MIGUEL OÑATE – octubre 2007

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24 de octubre de 2007

Después de más de 20 años de silencio discográfico, Miguel Oñate ha vuelto a la actualidad por la publicación de su primer disco en solitario, “Muy Personal”, del que ya os hablamos en su momento en nuestra sección de Discos. Conscientes de la expectación que ha levantado la edición del disco, y dado que nunca habíamos tenido la oportunidad de hablar con él, enviamos a Alvar de Flack y Shan Tee a su local de ensayo, acompañados por Bamberg, amigo de esta casa y seguidor incansable de Asfalto y Miguel Oñate desde sus inicios. Encerrados entre las cuatro paredes, algo claustrofóbicas, de su local de ensayo, tuvimos la agradable charla de la ahora hacemos partícipes a todos nuestros lectores.

Alvar de Flack: ¿Cómo llevas el disco?

Miguel Oñate: Pues con mucha dignidad (risas). Bien, para haberlo sacado uno solo, cuando uno es el jefe y el botones de la misma historia, pues claro, el ruido que se puede armar es poco, lógicamente. Y habiéndolo sacado también a mitad de agosto, que nadie saca un disco en agosto. Pero a mi me da igual, cuando tú te lo haces, te da un poco la mismo la fecha que sea. Entonces, bien, lo estrenamos en Mazarrón, en el Leyendas y allí se vendieron las primeras 30 copias, que no está mal, y antes que acabara agosto llamó Sun Records para ponerlo en la tienda, y se ha ido poniendo en determinados sitios, sitios donde tocamos, bares conocidos…

miguelonate_muypersonalShan Tee: Sí, yo he visto la lista de puntos de distribución y no es la cadena habitual, sino que hay muchos bares, muchos pubs…

Miguel Oñate: Porque no hay distribuidora. Tampoco hay ni promoción, y hasta ahora tampoco se ha hecho radios ni prensa apenas. Entonces, iremos poco a poco, con el boca a boca. Pero sorprende muy gratamente, yo estoy contento con el asunto, porque al no estar respaldado, llega a ese sector pequeño, a ese círculo al que por otro lado ya sabemos que es al que pertenecemos. No va a sorprenderse ahora nadie ni va a pensar que vayamos a vender 10.000 copias, pero con atender a ese sector a mi me parece muy importante. Se ha hablado de ello, se ha corrido la voz y bien, hay expectativas y estamos contentos.

Bamberg: Y en alguna radio independiente también suena.

Miguel Oñate: Sí, efectivamente, poco a poco estamos haciendo los envíos a las emisoras, lógicamente a los conocidos de toda la vida y ampliando a más gente, y esperando a ver el movimiento.

Alvar de Flack: Un poco el “hágaselo usted mismo”, ¿no?

Miguel Oñate: Efectivamente.

Alvar de Flack: ¿Estás satisfecho del estado de la grabación? ¿te gusta como ha quedado?

Miguel Oñate: No es para tirar cohetes, pero es un poco lo que veníamos contando, es que es hacérselo uno solo. De todas formas también es que ha habido bastantes problemas, se ha grabado varias veces el disco, pero bueno, yo es la primera vez que hago algo como productor, se nota también la pardillada, la inexperiencia en este caso. Pero bueno, yo creo que en conjunto, con toda la ayuda de los que han colaborado, de toda la gente que ha estado en el disco, tanto invitados como la gente del grupo, se ha conseguido, cuanto menos, un trabajo digno, presentable.

Shan Tee: ¿Pero lo has producido tú sólo? Porque he visto por ahí que alguien de Casablanca ha estado ahí, creo que Pachi Escolano.

Miguel Oñate: Sí, Pachi Escolano ha hecho un trabajo finísimo de la grabación que teníamos, él es el que se ha encargado de toda la mezcla. Hemos estado casi otro período similar al de la grabación, mezclándolo. Y ha hecho un trabajo excelente, de eso estoy súper agradecido a Pachi.

Alvar de Flack: Yo lo he escuchado varias veces, y desde mi punto de vista adolece un poquito de producción. Pero eso también le da el punto de directo que muchas veces se necesita y hay mucha gente que no pilla. ¿Habéis grabado en directo? Es decir, a parte de la toma inicial de referencia ¿habéis grabado todos los instrumentos a la vez o por pistas?

Miguel Oñate: Se ha grabado por pistas, todo. Se han grabado las baterías y los bajos en un fin de semana, prácticamente. En realidad los temas estaban muy trabajados en el local de ensayo. Los guiones estaban muy trabajados, se han grabado por pistas y se ha metido la voz al final. Lógicamente, yo puse la voz, y con la guitarra acústica de referencia, pero se grabó por pistas, no hay nada grabado a la vez.

Shan Tee: Muy trabajados en el local y muy rodados de muchos conciertos, porque la mayoría son los que conocemos los que te hemos seguido un poco estos años.

Miguel Oñate: Sí, esa es otra cosa que me enorgullece porque, claro, esto es un poco a la inversa, generalmente sale un disco, tú lo oyes y luego ves al grupo. Aquí se ha visto al grupo y es muy grato ver como a lo largo de este tiempo la gente se ha ido aprendiendo las canciones de verlas en directo, de oírlas en determinados sitios.

Shan Tee: Vamos, que en el disco sólo falta el Villancico (risas)

Miguel Oñate: Bueno, es que hay otra parte de los temas, que mucha gente echa en falta, y me dice que por qué no he metido tal tema o tal otro.

Bamberg: Yo echo en falta “El Reposo del Guerrero”.

Miguel Oñate: Sí, ese es un tema importante. De hecho, en el disco “Muy personal”, en todas las cositas mías de anillos, pulseras, etc, está el libro de “El Reposo del Guerrero”, que pretende hacer una referencia al segundo disco, donde aparecerá ese tema. Ese y otros cuantos, lo que ocurre es que yo he metido una parte, pero he seguido escribiendo canciones, y las últimas las he querido meter también, un poco egoístamente por mi, por darle algo de novedad al disco precisamente porque el repertorio es muy conocido. He querido no dejar pasar la frescura que pudieran tener los últimos temas escritos, como son el “Contradicción” y “El Telón”, que yo necesitaba plasmarlos cuanto antes porque son lo último, lo recién parido. Pero no se ha hecho con un criterio de selección de los temas, los conocidos y los nuevos por supuesto estaban ahí, pero yo he entrado al estudio y he dicho: tal tema, tal otro y tal otro. Y luego los hemos colocado.

