Esa noche de sábado coincidían dos conciertos de Metal en la provincia almeriense. Por un lado, en el pub Zona Rock de El Ejido, se hacía la presentación del VII BrutAlmería Fest., con el concierto gratuito de Himura (Grindcore / Death Metal) y los almerienses Ever Silence (Thrash / Death Metal). Y por otro, al pub de la capital venían desde Las Palmas de Gran Canaria An Endless Path, más Nipples!, y los de la comarca almeriense del Almanzora La Skala De Richter.
Habiendo visto a los maños Himura en el VI BrutAlmería Fest. del pasado año, los cuales no estuvieron mal, pero tampoco es que me llamaran la atención, resultándome monótonos; y habiendo asistido unas cuantas veces a descargas de Ever Silence… teniendo más oportunidad de verlos próximamente, al ser de la tierra. Opté, desde que supe que coincidían los dos conciertos, por el de Radiolab, aunque el estilo, en general, de dos de las bandas de aquella noche, el Metalcore, tampoco es que sea uno de mis preferidos o seguidos (tampoco el Grindcore).
Eso sí, tenía especial interés de ver en acción por primera vez a La Skala de Richter, quienes desde su gestación (a finales de 2007) no se han prodigado apenas por la capital almeriense. Que servidor tenga conocimiento, anteriormente pisaron el mismo garito de esa noche, pero cuando se llamaba Malevaje, acompañando a los murcianos Darknoise el sábado 9 de abril de 2011. Ahora, el quinteto almeriense venía de conseguir ser los ganadores (de entre cinco grupos) de la final del concurso VIII Berja Rock (celebrado en La Nave de Mo, en la localidad de Berja, el sábado 15 de septiembre), y de ser una de las dos formaciones vencedoras (la otra Vladek) de la I Batalla de Bandas (celebrada con nueve grupos el sábado 1 de septiembre en un local del Recinto Ferial del Huerto de la Rueda de Lorca) para participar en el festival III Metal Lorca del próximo sábado 10 de noviembre, donde La Skala de Richter y Vladek compartirán escenario con los extranjeros Kamelot, Xandria, Triosphere y Blackguard, y los nacionales Gigatrón, Arkania, Iron Curtain, We All Fall, y Muerte Por Mil Cortes. Siendo la segunda banda de la provincia de Almería que actúa en dicho festival, habiéndolo hecho anteriormente, en su primera edición (durante los últimos dos días de julio de 2010), los thrashers Alaja.
Cuando llegamos a la puerta de Radiolab pregunté al portero del pub si había empezado el concierto, y me respondió afirmativamente. Tras darle mi chica unas últimas caladas a su cigarro, entramos al local. Creyendo servidor que al no haber taquilla en la entrada, la habría al traspasar las dos puertas, pero tampoco la había, así que (no sé las razones) nadie tuvo que pagar la módica cantidad de cuatro euros que se anunciaba en el cartel.

Pasaba un minuto de las 23.40 h., y con algo de público, La Skala de Richter ya se encontraba tocando un tema, cuyo título desconozco, y en cuyo final el vocalista Juan (que ya nos dejaba sorprendidos por su voz), cual sacerdote supremo, pronunciaba: “In nomine Patris et Filii…”.
El cantante daba las gracias tras las palmas, gritos y aprobación del público, comentando que Almería era tierra de lobos, quejándose del calor que hacía, y que al escenario el aire acondicionado no llegaba. Pasando a explicar de cómo había surgido la siguiente canción, tras una noche bebiendo cerveza (unos botellines, o quizá una caja de ellos) llegar a casa, poner la televisión y repugnarle lo que un padre había hecho durante años con su hija (El Monstruo de Amstetten)… titulando el tema“Réquiem”, cuyo inicio era tranquilo y melódico, para pasar luego a un ritmo duro y contundente de Metal contemporáneo, y donde dio pie a que surgiera frente al escenario algo de pogo realizado por unos pocos. El tema volvía a tonalidades melodiosas, realizando el solo el guitarrista situado a la derecha, Martín Oller, algo tapado por el altavoz bajo el escalón del escenario, y volviendo a demostrar sus grandes cualidades vocales Juan, con un enorme chorro de voz, aunque falto de más movimiento sobre el escenario.
