Con unos cuantos meses de antelación se anunciaba que una de las cinco fechas por España que habría del “Serpent Sermon Tour 2012” (uniendo de nuevo de gira a los suecos Marduk y los norteamericanos Immolation) llegaba Almería gracias a los bolsillos de A Day Of Darkness Productions y Hecatombe Records.
Las dos bandas cabezas de cartel eran acompañadas en esta extensa gira europea, que dio comienzo el 30 de agosto y acabará el 14 de octubre, por diferentes formaciones según las fechas: los valencianos Noctem (del 31 de agosto al 15 de septiembre), los franceses Forsaken World (durante toda la gira), los ingleses Dead Beyond Buried (del 29 de septiembre hasta el final), los ingleses De Profundis (del 25 de septiembre al 9 de octubre), los turcos Soul Sacrifice (del 16 de septiembre al 28 de septiembre) y los checos Heaving Earth (desde el comienzo hasta el 23 de septiembre, y luego tres fechas más de octubre). Por lo tanto a Almería, Marduk e Immolation venían acompañados de Soul Sacrifice, Forsaken World y Heaving Earth. Cinco bandas para ver, que de primeras me echó un poco para atrás, pensando que los cabezas de cartel tendrían que tocar menos y recortar su set list para darle tiempo a las primeros grupos en tocar algo, además del número de horas metido en la sala… pero al final vi los cinco grupos y no me arrepiento de estar allí prácticamente cinco horas metido sin beber ni comer, jajaja. Haciéndome más grata la estancia el encontrarme y hablar con buenos conocidos, colegas, y amistades.
Antes de tirar andando hacia la sala, volví a leer la reseña que escribió el querido y añorado Burninboy para esta casa, del concierto de Marduk + Immolation + Malevolent Creation + Noctiferia en la sala Caracol (Madrid) a principios de mayo de 2003.
Llegando a la Jala Jala comprobé que poquísima gente estaba en las inmediaciones, y es que la hora de comienzo, un viernes a las siete de la tarde… ¡¡¡tiene tela!!! Fue llegar, entrar, y tras charlar un poco en la taquilla con Paco (el de Murcia), y Pedro (Hecatombe Records) & hermana, pasar a la sala, y comprobar que… ¡¡¡estaba puesto el aire acondicionado!!!

Un par de minutos antes de las siete de la tarde, y ante tan sólo cuatro personas contadas (luego entraron algunas más, pero los vimos en familia), que estábamos en ese momento, dieron comienzo los checos Heaving Earth su concierto.
Iniciaron su descarga a saco con el tema “I Am Nothing”, incluido en su más reciente grabación, el EP “Redemption Ablaze” (2012). Tras el cual el activo vocalista Michal “Žlababa” Štěpánek (con camiseta del disco “The Ten Commadments” de Malevolent Creation) decía que era la primera vez que estaban allí, y que pasaban a hacer un tema de su primer álbum, “Diabolic Prophecies” (Redrum 666, 2010), comenzando “Humanity Exiled” con juegos de riffs de las guitarras de Tomáš Halama (también con camiseta de Malevolent Creation, pero ésta del “Retribution”) y Jaroslav Šantrůček.
El vocalista nombraba nuestra ciudad, y hacía gestos para que nos acercáramos al escenario, pocos de los que allí estábamos les hicieron caso, dando paso a “Into The Depths Of Abomination”, segunda y última canción de su actual EP, que me recordó a Morbid Angel, siendo la banda norteamericana una de las principales y marcadas influencias de los checos. Estaban sonando realmente bien y en condiciones, con su huracanado Death Metal, destacando en el citado tema la sucesión de solos técnicos entre los guitarristas. Viéndose la guitarra de Jaroslav como pequeña ante su cuerpo.
El tema del EP fue enlazado a “Beyond The Void”, otra composición del primer, y hasta ahora, único larga duración (aunque también aparecía en la demo anterior, y de igual nombre del álbum). Alternándose ritmos cadenciosos con veloces.
Tras saludar hacia arriba a compañeros de otras bandas que estaban en la zona del camerino viéndoles, arremetían con la última de su concierto, la canción que abría su larga duración,“Serpents Domination”, trallera y rápida, haciendo el cantante, como en anteriores ocasiones, molinos mientras no soltaba su vozarrón.