Shan Tee: Por la historia esta que dices que es al revés, que estoy totalmente de acuerdo, que primero conocemos los temas y luego tenemos el disco, hace que estemos acostumbrados a oír los temas mucho más desnudos, mucho más crudos. Y claro, me los encuentro ahora con tanto arreglo que me descuadra. En concreto “Mientras”, que a mi me vuelve loco, en el disco oigo la guitarra de Luís Cruz, que es un guitarrista como la copa de un pino, pero me suena como raro, porque estoy acostumbrado a oírte en un sitio pequeño como el Hebe o en el Pirata’s, y ahora como que te choca un poco.

Miguel Oñate: Bueno, hay algunos temas en los que hemos metido teclados. No unos teclados protagonistas, pero sí muy efectivos, muy arropando. Eso puede hacer que se redondee un poco más. Aparte de los invitados, porque las colaboraciones son súper importantes. Luís está en el “Mientras” y en “El Telón”, y su trabajo como tú dices es de un excelente guitarra, de un nivel increíble, y todo eso hace que crezca el tema. Y también hay unos teclados por debajo, que quizás no se noten muy claramente, pero seguramente si no estuvieran, se notaría.

Shan Tee: Las colaboraciones están muy bien. Se notan muchísimo los coros de José Luís Jiménez y Lele Laína.

Miguel Oñate: Claro, es que estamos hablando de dos personajes increíbles, que han dado nivel a las canciones, han dado un toque de elegancia muy característico en ellos.

Shan Tee: El clarinete también suena muy bien.

Miguel Oñate: El clarinete de Juan Jiménez, sí. Juan Jiménez fue el que metió el saxo en “Tiempo gris”, del “Más que una intención”, y me ha encantado su colaboración también. Y en concreto el tema de “El fenicio”, esos coros de José y de Lele han hecho un trabajo impresionante. Ese tema nos ha sorprendido, a mi el primero. Nos ha sorprendido a todo el mundo muy gratamente. En todas las grabaciones siempre hay un tema que se queda peor y otro mejor. En éste disco es éste, además que es un tema que se sale un poco de la tónica general del medio tiempo, del blues, del rock. A mi me parece una maravilla cómo termina el disco, creo que sorprende a más de uno.

Alvar de Flack: A mi me encantan las canciones, en general. Las canciones son muy buenas, de la melodía hasta la letra, pasando por todo. Me hubiera gustado que hubiera habido más presupuesto para haberlo terminado de redondear.

Miguel Oñate: Estoy de acuerdo contigo (risas)

Alvar de Flack: Vamos a ver, todo es mejorable, de todo el mundo, y depende de muchas cosas, pero sí que es verdad que la sensación que me queda a mi cuando termino de escuchar el disco es decir “me cago en la madre que le parió, las buenas canciones que son y qué mal suenan”.

Shan Tee: Es como si tienes un regalo muy bueno y lo envuelves en papel de periódico, que falta la guinda. Que lo difícil realmente es componer una buena canción. Darle un buen sonido, y más en los días que corren, que no estamos en los tiempos cuando empezaste. Ahora hay muchos medios, ya sea Cubase u otro tipo de tecnología, muy asequibles, para que esto hubiera sonado un poco mejor.

Miguel Oñate: Yo estoy de acuerdo con ustedes, totalmente, y después de algunas vicisitudes, algunos… problemas, en general, le di una última escucha con mis muchachos y les dije: “chicos, esto está genial, no quiero oír a nadie decir que esto podría ser tal… A partir de este momento esto está de puta madre y ya está” (risas). Entre otras cosas, porque es lo que hay. Pero estoy totalmente de acuerdo con esto que me decís.

Bamberg: A lo mejor me equivoco, pero creo que tú el disco lo has hecho por ponerlo en el mercado y satisfacer a la gente que está ahí.

Miguel Oñate: Sí, qué duda cabe. Yo llevo metido aquí en este agujero un montón de tiempo, uno se me te en su taller y estás en eso, estás enfrascado en que suene, vas a tocar a tal sitio, vas a un bar o a donde sea, y no te das cuenta. Y yo de repente un día levanto la cabeza y me doy cuenta de que, joder, sabiendo que un personaje público, en cuanto te quitas de escena es muy fácil que el público te olvide. Si embargo, yo levanto la cabeza en un momento dado y me doy cuenta que hay un respeto por parte de mucha gente, no sólo en Madrid, que yo lo más lejos que me he ido a tocar es a Parla o a Torrejón, sino en el resto de España. Y uno se siente en la obligación moral de atender eso, porque en realidad es la gente de la que te nutres, y no por eso se hace deprisa y corriendo, insisto, son problemas que ahora no vienen a cuento, porque se ha grabado varias veces el disco, eso es cierto, en distintos sitios, y digamos que no ha cuajado, y de hecho a mi ya me daba vergüenza en los últimos tiempos, porque igual que había gente que te pone en el cartel: “Miguel Oñate, cantante de Asfalto”, también hay gente que ponía “Nuevo disco” y yo decía ¡cómo que nuevo disco! ¡cómo es que tengo nuevo disco y no me he enterado yo! (risas). Claro, la gente estaba a la expectativa y yo decía “madre mía, esto es una vergüenza, se está tirando uno el farol de mala manera, desde cuando lleva este diciendo que va a sacar el disco” Yo veía en la Red los comentarios, pero…