Juan con gracejo comentaba que era bonito ensayar en Almería (aunque digo yo, que aunque no hubiera mucha gente, al menos algo de público había siguiéndoles a ellos, he visto en esa sala tocar a grupos para un número más bajo de personas, odigamos cuatro gatos contados), pasando a beber agua, y ante los comentarios de alguien del público, contar con gracia una historia sobre beber Monster y el miembro viril… basándose la letra de la siguiente canción, “Mein Kampf” en la película “El pianista” de Roman Polanski. El tema volvía a comenzar relajadamente, para después virar a la virulencia y caña… estando la mayoría de los temas que escuché por primera vez aquella noche cortados por el mismo patrón.
Después el cantante comentaba sobre la situación de los últimos años que afecta a muchos de paro, sobre los políticos… y acabar él cantando en un grupo de Metal de mierda (¡tampoco es eso, hombre!), pasando a tocar “Aislado”, donde volvían a mezclar melodías con tralla, habiendo de nuevo algunos que golpeaban y restregaban sus cuerpos frente al escenario (¡¡¡servidor no, gracias!!!), cambiando el vocalista ejemplarmente de registros melódicos a graves con rabia.
El más veterano del grupo, el bajista Martín Oller (padre del guitarra solista), nos daba la espalda y al estilo de Angus Young nos enseñaba sus calzoncillos negros con el logo de La Slaka de Richter. Tras el striptease, abordaban el tema sobre la violencia de género, “El beso de Judas”, primer corte de su segunda maqueta, “Espectro metafórico”, y comenzando a cantar Juan líneas vocales subido en la base que soporta el “chivato” del vocalista (luego llegó a subirse más veces). Otra composición que alternaba partes más tranquilas y melodiosas con otras más enérgicas y cañeras, y que podría ser perfectamente un single a radiar y darlos a conocer por más partes.
Volvía con simpatía a hablar, en esta ocasión resaltando las medidas del miembro del bajista, y de la acción de frotar los miembros o fornicar… titulando la siguiente canción “Clímax”, dedicada al comienzo para Olga, Eli y algunos nombres femeninos más. Aprovechando después, avanzado el tema, para presentar con gracia a sus compañeros: Francisco Soler “Mr. Vatios” (guitarra rítmica), el hombre-polla Mr. Cipote (el bajista Martín Oller), a la guitarra solista su hermano más guapo, Martín “Martinillo”, a la batería como una metralleta el señor Sergio Sánchez, y a la voz el hombre ovíparo salido de un huevo… señor Rana, agradeciendo la calidez… felicitándonos ya la Navidad… y soltar que le gustaban los unicornios y más animales de color rosa. Berreando hacia el final guturalmente y la banda metiendo cera desbocada.
Nos obsequiaban con una más, preguntando si al público le gustaba el Heavy Metal clásico, o sólo podían nombrar a AC/DC y poco más, recordando épocas pasadas de mallas de leopardo, pintalabios… a Twisted Sister, Judas Priest, y Guns n´Roses… y al DIOS DIO, comenzando a cantar a capela, para que se le siguiera, la melodía vocal de “Heaven And Hell”. Marcándose una buena versión de ese clásico de Sabbath (mucho mejor que otros grupos consagrados, de versiones o de tributo), con un buen chorro de voz, y un marcado bajo, incluyendo entre medias sin parar parte de otro clásico de los de Birmingham, “Paranoid”, y alternando a su manera solos de guitarra, regresando al final del “Heaven And Hell”, y despedirse recordando que quedaban dos bandas más, y citándonos para el 10 de noviembre en el festival Metal Lorca, cuando el reloj casi marcaba la una menos veinte de la madrugada.
Esa noche descubrí (aunque ya supiera de su existencia hace años) en vivo a otra formación a seguirle los pasos en la provincia almeriense. Destacando principalmente las grandes cualidades vocales de Juan (todo un personaje también a la hora de dirigirse al público, charlar y llenar el tiempo entre tema y tema, pudiendo realizar perfectamente monólogos con gracia), y la contundencia, dureza y solidez instrumental de la formación. Por lo pronto, desearles desde aquí… ¡¡¡suerte en el Metal Lorca!!!

Quizá no debería escribir nada sobre esta banda, debido a la falta de respeto que tuvo su vocalista Javier Pasquín ante las pocas personas que nos quedamos a ver su (des)concierto. Cuando se corría el telón y vi al personaje en cuestión que era el vocalista de la banda me temí lo peor, y es que el individuo durante el concierto de La Skala de Richter fue de los que se dedicaron a hacer pogos, algo sin nada que objetar si no se molesta a la gente, pero que también estuvo soltando agudos durante parte del concierto de sus primeros compañeros, bebiendo de tirón cerveza “caducada” de envase verde de una conocida marca granadina como si fuera agua… y claro, así pasó luego lo que pasó. Una actuación por parte de Javier Pasquín patética y lamentable que les hizo flaco favor a sus compañeros de grupo. Al menos a servidor visto lo visto aquella noche no le han quedado más ganas de volver a ver a Nipples!, y menos con ese personaje con afán de protagonismo como vocalista.