Sobre las 19.24 h. se despedían, recordando su puesto de merchandising. Heaving Earth no descubren nada nuevo, pero sus temas de un más que correcto Death Metal hicieron caldear el ambiente de buenas maneras y que tuviéramos ganas de más ante la que se nos venía encima.

Después de probar sonido, el quinteto francés (con pinturas sobre sus rostros) subía al camerino, para cuando eran las 19.38 h. ir bajando mientras el escenario se llenaba de humo y sonaba la introducción “010010110”. El último en aparecer fue el vocalista Steleo Pagani “Dyp”, y ya con él atacar con “Near Future”, donde pudimos escuchar el registro rasgado, y a veces gutural, de Dyp.
Animaban para que el público, algo más numeroso, pero apenas, respecto a los primeros, coreara, diciendo quienes eran y de donde procedían, anunciando la siguiente canción, “Forsaken World”, de rápido comienzo, aunque luego con ritmos entrecortados de escuela Metalcore, y con un claro solo de sonido limpio y melódico de Florian Lagoutte “Flyshredd” (situado a la izquierda del escenario según mirábamos).
Tras un gracias en el idioma de Shakespeare tocaban “Crucified Truth”, sonando compactos y bien, tendiendo sus composiciones a una mezcla de Death Metal Melódico con Metalcore.
Una intro pregrabada con notas del guitarra solista, antecedió a “Artificial Tears”, seguida de“Parallel Universes”, donde los cuerdas (Florian Lagoutte “Flyshredd”, Claude C. y Romain L.)movían sus cabezas al unísono, y escuchamos armonías melódicas de guitarras en la segunda citada.
Otro gracias en inglés, pero gutural, precedió a la que anunciaban como última, siendo el tema-título de su único disco, “As Time Reflects Our End”, abierta por más melodías guitarreras, y de nuevo todos los de alante moviendo las cabezas al ritmo del tema. Al final de nuevo agradecimientos y meter follón para acabar, recordándonos las tres bandas que quedaban por salir.
Tres minutos pasaban de las ocho de la tarde, y tampoco había estado nada mal el quinteto francés, aunque de los cinco grupos del cartel, hubiera sido de los primeros de los que hubiera prescindido. De los ocho temas que contiene su debut discográfico “As Time Reflects Our End” (2012) tocaron todos menos “My Shelter”.
Hasta ahora el sonido de las dos bandas había sido bastante bueno, potente y nítido, aunque las baterías retumbaran un poco, pero sin molestar ni prevalecer en el sonido. Y es que se nota que el técnico de sonido extranjero que llevaba la mesa era un grandísimo profesional, saliendo cada dos por tres de la mesa a situarse entre la gente a ver si sonaba todo en su lugar. Una muestra de que aunque la sala no es que disponga de una acústica ejemplar, con buen equipo de sonido y un técnico que sea profesional, allí se puede conseguir un sonido bueno o muy bueno, como en otras ocasiones he tenido oportunidad de disfrutar en el mismo lugar. Aunque claro, la mayoría de veces en conciertos y festivales vistos allí, y llevados por el técnico que impone la sala… están abocados a sonar deficientemente, mal, o peor.

El reloj marcaba las 20.20 h. y ya con algo más de gente, pero no la ideal, ya que se veía aún mucho espacio libre por la sala, era el turno para el grupo procedente de Turquía, que sustituía a los neozelandeses Sinate.
“Requiem”, la introducción ambiental (con voces) que abre su segundo disco, “Carpe Mortem” (Massace Records, 2012), sonó por la Jala Jala, aunque hubo un momento que se cortó, pero al instante continuó. Tras la cual el cuarteto, como en el disco, tocó “Bullet Proof”, gritando el grandote Özgür Özkan (voz y bajo) “¡¡¡Almería!!!” y poniendo cuernos. En ese tema inicial pudimos ver la clase a la guitarra de Feyzi Ocak realizando un solo pausado y melódico con su guitarra pintada de camuflaje.
En el idioma de Cervantes daba las gracias, para continuar con “My Sea”, canción perteneciente al primer disco, “Stranded Hate” (Major Müzik, 2005), con berrido inicial del grandote. Sonando su Death Metal potentísimo, pero a la vez melódico. De nuevo me gustó el solo técnico y melódico de Feyzi Ocak.
Después de un parón, continuaron con “Killing Society” (con inicio de una voz pregrabada), donde los solos de guitarra se sucedieron de izquierda (Maksim Kırıkoğlu) a derecha (Feyzi Ocak).