Shan Tee: Es que han sido 20 años esperando…

Miguel Oñate: Sí, pero de los primeros 15 yo no me he dado cuenta (risas). Es verdad, no ha quedado por mi, el mercado está mal, la Industria está mal, yo me he acercado a Compañías y según salía del despacho yo decía “yo me voy a mi taller, que es lo que tengo que hacer, es mi obligación”, yo no puedo estar oyendo en un despacho, que están con números, y están con una zapatilla en una oreja y una chirica en la otra. Y se desencanta uno, y antes de que se me vaya el encanto me vuelvo a mi agujero y sigo trabajando, es decir, por eso digo que los primeros 15 años yo no tenía ni idea que había gente que todavía estaba pensando en Miguel Oñate. Yo oía críticas, algunas exageradas, que decían “el mejor cantante…” No, por favor, aquí no hay mejor ni peor, aquí todo el mundo funcionamos de una forma o de otra. Pero ya digo, y en los últimos 5 años, ante propuestas de “vamos a grabar”, pues venga, pues vamos. Pero cuando sucede un problema y eso se queda ahí, y tienes que volver a empezar a grabar, se desilusiona uno, y gracias a la compañía que tengo alrededor de mis músicos, que me han tenido que empujar para decirme “venga, tío, graba otra vez y venga, vamos a ello”. Si no yo hubiera pasado, porque esto es más problemático de lo que yo hubiera pensado, grabar un disco, que no es decir simplemente “fuera y vamos a volver a grabar”. Es que se ha grabado tres veces, que ya está bien. No era lo que yo esperaba y lo que yo pensaba, pero era lo que teníamos y con lo que hemos jugado, y con ello hemos ido al despacho de Pachi, y el trabajo de Pachi ha salvado el disco, aunque evidentemente no tiene el nivel de producción que debería tener. Yo también lo lamento, pero eso es lo que hay.

Alvar de Flack: Mira, yo no soy de Madrid. Estos chicos sí, pero yo no. Yo entiendo que tú después del año 84-85, siguieras haciendo cosas, siguieras en tu mundo metido, aquí en Madrid, en los bares, los garitos y tal, y te parece que las cosas no pasan, pero a los que nos parece que las cosas no pasan son a los que somos de fuera, porque claro, uno termina de escuchar el “Cronophobia” y dice “vale, y éste donde coño anda”. Y no pasa un año ni dos ni tres ni cuatro. Y de repente llega Internet y dices “voy a ver a aquel que cantaba” y te encuentras con que todavía canta. Y 20 años después, va y saca un disco. Pero es así, y no te estoy hablando del quinto pino, que yo vivo en Talavera. En los alrededores de Madrid la gente sabe que todavía estás vivo, pero poco más. Entonces, esos 20 años que a ti se te han pasado volando, hay mucha gente que te ha estado esperando.

Miguel Oñate: A mi y a todos, que el tiempo pasa volando para todos.

Alvar de Flack: Te voy a decir una cosa sobre lo que has dicho antes: la sensación que quedó después de los dos discos de Asfalto es la que ha mantenido estos 20 años esperando, es decir, el recuerdo que tiene la gente tuyo es la sensación que quedó después de aquel disco, por tanto no es que sea mala, todo lo contrario, es extraordinaria, es cojonuda.

Shan Tee: Sobretodo porque cuando aquella historia acabó, todos nos quedamos pensando “bueno, Miguel Oñate se ha ido de Asfalto cuando estaba en lo más alto, pues va a tardar 6 meses en sacar un disco en solitario o con otra banda o lo que sea”, pero eso no llegó, y tuvimos la sensación de decir: esto no puede acabar así, es imposible. Porque cuando uno lo deja cuando ya está en la cuesta abajo, ya piensas “bueno, pues que se quede en su casa”. Pero no era el caso, estabais en lo más alto. Así que esperábamos lo siguiente, pero no llegó. Como también coincidió con el declive del Rock en España, te quedas como que te falta algo, que queda la historia sin terminar. Y han pasado muchos años, pero si te das cuenta, has tocado en el Hebe y se ha reventado. Que yo te he visto en el Hebe 3 ó 4 veces, he ido a por tu maqueta y nunca he llegado a tiempo, porque los primeros se la llevaban corriendo, y había un ansia que hace que digas ahora: “¡joder, por fin!”. Entonces, lo único que me gustaría es que no pasaran otros 20 años para el siguiente. (risas)

Miguel Oñate: Esperemos que no (risas). No, ahora metidos en juerga no es mi intención que vuelva a pasar, entre otras cosas porque todos tenemos una fecha de caducidad y no se puede dejar tanto.

Shan Tee: ¿Sacar este disco a la calle implica un relanzamiento de tu carrera personal? Acabas de decir que nunca has tocado más allá de Parla y, sin embargo, este verano te has ido hasta Murcia. A lo mejor ya es un paso, ¿no?

Miguel Oñate: Sí, de hecho yo no estuve en el Leyendas del año pasado, aunque me llamaron los de la Organización, porque no pude, no podía ir porque estaba en otra historia. Evidentemente mi intención es llegar a todos los sitios de España, no solamente el disco sino yo personalmente también, vamos a ver si podemos fraguar un buen verano en 2008, que de eso se trata. Ojalá, que de eso se trata. Dependerá del ruido que consigamos hacer con el disco, para que llegue. Ojalá que lleguemos a un acuerdo con alguien para que se distribuya, tanto en la FNAC como en otros sitios, alguien que lo mueva para que llegue a todas partes.

Shan Tee: Ya sabes que con esto de Internet las distancias son mucho más cortas. El ruido que puedas hacer lo haces ahora igual en Móstoles que en Bilbao o en Barcelona, porque la gente se compró aquellos discos en aquella época, y aunque no hayas ido a tocar allí, la gente te conoce.

Miguel Oñate: Es cierto, y de hecho se está vendiendo contra reembolso y lo están pidiendo de muchos sitios: de Salamanca, de Barcelona, de Málaga… de toda España. Que, por cierto, quiero apuntar que el disco vale 12 € pero se vende a 17 contra reembolso, me parece una auténtica pasada, pero son los tiempos sociales que nos toca vivir, y quiero que la gente se de cuenta, de que hay 5 € y pico de gastos de envío, que hasta el señor de Correos me ha comprado el disco (risas), porque yo le decía que no es posible que si tú vendes una cosa por 12 €, cómo hay tantos gastos, cómo casi el 50 % más añadido es de gastos de envío, y el hombre pesaba el disco una y otra vez y me decía “esto es lo que hay” (risas) así que bueno, vale, vamos a hacerlo así. Y a pesar de eso la gente lo pide.

Alvar de Flack: ¿No te da un poco de vértigo el que más de uno te estará mirando con lupa a ver si cantas igual que cantabas, que la gente esté esperando después de 20 años a ver qué ofreces, para comparar?

Miguel Oñate: Yo tengo vértigo y claustrofobia.

