THE VAL – Viernes 8 de junio de 2012, sala Lemon (Madrid)

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De vez en cuando surge un grupo especial, una banda que destaca por encima del resto y que me engancha de tal forma que no me canso de acudir una y otra vez a sus conciertos. Uno de esos grupos que están tocados por una varita mágica, y que si no fuera por el estado de ruina en el que se encuentra el Rock español, tendrían abiertas las puertas al estrellato definitivo.

Este es el caso de The Val. Los conocí casi de casualidad, en una visita a la oficina de Marcos Sánchez Perandones con motivo de la organización de la fiesta de aniversario de esta web que montamos el año pasado. Ya cuando me iba, Marcos me ofreció algunos discos de grupos sobre los que ejerce labor de manager, y que aún no habían salido a la venta. Cuando lo escuché… sabía que estaba ante uno de estos grupos especiales de los que os hablaba. Creo que mi crítica de “Back” fue la primera que se publicó en los medios especializados, y las sucesivas que he ido leyendo sobre este disco han ido confirmando mi buena opinión.

No tardé en acercarme a verles en directo, y en el espacio de pocos meses he repetido tantas veces como he podido, ya que las virtudes de la banda se acrecientan en directo, sonando más cañeros que en el disco y fortaleciendo sus virtudes. En el Archivo de Conciertos de esta santa casa podéis encontrar crónicas de varios de estos bolos, pero no podía dejar de hablaros de lo que aconteció el pasado viernes 8 de junio, ya que, para no perder la costumbre, fue un concierto muy especial.

La noche se presentaba con dos grupos, ya que tras The Val actuarían The Monomes, grupo alejado de nuestro estilo habitual pero del que había oído buenas referencias. Afortunadamente para mi, ambos grupos convinieron en que The Val fueran los primeros en salir a escena.

Llegada la hora, el grupo subió al escenario. Además de los tres componentes “oficiales” de The Val (Gaby The Val, Alfonso Samos, y David Erik Dámez) y la habitual base rítmica que les acompaña (Mario Carrión a la batería y Alejandro Morell al bajo), en esta ocasión contaron con los coros de Isabel Cristóbal, cuya segunda voz enriquece aún más estas canciones.

El concierto comenzó con “A Kiss In A Dragon Night”. Por un momento me preocupé. El sonido no era bueno y no permitía disfrutar de la calidad del grupo. Y además (y quizás como consecuencia), el público estaba bastante frío en este inicio de concierto.

Afortunadamente el problema fue solucionado pronto. Mediado “Dreaming” se fue escuchando mejor, y ya para “Pay (For The Lonely Nights)” aquello se escuchaba muy bien. Y como consecuencia, el público reaccionó mucho mejor e integrándose en la buena marcha del concierto.

Para aquellos que no hayan visto en directo a The Val, decir el grupo se sustenta en dos pilares, como el ángel y demonio que todos llevamos dentro, el Ying y el Yang que fue el germen de The Val hace 25 años. El ángel sería Gaby de Val, dulce y suave, con una voz preciosa que modula con ternura y suavidad, convirtiéndola en la cantante perfecta para este estilo melódico y cuya belleza personal e imagen sexy son alicientes añadidos que añaden un extra a la puesta en escena del grupo.

El demonio sería Alfonso Samos, el otro pilar del grupo. Representa la parte más rockera del grupo, tanto en imagen como en forma de tocar. Un guitarrista con mucho feeling y energía que evita que los temas se “edulcoren” demasiado, y que con sus brillantes solos nos recuerda que estamos ante un grupo de Rock. Especialmente esta noche, Alfonso tuvo un concierto especialmente inspirado, destacando en todo momento con una actuación espectacular.

Con Isabel Cristóbal en el papel de segundo ángel (lo dicho para Gaby también valdría para ella), la función del resto de los músicos es menos visual, pero igual de importante a nivel musical. El resultado de la suma de todos estos factores hacen de The Val un grupo con el que realmente se disfruta en directo.

Gaby de Val nos iba explicando la temática de cada tema, lo que ayudaba a comprender su significado. Y el grupo iba desgranando uno a uno los temas del disco, consiguiendo acrecentar en todos ellos las sensaciones que producen. Por ello, los temas románticos como “Trapped Between The Lines” suenan aún más románticos, los cañeros como“Johnny’s Got A Red Car” suenan más cañeros, siempre potenciando estas sensaciones.

La mejor demostración de ello llegó con la preciosa balada “Hold On”, Gaby pidió la colaboración del público en el estribillo. Y lo consiguió, dando como resultado el momento más emotivo de la noche, algo que agradeció desde el escenario.

El concierto siguió con “Back”, el blues que da título al disco, y cuya parte final es extendida con un largo solo de guitarra de Alfonso Samos, que comenzó algo dubitativo y terminó pletórico.

Y como es habitual, el único tema no propio que incluyen en el set es una versión, en concreto “I Surrender” de Russ Ballard, más conocida por la versión que hizo Rainbow en el disco “Difficult To Cure”. Un tema muy difícil de cantar, saliendo Gaby del envite con sobresaliente, demostrando un dominio perfecto sobre su voz. Tampoco es fácil de cantar la alegre “Every Beat Of My Heart”, de tonos muy agudos, pero Gaby la clava con mucho mérito.

El concierto caminaba hacia el final, con el público volcado en el grupo. Los que no conocían a la banda con anterioridad hacían gestos de aprobación y los habituales… disfrutábamos como la primera vez. La alegre “The Devil’s In The Band” inició la recta final del concierto, que continuó con “The Unwritten Songs” y puso el punto final con“The Edge Of The Sun”, dando por terminado, una vez más, un concierto muy especial.

The Val se despidió y abandonó las tablas dejando paso a The Monomes. A estos quizás les perjudicara salir a escena tras el brillante concierto de The Val, pero el caso es que a pesar de que las buenas referencias que me habían llegado, y a que (os lo juro) intenté prestarles atención, al tercer tema decidí abandonar la sala camino de una de las terracitas que ofrecían viandas sólidas y líquidas en esta calurosa noche de junio en Madrid.

En fin, que a pesar de haber visto en directo a The Val no menos de 5 veces en los últimos meses, la sensación que me embargaba a la salida era “¿Cuándo es el próximo?”. Eso sí, estimados lectores: Os recomiendo que, en la medida en que podáis, la próxima vez no esperéis a que yo os lo cuente y lo comprobéis por vosotros mismos. Satisfaction guaranteed!

Texto: Shan Tee

Fotos: P.M. Brunengo