En inglés agradecía a Almería, para sonar una intro con teclas… mientras bebía un largo trago de cerveza el bajista / vocalista, y soltaban “Blind”, el segundo corte del primer disco.
De nuevo con mucho agradecimiento a la ciudad que les acogía esa noche, anunciaban la última, preguntando si estábamos preparados… ante “Exile”, último tema de su segundo y actual disco, con partes de teclas pregrabadas. Finalizaban pasando dos minutos de las 20.45 h. con el vocalista alzando su bajo con una mano como si nada, volviendo a dar las gracias en castellano, y diciendo que nos veíamos de nuevo.
Me encantó el Death Metal potente y arrasador, con el añadido de buenas melodías, de los cuatro turcos. Sonando estupendamente y más crudos y duros que en disco.

De los tres primeros grupos los que más me habían gustado eran Soul Sacrifice, pero cuando llegó el momento de uno de los cabezas de la gira, Immolation, los new yorkinos marcaron las diferencias y demostraron con creces no sólo que fueron una de las bandas más importantes en el Death Metal en los 90 y de la siguiente década, si no que en directo, como su concierto de esa noche, dejan bien claro que son una de las mejores formaciones de la vieja guardia que aún siguen siendo profesionales y continúan marcando diferencias con las bandas nuevas, e incluso con otras de su generación venidas a menos y que se creen estrellas o dioses en directo.
Pasaba un minuto de las 21.10 h. cuando el guitarrista Robert Vigna, el bajista / vocalista (y alfombra de pelo) Ross Dolan –ambos alma mater de la banda desde 1988- y el guitarrista Bill Taylor, nos daban la espalda al público, mirando al batería Steve Shalaty. Para después volverse para soltarnos sin miramientos la extensa “Close To A World Below”, el tema-título de su cuarto disco y primero del siglo XXI. Preguntándonos Ross Dolan, mientras sonaban inicialmente esos grandiosos riffs guitarreros, “Almeria, how´re you doing?!!!”. Viendo pronto los peculiares movimientos del calvorota Robert Vigna y su guitarra, animando éste al público, ya ocupando gran parte de la pista.
Sin respiro el cuarteto enlazó con “Swarm Of Terror”, el tema inicial de “Harnessing Ruin” (Listenable Records, 2005), marcándose Robert el solo como si nada, y continuando con sus movimientos.
Después de charlar, el bajista/voz presentaba “Majesty And Decay”, tema-título del que hasta ahora es su último álbum editado por Nuclear Blast en 2010. Gozando con la banda y con el magno vozarrón que suelta Ross Dolan.
El de largísimo pelo agradecía al responsable de A Day Of Darkness Productions, señalando hacia la derecha (nuestra izquierda), donde estaba situado viendo y disfrutando del concierto… dando paso, si no me equivoco, a “Father, You´re Not A Father” (del disco del 2000) y “What They Bring”, tema éste de su EP “Providence” (2011).
Retrocedimos a 1991 con “Into Everlasting Fire”, aquel primer tema que daba comienzo a su primer disco, “Dawn Of Possession” (Roadrunner Records), seguido de “A Glorious Epoch”, perteneciente a su último larga duración, con el vozarrón de Dolan comandando la pieza de ritmo pausado, marcado y oscuro en su comienzo.
Momento de parar a respirar, y Ross Dolan decir “Vive la France!”, imagino que como detalle de que alguno de los componentes de Forsaken World estaba entre las primeras filas del público, y agradeciendo también a las demás bandas del cartel. En “Under The Supreme”, del “Here In After” (Metal Blade Records, 2006), las guitarras “chillaron” de lo lindo, y enlazaron, si no meto la pezuña, con la larga “Unholy Cult”, el tema que daba nombre al disco editado por Listenable Records en 2002.
Agradecimientos, secado de sudor, y más agradecimientos, informando que su próximo disco, si no escuché mal, saldría en febrero del próximo año por Nuclear Blast, dando paso a “Passion Kill”, del “Shadows Of The Light” (Listenable Records, 2007), que fue bestial.
Dolan presentaba “No Jesus… y esperaba que el público acabara el título, tras dos veces preguntando… sonó “No Jesus, No Beast”, del “Failures For Gods” (Metal Blade Records, 1999).