Shan Tee: Pues estás en el sitio adecuado (risas) (nota: el local de ensayo donde estábamos es pequeño y sin ventanas)

Miguel Oñate: Sí, pero parece que nos va la marcha (risas) estando aquí en el agujerito este, en este local de ensayo. Pero por otro lado, hay una cosa muy clara. Los que estamos “mordidos” con la música, no vemos ese vértigo a esa altura, o no tenemos miedo a darnos la hostia, a que falle nada. Lo que haya en el momento, se ofertará en el momento. Es decir, quién dijo miedo habiendo hospitales… Iremos mientras físicamente podamos, si no nos da un telele, pues no, lógicamente la voz es un instrumento que va perdiendo brillo con el tiempo, pero lo que no va a perder, y lo que no va a empañar el espíritu, no pueden los años a lo largo de una manifestación interpretativa o artística. Aunque la cosa vaya a menos. Robert Plant no hace los giros que hacía con 20 ó 25 años, pero es un hombre muy elegante, y tiene las tablas suficientes, y el amor y dedicación a la música suficientes para irse por otros registros y quedar a esa altura que le caracteriza. Y Gillan también, y hay cientos de ejemplos de personajes realmente auténticos, que aunque tú les ves la merma física que tenemos todos con el paso de los años, sin embargo ves el volumen que aportan con sus registros. Pueden estar, no dañados, sino simplemente cambiados por el efecto del tiempo. Pero las ganas de hacerlo hacen que tú puedas manifestarte, darte, llegar a los demás. Siempre hablando de los que estamos “mordidos”, entre los que me incluyo. Luego en todo este tejado hay gente “pa tó”. Gente que dice “yo lo dejé por que…”. No, tú lo dejarías por otra cosa, no porque esto sea muy duro, porque si estás “mordido” no lo dejas. Y si no, no habrían pasado 20 años y yo aquí en este puto agujero haciendo coplillas. Esta es la razón.

Alvar de Flack: ¿Has vivido de esto durante todo este tiempo?

Miguel Oñate: Bueno, he sobrevivido (risas). Aquí estamos, y razón de más, si ya nos hemos gastado más de la mitad de la vida, ¿cómo nos vamos a arrugar ahora? Habrá que tirar p’alante con todas las consecuencias. Es una edad muy difícil para cambiar de profesión. Y sobre todo, estando “mordido”, insisto.

Alvar de Flack: Esa frase me ha gustado, lo del mordisco. De todas formas, hay un montón de gente de 50 para arriba que se moja la barriga bien, es decir, hay algunas vueltas o gente que se ha mantenido, que aún cambiando los registros, se ha adaptado muy bien a los tiempos. Decías tú Gillan o Plant, pero yo te pongo el ejemplo de Saxon, que es un grupo que me gusta, el cantante, Byfford, tiene 56 ó 57 años, y es un tío que se lo curra, que se cuida… en fin, que le sale bien. Y se reconoce ese trabajo. Ahora mismo creo que, con tu disco, independientemente de las dificultades de grabar y del resultado, a mi me parece que tu voz mantiene como mínimo el 90 % de la situación que tenía hace un montón de años.

Miguel Oñate: Sí, yo siempre he dicho que donde hubo, siempre queda algo.

Alvar de Flack: Te cuidas poco, por lo que veo. (Miguel no dejó de fumar durante toda la entrevista)

Miguel Oñate: Sí, es cierto, no tengo especiales cuidados. O bueno, visto desde otro punto de vista, me cuido bastante bien (risas). La historia es que mientras está uno vivo, tiene la intención de que hay que ir a por ello.

Shan Tee: La banda que tienes está contigo desde hace ya bastante tiempo. Yo me acuerdo únicamente de un cambio, de un bajista que tenías antes muy alto…

Miguel Oñate: Marco Antonio Millán.

Alvar de Flack: Pero quitando eso, se te ve con la banda estable.

Miguel Oñate: Sí, Antonio Reyes es el bajista, pero ya lleva cerca de 3 años. Es el último. Como tú bien dices, el cambio de Marco Antonio Millán, que tiene que dejar el grupo en un momento determinado, y aparece Antonio Reyes y de esto creo que hace ya 3 años. Y bueno, ellos congenian, me cuidan, la verdad es que me cuidan mucho y me siento muy arropado. Tanto profesionalmente como personalmente, me siento muy bien tratado.

Alvar de Flack: ¿Ellos suelen intervenir en la composición de los temas o eso es algo únicamente tuyo?

Miguel Oñate: En el disco, como habéis visto, son todo composiciones mías, menos “A medias”, que yo creo que tiene un poco el título por eso, porque es el primer tema que hace Javier Bermejo, el guitarra, y yo quería incluir un tema con él para que se hiciera de Autores y para que se metiera en el engranaje, porque es un tío con unas ideas increíbles. Por otro lado es un hombre que vale tanto para un roto que para un descosido, como se suele decir, lo mismo es bueno con la guitarra eléctrica como con la guitarra acústica. Por eso, de hecho, hay muchos sitios en los que nos reclaman para hacer un concierto acústico, con esa pseudo batería-percusión, ese híbrido que llevamos, y con las guitarras y el bajo acústicos. Por eso tenemos los dos proyectos, a gusto del consumidor. Ya puestos, nos hemos hasta auto-versionado algunos temas. Algunos quedan prácticamente iguales en eléctrico que en acústico y otros tienen determinados detalles.

Shan Tee: Cuando vas por ahí a tocar, y después de estar tanto tiempo en silencio “teórico” ¿notas que van a ver a Miguel Oñate o al “antiguo cantante de Asfalto? Es decir, te recuerdan más por tu época de hace 20 años en Asfalto o ya te has creado un nombre con el que ya puedes competir con la Historia?