Cuando faltaban tres minutos para la una y cuarto de la madrugada, un tipo se encargó de hacer de presentador, comentando que había poca gente (descendió considerablemente el número de público que tuvieron los primeros a los segundos, aunque más bajó aún con la lamentable actuación del cantante), y gritando que a quien le gustara el Hardcore levantara los cuernos. Tampoco diría que se pueda llamar simplemente Hardcore, tal y como servidor conoce el estilo, a la música del quinteto. Escuchado lo escuchado lo llamaría genéricamente Metalcore.
El vocalista desde el primer tema se puso a cantar frente a la gente, llegando a vociferar a veces más cerca de la poca peña y de la barra que del escenario. Berreando, e hincándose de rodillas repetidas veces, moviendo el micrófono a los lados erróneamente, ya que en esas ocasiones la voz apenas se oía, aunque con el excesivo volumen de los instrumentos en otros momentos tampoco se percibía bien, sumado a los numerosos acoples que se escuchaban… aquello fue más bien un suplicio.
Antes del segundo tema decían quienes eran y que venían de Torrevieja (Alicante), y que nos iban a reventar la puta cabeza (a servidor aparte de la cabeza, por el bochornoso espectáculo le dolían los ojos de lo que estaba contemplando).
En fin, que instrumentalmente sonaban contundentes y modernos, cumpliendo bien en su estilo de Metalcore Alexis Salvador (guitarra), Manuel (bajo), Mariano Torregrosa (guitarra), y Jesús Gómez (batería), moviéndose todo lo que podían, llegando a bajarse los guitarristas durante el tercer tema, y el bajista en el cuarto (comenzado éste subido a la base del “chivato” del cantante).
Lo “gracioso” fue que tras la cuarta canción, Javier dijera que iba muy ciego (no hacía falta que lo mencionara, si antes del cuarto tema, y cuando iba hacia el escenario, estuvo a punto de caerse) y que no se lo tuviéramos en cuenta… ¡¡¡sí, claro!!! Que cada cual haga con su cuerpo lo que le de la real gana, pero me parece de una gilipollez magnánima hacerse bastantes kilómetros para tocar con un grupo y ponerse borracho perdido antes de subirte al escenario, consiguiendo así una mala imagen del grupo, y faltar al respeto a tus compañeros de banda y a la gente que te está viendo. Menos mal que al final el concierto fue gratis, porque no me hubiera hecho gracia que Nipples! por el pésimo comportamiento y actuación de su vocalista se hubieran llevado algo de dinero.
Después de una canción que a duras penas el vocalista dijo que era una balada para aquellos que habían perdido a alguien, realizaron una versión de Killswitch Engage, si no meto la pezuña fue “Rose Of Sharyn”.
Continuaron con un tema que dijo que no tenía nombre, parece que los otros que hicieron tampoco lo tenían, porque salvo la versión, no dijo el título de ninguno, imagino que la mayoría pertenecientes a su grabación “Love Or Hate”. Ya sin camiseta, anunciaba el final, ¡¡¡menos mal!!!, y ante ya cuatro personas contadas (ni siquiera estaba el chico que los había presentado), empezaron una canción con los tres cuerdas abajo también… aunque durante el tema el responsable del garito, y técnico de sonido, le hizo un gesto al cantante de que acabaran, pero ni corto ni perezoso subió al escenario y les cortó ipso facto a eso de las 1.50 h. Según nos informamos después, alguien del edificio sobre el que se ubica el garito se quejó a la policía del sonido, y antes de que se personaran allí decidieron cortar por lo sano.
Es injusto que los canarios de An Endless Path al final no tocaran (habiéndolo hecho la noche antes en Murcia junto a Ashes Of Oblivion), y más tras el bochornoso espectáculo al que asistimos del vocalista de Nipples! Viendo lo sucedido… mejor que hubieran tocado los segundos los de Las Palmas de Gran Canaria, creo que mucho más profesionales que el individuo voceras de Nipples!
Espero que lo acontecido no traiga consigo la no realización de conciertos en dicho local, que aún no siendo ideal para realizar conciertos, al menos es uno de los pocos garitos que sobreviven y ofrece música en directo de diversos estilos en la capital almeriense.
Texto y fotos: Starbreaker