Anunciaban la última, que no fue otra si no la grandiosa “Dawn Of Possession”, liándose en las primeras filas. Se despedían agradeciendo mucho la acogida y respuesta, y que nos veríamos próximamente, chocando manos de las primeras filas pasando dos minutos de las 22.10 h. de la noche. Una hora de concierto… ¡¡¡pero qué sesenta minutos de tremebundo Death Metal (y sonando perfectamente)!!!, dando un repaso a canciones de sus ocho discos.

Aproximándonos a las 22.45 h. el Infierno, o parte de él, se apoderó de la sala, y poblándose de humo el escenario y primeras filas, comenzó a sonar una introducción algo rayante, mientras Lars Brodesson (batería), “Evil” (guitarra) y “Devo” (bajo) ocupaban posiciones, siendo el último en bajar “Mortuus”, señalando al público y comenzando con la canción que abre su último disco (el decimosegundo) y que da nombre al mismo, “Serpent Sermon”, con algún problema en la batería, pero que sobre la marcha los técnicos fueron solventando.
El público desde ya rendido antes los cuatro suecos, coreando y dando palmas. Creaban ambientes con distintos sonidos pregrabados, algo que metía más de lleno en la música de los suecos, y utilizados como intros ante cada canción impía de genuino y directo Black Metal.
Mortuus anunciaba la siguiente del álbum “Wormwood” (Regain Records, 2009), en concreto la que iniciaba el disco, “Nowhere, No-One, Nothing”, donde ante tanta caña, el bajista se hizo notar con unas líneas de bajo.
“The Black Tormentor Of Satan”, de aquel “Heaven Shall Burn.. When We Are Gathered” (Osmose Productions, 1996), sonó demencial, tras la cual Mortuus hacía gritar a la peña ante la siguiente, si no yerro, “The Levelling Dust”, primera del “Rom 5:12” (Blooddawn Productions, 2007) donde resaltó la labor del guitarrista “Evil”, y después “On Darkened Wings” del “Those Of The Unlight” (Osmose Productions, 1993), durante la cual se pudo ver a Mortuus echar una mirada atroz al pipa y señalar con vehemencia dónde debía estar colocado el pie de micro.
Tremenda y veloz sonó la clásica “Slay The Nazarene”, de su quinto disco, “Nightwing” (Osmose Productions, 1998) con Mortuus vociferando cual demonio, y acabando el atroz tema con los brazos extendidos y poniendo cuernos con las dos manos.
Ante tanta vorágine sonora el medio tiempo “Temple Of Decay”, perteneciente al disco del presente año 2012, fue grandioso. Marcando la batería el ritmo y siguiéndolo la peña con sus voces, para desembocar ante la cañerísima “Throne Of Rats”, del “Plague Angel” (Blooddawn Productions, 2004).
El vocalista nos preguntaba si queríamos más unas cuantas veces, para pasar a tocar “Deme Quaden Thyrane”, del tercer trabajo, “Opus Nocturne” (Osmose Productions, 1994), un tema que me evoca a Bathory.
“Within The Abyss”, de su primer disco, “Dark Endless” (No Fashion Records, 1992), estuvo cargada de rabia, rapidez y alternando con ritmo marcado a medio tiempo, seguida de la arrasadora “Baptism By Fire” y la clásica y enorme “Panzer Division Marduk”, donde en su presentación nos hacía acabar gritando el título de la canción.
Antes de que subieran las escaleras, a las 23.45 h., que conducen a los camerinos soltaron la trallera “Souls For Belial”, del último disco. Menos mal que aunque la gente al principio parecía conforme, empezaron a surgir las voces repitiendo el nombre del grupo, así que volvieron a bajar, y comenzando la batería un ritmo marcial, Mortuus preguntó unas cuantas veces si queríamos más, ante la despedida final con, si no me confundo, “Wolves”, del disco de 1993, surgiendo pogos, y tocada con las luces de la sala ya encendidas (se podrían haber esperado unos minutos, digo yo). Mortuur decía que era tiempo de beber, a eso de las 23.53 h., sonando después una “Outro”.
Sin duda fue uno de los mejores conciertos que he visto en esa sala, y uno para recordar por muchos años de Metal Extremo que han pasado por Almería, con los dos cabezas de gira rindiendo a un nivel sobresaliente, y sus grupos acompañantes haciéndolo bastante bien, y encima todo sonando, y organizado, como debe ser. Felicitar a los “culpables” de esta histórica tarde / noche en Almería: A Day Of Darkness Productions y Hecatombe Records.
In memory of Burninboy
Texto y fotos: Starbreaker