Miguel Oñate: Creo que una cosa lleva a la otra. Evidentemente, yo he sido cantante de Asfalto. Además, yo entré como 5º miembro en una formación que siempre había sido un cuarteto de instrumentistas que cantaban también. Yo estoy muy orgulloso de haber pertenecido a Asfalto, una de las bandas más importantes del Rock en España. Pero claro, pasa el tiempo, como estamos hablando, y las cosas son de una forma, es más, yo me he considerado siempre más carne de grupo, de hecho si esto se llama Miguel Oñate ha sido obligado, es decir, llega un momento en el que yo empecé a tocar en los bares yo solo, con mi guitarra de palo, y se tenía que llamar de alguna forma. Y claro, Miguel Oñate, y a lo largo de estos años yo he tocado con tanta gente que yo en vez de un grupo tenía una cooperativa. Lo mismo estaba en la batería Fernando Sánchez de Obús, como Cacho Casal… y lo mismo en las guitarras o en los bajos, porque no se puede mantener tampoco a la gente, si no generas trabajo, y por eso ha habido esos cambios, que no han sido por otra cosa, y seguimos tocando de vez en cuando, cuando se tercia. Entonces, efectivamente, la gente va a ver a Miguel Oñate, pero es que Miguel Oñate fue el cantante de Asfalto, no sé hasta qué punto veo cierto retorcimiento a la hora de ver a Miguel Oñate o al cantante de Asfalto. Qué duda cabe que yo mantengo en el repertorio temas de Asfalto, pero tengo que presentar también estos temas nuevos.

Shan Tee: Ya, pero es que pasa muchas veces que alguien como tú, que ha estado en una banda muy grande y luego se presenta en solitario, la gente va a los conciertos a oír las canciones nuevas, pero esperando que lleguen las clásicas del grupo anterior. Y en tu caso no es así, es decir, a mi siempre me ha maravillado, y así lo he dicho en cada crónica que he hecho de conciertos tuyos, que las canciones que no estaban ni grabadas tenían tanta aceptación como los clásicos que han vendido miles de copias. Es una cosa que siempre me ha sorprendido mucho, y creo que es un punto a favor y que te obligaba a sacar este disco. Porque aquella época fue gloriosa hace 20 años, pero yo creo que la nueva también tiene mucho que ofrecer. Y esto lo demuestra. Y eso lo sabíamos todos lo que te hemos visto en directo.

Miguel Oñate: Sí, está claro. Yo ahora mismo me siento en una situación parecida a cuando yo entré en Asfalto. Es una gran responsabilidad. Yo siempre cuento que un cambio en un instrumento, una batería o una guitarra, es distinto al cambio tímbrico de una voz, pero no es porque sea mejor ni peor, sino porque la voz es el medio de comunicación. Si yo soy torpe o grosero, lo es todo el grupo, porque yo soy el que está hablando o está contando las cosas.

Shan Tee: Cuando entraste en Asfalto, el grupo estaba un poco así, así ¿no? porque el “Déjalo así” tampoco había sido un éxito…

Miguel Oñate: Sí, efectivamente, habían pasado un par de años y el grupo estaba un poco de capa caída, y era un poco jugársela doblemente, era mucha responsabilidad. Ahora, evidentemente si a mi Asfalto me dijo “vente”, yo dije “vamos”. Pueden pasar dos cosas: O que nos demos la hostia, a mi no me acepten y Asfalto se vaya ya a pique del todo, o que lo levantemos. Y afortunadamente se levantó.

Shan Tee: Lo que fue una pena es que nos quedamos todos un poco a medias, porque ese período fuese tan corto.

Miguel Oñate: Claro, en comparación de 20 años que estamos hablando, a 3 que fue aquello… pasan muy deprisa.

Alvar de Flack: Es que para los que aquí estamos, aquello nos pilló en la época de nuestros primeros pelos. A mi me gustaba Asfalto de mucho antes, y la verdad es que cuando entraste tú, yo lo vi como un poquito de “a ver por donde sale esto”, pero claro, después de escuchar aquello, quedó que te cagas. Incluso yo vi uno de vuestros últimos conciertos, si no el último, en Talavera, que presentasteis ya un tema del “Corredor de fondo”.

Shan Tee: Si, yo te he oído hablar de “No es solo amor” como un tema tuyo, con una presentación con un poco de mala leche…

Miguel Oñate: No, mala leche no, tal vez ironía. Pero la ironía yo creo que es una magnitud a tener en cuenta, dentro de este mundo.

Shan Tee: Tenía unos arreglos diferentes incluso…

Bamberg: “No me queráis querer tanto”.

Miguel Oñate: Sí, “no es solo amor, no me queráis querer tanto…”. Yo le puse el título a esa canción como “No me queráis querer tanto”. Yo escribí esa letra y se estrenó en varios sitios, en Talavera y en las fiestas del Pilar, creo recordar, en Fuencarral, en San Sebastián de los Reyes… La canción hablaba de “no me queráis querer tanto” y hablaba en tres apartados: decía “no me queráis querer tanto” a un amigo, a una chica (a la novia) y a la madre. Que no me queráis querer tanto que me agobiáis, joer. Era una cosa bastante simple. Lo que pasa es que al irme yo del grupo, parece que faltó tiempo para cambiarle la letra y por otra, me imagino que por firmar en Autores o algo así, pero en la composición original la letra era mía. Y claro, al irme yo me imagino que alguien escribió una letra para cambiarla. Ya que no está este, a la porra, y yo pensé que, hombre, si hubiera sido para mejorarla… pero no mejoró la letra original. Pero bueno, en fin, son cosas que pasan…

Alvar de Flack: De todas formas aquello quedó un poco como canción de despedida, ¿no? O por lo menos eso se interpretó. Más que la canción, lo que rodeaba a la canción.

Miguel Oñate: Tocó que era esa canción, podía haber sido cualquier otra. Era la última, todo tiene un fin, todos tenemos fecha de caducidad, como decía antes.

Alvar de Flack: Esto es como lo quieras ver. Tú puedes venderlo así. Al menos el entorno donde yo me movía opinaba que esto sonaba como a “quita, que me voy”.

Miguel Oñate: No creo que esta canción fuera por eso, y además en ese poco tiempo, porque se estrenó en las últimas actuaciones, en los últimos meses del ’85. No creo que diera para tanto.

Alvar de Flack: No tanto cuando la cantabas sino después. Es decir, ya estaba lanzado el proyecto de nuevo disco, ya estabais componiendo cosas para el nuevo disco. Se supone que todo iba sobre ruedas después de dos años, dos discos que tenían muy buena aceptación, con muy buenas críticas, que sonaban de puta madre…

asfalto_cronophobiaMiguel Oñate: Yo no recuerdo cuanto tiempo pasó ¿Del “Cronophobia” al “Corredor de fondo” qué tiempo pasó?

