El primer concierto de Prometheus en Almería había tenido lugar prácticamente un año atrás (el sábado 17 de septiembre de 2011). En esa ocasión el quinteto valenciano venía presentando en directo su segundo disco, “Barro y lágrimas” (2009), y compartieron el pequeño escenario del pub Malevaje (ahora llamado Radiolab) junto a los almerienses BrageSeth. Esa noche fue contada en esta humilde casa por el mal juntaletras que suscribe.
Como en aquel citado concierto, también fue en el mes de agosto cuando me enteraba que la banda de los hermanos Vida (Rafa y José Manuel) regresaban a la capital almeriense, de nuevo acompañándoles los jóvenes de BrageSeth. Al parecer habían hecho buenas migas (¡¡¡y paella!!!) entre ambas formaciones, aunque no hubiera estado nada mal que otra banda se hubiera sumado al cartel, para así darle más atractivo y novedad al concierto. Concierto que coincidía con otro que se realizaba en el pub Radiolab. Si últimamente no hay muchos conciertos de Metal (en el sentido más amplio del estilo) por aquí, no sé cómo se hicieron coincidir las fechas. El concierto del local donde el pasado año tocaban Prometheus + BrageSeth estaba compuesto por dos grupos de la tierra (Disharmonic y Necrosed) y los madrileños Ritual Death, que basan su repertorio en temas de Death. Me hubiera gustado ver de nuevo a las formaciones locales, pero una de tributo como que no, gracias. Habiendo sido más atrayente para servidor que junto a los grupos almerienses hubiera tocado una banda de temas propios de Metal Extremo, que las hay muchas, y de calidad, cerca de Almería (por el Sur, Murcia…), o más arriba de Despeñaperros. Pero claro, lamentablemente parece que hoy en día se hace más caja con una banda tributo que con una “desconocida”… en fin, mejor no seguir escribiendo sobre el tema, pero daría para bastante.
Personándonos a eso de las 22 horas, o pasados pocos minutos, en la puerta de la sala Madchester, allí nos encontrábamos con la persiana de la puerta bajada, y tan sólo esperando dos chavales, y la amiga Carmen “Rising”, con la que habíamos quedado. Menos mal que al ratillo ya abrieron y se podían comprar las entradas (entrada en condiciones a tan sólo 5 € y con derecho a una consumición, ¡¡¡regalado, oiga!!!). Aunque creía, iluso de mi una vez más, que no se demoraría más de una hora el comienzo del concierto, pensando que los de la sala Madchester eran más estrictos en la hora de comienzo, y más habiendo leído que a la una de la madrugada los conciertos deberían estar finalizados. En fin, que no sé si fue por culpa de los de la sala, o de los grupos, aquello comenzó pasados cerca de diez minutos de las once de la noche.

Como sucedió en el concierto del pasado año (pero esta noche con mejor local y escenario) los primeros que abrieron la caja del Metal fueron la banda valenciana, que venían a presentarnos el disco que editaban meses atrás, “1001”, aunque en el concierto del pasado septiembre ya nos habían presentado un par de temas de él (“Joven caos” y “Cerveza o muerte”). Aparte de esas dos canciones pocas más había querido escuchar del reciente álbum hasta ese mismo día.
Después de que sonara la introducción “Fuego y traición”, los cinco valencianos comenzaron a tocar “Dolor y pasión”, con el guitarrista Rafa Vida ya viviendo el concierto, con sus caras, cantando, animando… y aproximándose al borde de su parte del escenario (a la izquierda según mirábamos) repetidas veces. Conforme fue avanzando el tema fue mejorando el sonido.
Sin apenas respiro, el vocalista Fernando Broseta (con nueva imagen respecto a la del año pasado, luciendo una especie de casaca, no de mi agrado, aunque para gustos… y con un corte de pelo a lo mohicano) nos daba las buenas noches, y queriendo que coreáramos ante la siguiente, “Joven caos”, donde nos presentaba la nueva incorporación con su largo pelo rizado… Cristian Alcántara (sustituto desde marzo de este año de Rubén de la Calle; un buen bajista que ha estado en diversos grupos de Rock, Reggae, Jazz-Fussion, Blues… como Combo Contemporáneo, 39 Escalones, L.S.D. (Laudable Sepia Dominical), Mafia Blues Band, etc.). Rafa nos “ametralló” con su Gibson Les Paul negra, y se nombraba después al batería (José Manuel) y al guitarra solista Juan Diego (Jandiè Serrano), quien acto seguido, con su Ibanez floreada, realizaba su buen solo.