Alvar de Flack: Del ’84 al ’86, año y medio o por ahí.

Shan Tee: Hay que tener en cuenta que una cosa es lo que pasa dentro del grupo, que hay un montón de cosas que no salen nunca a la luz, y que creo que está bien que sea así, y otra cosa es como se ve desde fuera. A nosotros, o por lo menos a mi en aquella época, me pilló totalmente fuera de juego. No lo entendía. Yo entiendo que un grupo se separe, o se desmiembre, cuando las cosas van mal. Pero en aquella época a Asfalto no le iba mal. Pero aquello nos dejó tan helados que nos hemos estado muchos años preguntando qué coño ha pasado. Y al cabo de los años hemos conocido una versión, y no sé si a ti te apetece dar la otra.

Miguel Oñate: Pues como tú dices, has conocido una versión. No sabes la realidad. Y no voy a ser yo el que la diga. No la he dicho hasta ahora a nadie, y si me lo permites no voy a desvelar los motivos, precisamente por algo tan importante como eso que acabamos de decir: nadie tiene por qué saber los intríngulis que hay ni en una familia, ni en un grupo. Un grupo es una familia de x componentes, y a mi me parece sucio, y más en los momentos que estamos, me preocupa mucho dar a todo el cotilleo tan salvaje, todo el mamoneo alrededor de las vidas de la gente, de gente incluso insulsa que no le interesa a nadie, y no sé por qué se vende tanta cosa, tanta barbaridad seguida. Me gustaría preservar al Rock de esto. No estoy dispuesto a que esto se convierta en Salsa Rock. Desgraciadamente tenemos algunos enfrentamientos, algunos ejemplos que a mi me avergüenzan, personalmente. Como me avergüenzan las palabras de quien dice su versión y no dice las cosas como son. Y no sabe reconocer cómo han sido las cosas. Yo no tengo que decir nada. Quien dice esas versiones ya se ha condenado, y eso lo sabe la gente. Somos muchos, pero no somos gilipollas. La gente no es tonta. No se come cualquier cosa. Sobre todo la gente de este mundo, del Rock. Puede venderse quien sea en el Salsa Rosa o cualquiera de esos individuos, pero en este círculo pequeño, no es interesante eso para nada. A quien coño le interesa lo que ha pasado dentro de un grupo, si se ha peleado uno con otro… eso son mariconadas, eso no son cosas ni de marujas, es algo muy deprimente.

Shan Tee: Mira lo de Barón Rojo…

Miguel Oñate: Pues a mi me entristece eso. En esto debíamos preservarnos, ser un poco más inteligentes y no entrar al trapo de estas cosas, joder. Yo creo que a nadie le preocupa el por qué. Las cosas tienen un fin, las cosas han sido así. Las cosas no han sido de la noche a la mañana, evidentemente, y yo te voy a decir una cosa: yo, cuando me fui de Asfalto, yo no me fui a final del ’85, en noviembre, concretamente. Yo me había ido hacía un año. El por qué no te lo digo, pero yo había avisado al grupo con un año de antelación. Les dije “vale, de acuerdo, si esto es así, id buscando a alguien, porque yo, cuando termine el ’85 me voy”. A todos, incluidos técnicos de sonido. A todos los elementos de Asfalto. Tan alto y tan claro como os lo estoy diciendo ahora a vosotros. No sé por qué luego se llevan las manos a la cabeza y empiezan a desvariar y a decir una serie de barbaridades y de mentiras que a mi no me hacen daño, desde luego. A mi no me hacen daño.

Shan Tee: Cuando saliste de Asfalto, hiciste un pequeño proyecto que creo que tuvo hasta un maxi, si no me equivoco.

Miguel Oñate: Sí, eso fue en el ’90 ya. Yo, cuando salí de ahí, lógicamente las rupturas son dolorosas para todos. Para el que deja y para el que es dejado. Y yo me tomé un año de vacaciones. Me fui a Marruecos, me fui a la Cornisa Cantábrica… e hice una cosa que estaba tiempo detrás de hacerla: a pesar de que mi Bachiller había sido todo de Ciencias, porque sí (risas), en aquellos tiempos era porque sí, porque en aquel colegio se daba Ciencias, y por cojones. Pues yo me matriculé en Filosofía y Letras, por que tenía ganas de hacer Letras, y leer un poco, y ponerme un poco al corriente, necesitaba un poco agilidad, despejarme la cabeza después de esos tres años. Y a continuación ya dije, vamos a ponernos y a ver cómo está el panorama. La verdad es que estaba igual que siempre. Yo me iba a los campos de fútbol a ver a mis compañeros, a los grupos, a Topo, a Barón… y yo veía aquello igual de desangelado. Pero bueno, es lo que había, y había que meterse otra vez en madeja. No te sé numerar ahora las formaciones o cómo se empezó. Yo ya en ese curso de Filosofía, en el curso 86-87, yo escribí las primeras canciones. Una ya es “Pura Filosofía”, otra es “No puedo esperar”, “Sombra y Sol”… hay una serie de canciones que no están en este disco, precisamente… “Los tiempos siguen cambiando”, por ejemplo, fue una de las primeras canciones. Si no la primera, una de las muy primeras, y además con respecto de haberme ido del grupo, porque estas cosas duelen y duran, y bueno, ya te digo, fue en el ’90 cuando se hace El Club, que lo hicimos Guni y yo, y ese fue el maxi-single, que tenía de cara A “Piel de Te” y de cara B “Pitando”. Eso iba a ser un LP, iba a ser un disco, lo que pasa es que luego la Compañía dijo que mejor un maxi-single, porque Paul McArtney lo hace, y Michael Jackson… y yo decía “pero bueno, tío, tú…” Era una más de las tonterías que he tenido que oír en un despacho.

Shan Tee: Tuvo muy poca repercusión.

Miguel Oñate: Y tan poca, de hecho, al ver esta historia, Guni y yo fuimos y pedimos la carta de libertad, que por cierto, nos dieron el contrato de otro cantante, o sea, eso era el cisco padre. Y al poco tiempo yo me encontré en un rastrillo, en Fuenlabrada, a un hombre que tenía un puesto de todo a 100, una tienda de estas, pues tenía en el puesto un montón de discos, y entre ellos un montón de copias de El Club, el maxi-single, que se vendía a 50 pts. o a 100 pts., no lo sé. Y estaban, de esa Compañía, el mío y el de 40 ó 50 artistas, tanto hechos en Miami como aquí en España. De hecho, yo recuerdo haber hablado con Mari Trini y haberla dicho “oye, está tu disco aquí” “¡no me digas! ¿pero cómo es posible?” Había un doble de Los Gemelos del Sur, un homenaje a María Dolores Pradera… Claro, yo me compré unas cuantas copias, por compromisos, y le dije “dame 50 copias”, y el hombre del puesto todo preocupado “pero bueno, y usted por qué quiere tantas copias del mismo disco? (risas). Es que soy yo, aunque la foto esté un poco así y estamos un poco raros, pero bueno…”

Bamberg: El tío incluso receloso de vendértelo, ¿no?

Miguel Oñate: Sí, sí, luego incluso quedé con el hombre y fui a la tienda un día entre semana, y me estuvo contando de donde los había sacado. Fíjate tú, a ese precio, imagínate al precio que los sacaba él. Me imagino que de las copias de la Compañía, las daría a granel.

Shan Tee: Tú con Guni siempre has tenido buena relación, ¿no?

Miguel Oñate: Sí, y seguimos teniéndola. De hecho, las primeras maquetas de este “Muy personal” se hicieron en su estudio. Claro que sí, es un gran amigo y lo sigue siendo. Y un gran bajista.

Bamberg: ¿Sigue dedicándose él a la música?

Miguel Oñate: Sí, la verdad es que nos vemos un poco de tarde en tarde, últimamente, pero sí, el tiene su estudio, y no sé si en la actualidad está acompañado de alguien. Mira, esto me hace pensar que esta misma semana le daré un toque a ver si nos tomamos algo.

Alvar de Flack: Yo le vi hace no mucho con una orquesta o con un grupo de acompañamiento de una cantante de estas folclóricas, y además se hizo un solo de bajo el tío…

Miguel Oñate: Puede ser, porque incluso en el tiempo en el que estábamos juntos tocando, que también estaba Pepe, de Trafalgar, a la guitarra, y a la batería si no era Cacho Casal era Fernando Sánchez… él también acompañaba a Azúcar Moreno, en fin, hacía sus acompañamientos… los últimos años estuvo con Los Caños…

Alvar de Flack: Volviendo un poco atrás, yo recuerdo que antes de entrar en Asfalto te vendían como el cantante de Trafalgar, entendiendo con eso que Trafalgar ya tenía un cierto nombre, un cierto caché aquí en Madrid. Los que éramos de fuera lógicamente no habíamos escuchado nada, creo que sí llegasteis a sacar un disco recopilatorio.

Miguel Oñate: No, mira. Trafalgar hacía mucha carretera con Asfalto, cuando eran cuarteto. Cuando yo entré en Trafalgar se convirtió en quinteto, conmigo, y cuando yo entré, ellos tenían grabado un single.

Alvar de Flack: Para Chapa, pero no estabas tú. Claro, era eso…

Miguel Oñate: Claro, y en algún disco de estos de “El Rock del Manzanares”, estaba metidas las dos canciones. En una cantaba Pepe y en la otra cantaba Lionel. Y luego nosotros no llegamos a grabar. De hecho, en el local de Asfalto, un día íbamos a grabar allí una maqueta de Trafalgar, conmigo, y allí hubo unos problemas entre determinados miembros de Trafalgar, y nos quedamos allí Pepe y yo solos, y lo remontamos hasta el ’82, cuando yo me fui. Con Trafalgar pasó una cosa muy similar a la de ahora con Miguel Oñate, y es que Trafalgar era un grupo muy querido. No tenía disco, pero en los conciertos rompía, pero bien.

Shan Tee: Eso creo que era más habitual entonces que ahora. Porque ahora casi cualquiera graba un disco. Y entonces era más difícil, grabar un disco era todo un triunfo.

Miguel Oñate: Sí, efectivamente. Pero nosotros, sin tener el disco, en directo Trafalgar tenía una gran repercusión, estaba a una altura considerable. Esto es como todo: nosotros nos codeábamos en carteles con Leño, con Etcétera, con mucha gente… y no había teloneros, tampoco había esa tontería que a lo mejor ahora sí está más presente. Había una competición y nosotros estábamos a la altura, de tú a tú con todos esos grupos. E incluso en algunas de esas actuaciones hemos mojado la oreja a más de uno con más nombre. Sin querer, sin ese propósito, quiero decir, por respuesta del público. Yo recuerdo que igual que Toledo ha sido la provincia por excelencia del Rock en España, y la que ha apoyado y nos ha querido realmente, Segovia es otra de ellas. Y Trafalgar era de Segovia, sobre todo. Yo decía “Trafalgar-Segovia, Asfalto-Toledo”. Algo así.

Alvar de Flack: ¿Te sorprendió o te chocó, al menos, que cuando entraste en Asfalto, la canción que más éxito tuvo fue precisamente la tuya? Es decir, hablando de “La Paz es verde”. Después de tu entrada, y del arranque de la nueva etapa, y teniendo en cuenta el disco anterior, que no había sido especialmente conocido por todo el mundo, que llegara una canción como “La Paz es verde” y que tuviera esa repercusión dentro de una música que no salía habitualmente en emisoras y que no era especialmente reconocida, supongo que te tendría que afectar, y pensarías “esta es la mía”. Porque podía haber sido cualquiera de las otras, ¿no? ¿Pillaste algo ahí en cuanto a autor?