Fernando comentaba que le gustaban los conciertos así, donde había poca gente, pero ruidosa. Seguro que si hubiera sido en un garito tipo Radiolab, aquello hubiera parecido más lleno, pero con la amplitud de la sala, y la peña permaneciendo algo distante del escenario, daba la sensación de menos gente. Prosiguió el buen vocalista comentando que venían a presentar su nuevo disco, de nuevo con los colegas de BrageSeth, dando paso a “La canción del verdugo”, con el potente inicio a la batería de José Manuel Vida. Acompañando con palmas ante la parte pausada del tema, para luego volver a más potencia, cediéndole un poco el vocalista el micrófono al bajista, y con el guitarrista Rafa moviéndose por el escenario, sudando con gusto. El final cañero me recordó a Iron Maiden.
La siguiente canción decía Fernando que había sido escrita por el guitarrista Juan Diego, queriéndosela dedicar a un par de chicas que habían venido desde Alicante, así que “Encadenado”sonó por toda la sala, desgañitándose Fernando a la voz, y realizando un gran gritazo al final de la canción.
Jandié Serrano iniciaba con su guitarra “Mil años y un día”, dotada de un ritmo duro y que me gustó. Y cada vez el quinteto valenciano iba a más en su actuación, al menos para mi, ya que los iniciales temas no me habían terminado de meterme en el concierto, pero al tema citado unieron sin respiro “Cerveza o muerte” (con potente agudo de inicio), con la cual nos hicieron gritar con ganas el pegadizo estribillo (aunque uno que conozco muy bien hubiera dejado el alcohol hace más de un año por decisión propia).
Presentaban su tema homenaje a Dio, que se encontraba, como todos las anteriores canciones que habían tocado, en su nuevo CD. “El fantasma de los sueños” se titula el tema al añorado y fallecido vocalista, con un ritmo y deje a lo Black Sabbath, donde el cantante nombró a Rafa, quien se marcó un solo a lo Iommi (recodar que Rafa junto a su hermano también forman pare de la banda tributo Law Maker), y también a Juan Diego, quien se marcaba su solo acompañado del cantante. La gran canción terminó por ponerme los pelos como escarpias. Pensando al concluir el gran tema que mejor una canción así, antes que destrozar un tema clásico, tal y como hacen muchos grupos en su intento.
El simpático vocalista nombraba la ciudad y nos decía si teníamos listos los calentadores, comenzando el guitarrista Juan Diego a tocar algo que me sonaba mucho, mucho… era “Maniac”, y así fue, el tema del primer álbum de Michael Sembello aparecido en la película “Flashdance” fue versioneado, de muy buenas maneras, incluso con una pose graciosa del guitarra solista estirando su pierna derecha en el pequeño poste que había en el extremo de su lado del escenario, jajaja. Y sin parar y dedicándole el siguiente tema a estos tiempos de crisis, y a los políticos… comenzaba a cantar a pelo el guitarrista Rafa mientras sonaba el inicio épico de “Sangre en las manos”, uno de los temas destacados de su anterior álbum, y donde pudimos ver al bajista Cristian moverse junto al guitarrista Juan Diego (en la derecha), y luego botar a Rafa y Fernando, cantando parte de la peña el tema, mostrando de nuevo Fernando su potencial a la voz, amago de Dio, metiendo ruido en el final mientras se despedían y dejándonos con BrageSeth.
Pero pedíamos más… y aunque se quejaban con simpatía de las cuatro horas, o 20, jajaja, de viaje, harían otra, pero antes nos hacían ensayar las voces para que les acompañáramos en… “Fuego del Cielo”, con la que, ahora sí, acababan por todo lo alto cuando pasaban seis minutos de la media noche.
Una vez más Prometheus volvieron a demostrarnos que son una destacada banda de Heavy Metal compacta y con tablas, mereciéndose de sobra que compráramos al final un par de CDs del último trabajo. Rasparon la hora de actuación (como el año pasado), pudiendo haberse estirado algo más, además de con las siete canciones (más introducción) que hicieron del último álbum, la versión, y las dos últimas que tocaron pertenecientes a “Barro y lágrimas”, no estaría mal que hubieran recuperado alguna de “Tierra de todos”.

Cerca de las doce y veinte de la noche y era el turno para los de casa, comenzando con una introducción, y ya con el vocalista Fran, apareciendo y gritando “¡¡¡arriba!!!”, enlazarla con la canción del reo “108”, tal y como empezaron en junio pasado (justo tres meses antes) en el concierto en el mismo sitio junto a Transylvania + Skull Fist + Steel Horse. Salieron con fuerza y moviéndose.
Fran daba las buenas noches y pedía un aplauso para Prometheus, interviniendo después el bajista Enrique, quien graciosamente nos daba un abrazo a todos, bueno, luego nos lo daría, jejeje. Tras las palabras, acompañamiento de palmas, y animando el vocalista, procedían a tocar “Sin rumbo”, habiendo un momento en que los dos hermanos guitarristas (Juanmi y Rafa Sánchez) se juntaron sobre las tablas, y ya en el final, en el centro cara a cara Juanmi y el bajista Enrique.
“Castigo” me sonó más dura, o al menos así me lo pareció, de lo que nos tienen acostumbrados, con coros agresivos por parte del guitarrista principal (Rafa, situado a la derecha). Aunque en ocasiones las teclas de Iván se comían parte del sonido, en detrimento de las guitarras, algo que siguió hasta el final.
Un pequeño parón, donde se bebió agua, hizo que Fran dijera que si Juanmi quería, y la pedalera le dejaba, seguirían… pasando a tocar la balada “Un grave error”, donde pedían que alzáramos las manos, y nombrándose a Juanmi antes de tocar el solo de guitarra.
Ahora era momento de un tema más rápido, como decía el cantante, así que era turno de “Un poco más”, donde Enrique realiza tapping sobre el mástil de su bajo, y los dos guitarras se volvían a juntar, pero esta vez en la izquierda del escenario. Fran soltaba su poderío vocal al finalizar.
El vocalista se ocultaba, al lado del teclista, y los cinco instrumentistas (con el batería Mario dando colorido tocando con unas baquetas luminosas) comenzaban su divertida pieza instrumentalcompuesta por conocidas sintonías como la de “Super Mario Bros”, “La Guerra de las Galaxias”, “Ghostbusters”, “La Pantera Rosa”… y “Piratas del Caribe”, para sin respiro continuar, ya con el cantante animando, con “Tengo el control”, una de sus canciones que más me atrae, y donde pudimos volver a ver a Rafa en postura (como otras veces) realizando el solo de guitarra, aunque no me convenció el apoyo vocal que hizo en el tema.
Se pedía un aplauso por el curro que se había pegado José Carlos, responsable de Bazar del Metal (interesante página, aún en construcción, donde se podrá comprar material de banda nacionales de Metal). Anunciando que harían un tema nuevo, y que esperaba que nos gustara, con el título de“Orfeo”, y comenzada por los riffs de la guitarra de Rafa. Un tema con fuerza que a primera impresión me gustó. Echando pulmones en el final Fran, y es que potencia vocal tiene de sobra, aunque a veces debería controlar más ese poderío, jejeje.
Para luchar contra la crisis… “A vida o muerte”, donde el vocalista cedía durante un momento su micrófono para que cantara Rafa, quien era nombrado antes del solo… y quien junto con su hermano bajaron a tocar un poco frente al público, tras la presentación de Fran de sus compañeros (de derecha a izquierda). Y nos regalaban un bis, la versión al “Rock You Like a Hurricane”, la cual ya había tenido oportunidad de escuchársela en otros conciertos, finalizando cuando el reloj se aproximaba a la una y cuarto de la madrugada.
Los jóvenes en cada concierto que dan siguen haciéndolo mejor y ganando algo en movimientos, aparte de Fran (que desde siempre ha sido el motor del grupo en cuanto a acción). Aunque creo que las guitarras deberían sonar más altas y potentes, y no que las teclas (también la batería y la voz) engullan a éstas en ocasiones. Y es que había momentos que los solos apenas se escuchaban, y llegué a pensar que era desde la posición donde estábamos, hacia la izquierda, pero al final llegué a situarme frente a Rafa, y tampoco es que se escuchara su guitarra alta.
¿Para el año que viene otra vez tendremos a Prometheus por tierras almerienses?… si es como hasta ahora, por mi que sigan viniendo cada año para presentarnos disco nuevo, eso sería buena señal, y seguro que los volveríamos a disfrutar. Como suele decir Rafa Vida… “¡¡¡Fuerza y Honor!!!”.
Texto y fotos: Starbreaker