Miguel Oñate: Sí, claro, evidentemente. Es mi primera aportación porque cuando yo entro, “Más que una intención” está prácticamente acabado, en cuanto a temas. Y “La Paz es verde”… tal vez me equivoque con esto que digo, pero tendría que haber sido el primer single del “Más que una intención”, pero posiblemente eso sea un error, también. Aquí estoy yo en un agradable contubernio… en una contradicción muy clara. Porque “Richie” era como más comercial para ser un single. Y, de hecho, “La Paz es verde” fue el segundo single. “La Paz es verde” es lo primero que yo escribo, y al mismo tiempo es la primera novatada que pago en Asfalto. A mi no me gustan las bromas, yo a mis hijos les digo que no hagan bromas porque si luego no te gusta, si tú haces una broma luego tienes que admitir todas las que te hagan después. Pero eso de la novatada, como desgraciadamente vemos y lamentablemente hasta hoy en día está desde en la Facultad de Medicina hasta el Ejército… pues esta es mi novatada. Mi novatada es que se firma una tercera parte en Autores, cuando todos sabemos que la letra y música es un 50%, y cuando en este caso, a parte de la letra, el arreglo central, ese que relaja el tema, también es mío musicalmente, y aquí se firma entre tres partes, por los señores de allí, cosa que yo en ese momento no me pareció justo, pero bueno, qué le vamos a hacer… pero es la primera novatada. Ahora, el verdadero espíritu de “La Paz es verde” es el mío. Y a los hechos me remito porque esto se cae, nos vamos al Infierno, la Tierra se desmadeja.

Alvar de Flack: Sin embargo, el primer single del siguiente disco también fue tuyo, “Nada, nadie, nunca” también era tuyo.

Miguel Oñate: Sí, y es el único tema en Asfalto que lo compone junto conmigo un señor que no es un miembro de Asfalto. El señor Kelly Freire.

Alvar de Flack: Que toca la guitarra también en ese tema, ¿no?

Miguel Oñate: Sí.

Alvar de Flack: ¿Y es verdad que a la salida de Asfalto te tiraron los trastos desde Banzai?

Shan Tee: Eso fue antes, me parece.

Miguel Oñate: Sí, fue antes. En el mismo año ’82, previo a esto ya se había vuelto a separar Trafalgar y nos habíamos quedado otra vez Pepe y yo solos. Y en ese verano del ’82, a finales de verano y previamente a la propuesta de Asfalto, Salva me enseñó el proyecto de Banzai, era genial, pero yo no me veía, no veía que yo fuera a hacer un buen trabajo ahí, no me “mordía”, no estaba yo a la altura, y yo a Salva lo quiero mucho y le tengo un respeto superior como persona y, por supuesto, como guitarrista. Y entonces decliné la invitación a ser Banzai.

Shan Tee: Estamos hablando del principio, antes de que entrara El Chino, vamos.

Miguel Oñate: Efectivamente, del ’82. Había unos temazos increíbles como “Amigo”… Me gustó mucho, pero yo no me veía que fuera a hacer un trabajo a la altura, ese momento. Sinceramente, no sé, hubiera sido muy fácil, Trafalgar estaba roto otra vez, y definitivamente además, y quién iba a decir que no a una propuesta como la de Salvador Domínguez, yo no tenía nada a donde agarrarme, pero no lo podía hacer egoístamente, no es mi estilo. Me alegré mucho de la propuesta, y lo lamenté, pero tuve que declinar la invitación porque yo no me veía seguro en coger las riendas de ese caballo.

Alvar de Flack: Después del proyecto este con Guni no has vuelto a formar parte de ningún grupo, ¿no? Es decir, de algún grupo con nombre, a parte de que tengas tu propia banda.

Miguel Oñate: No, después no. Previamente habíamos hecho Ganímedes, pero después de El Club ya es Miguel Oñate, obligado, porque empiezo solo otra vez en los tascos, en Lavapiés, en Vallecas, y como empiezo solo ¿cómo se va a llamar? Pues Miguel Oñate y ya está. Y de hecho El Club, nos quedamos Guni y yo, no por no admitir a nadie más, sino por el trasiego de idas y venidas de muchos músicos que, al no generar trabajo, tenían sus obligaciones, y entonces había que cambiar. Era eso, una especie de cooperativa, y Miguel Oñate nace ahí ya definitivamente.

Bamberg: ¿Y donde encaja Estribo? ¿en qué fechas encaja? He estado viendo la página web y me ha sorprendido porque no lo conocía.

Miguel Oñate: El primer batería que tiene Ganímedes es Alfredo Gozalo, que es el batería de Estribo. Estribo es un grupo de por aquella época también, que es donde empieza Luís Cruz, por cierto. Era un buen grupo, y me imagino que dices lo de la página web por la portada que hay de un disco, del “Sin más”, que se reúnen ellos con algunos invitados, entre ellos me invitan allí a hacer un par de temas con ellos, y se graba allí en Parla, que es de donde es el grupo, no recuerdo ya en cuando fue, y se graba con motivo de una fiesta de Parla, de no se qué del agua…

Shan Tee: Si es el primer grupo de Luís Cruz, tenía que ser un niño, porque entró en Topo con 17 años, y esto es antes.

Miguel Oñate: Claro, claro, era un crío. Y ya era un fenómeno con la guitarra, ya lo creo.

Alvar de Flack: ¿Tienes algún proyecto en mente aparte de…? Es decir ¿te has quedado satisfecho con esto?

Miguel Oñate: Sí, hombre, ya te digo que sí. Yo soy muy realista.

Alvar de Flack: Yo qué sé ¿vas a grabar un DVD o algo? (risas)

Miguel Oñate: ¿Habéis visto el video-clip que viene en el disco? Las cosas están hechas con muchos medios, pero os aseguro que con mucho amor. Es decir, este hombre que lo filmó, Monchi, es otro amigo que ya me filmó en tiempos una actuación y que me le vuelto a encontrar en el Pirata’s de Alcorcón, en una de estas que estamos tocando allí habitualmente, y se me dio a conocer, que si me acordaba de él, porque nos filmó una actuación en El Caballo de Acero, que era una sala que había en Alcobendas, en la que estaba Fernando Sánchez, de Obús, creo recordar. Él me dijo “yo ahora tengo una productora y si quieres te filmo…” Y hablamos y se hizo, ya te digo, con poquitos medios pero muy gracioso.

Bamberg: Sí, ha quedado fenomenal.

Shan Tee: Hablando de videos, me viene a la cabeza aquel vídeo que hicisteis en mitad del campo para el “Cronophobia”, que yo tengo una copia en mi casa y la mitad de ella no se ve…

Miguel Oñate: Pues como yo. Yo nunca tuve el original de ese vídeo. A mi Enrique Cajide me grabó una copia en un Beta, el formato de entonces, que luego yo he pasado a VHS, y claro, va perdiendo y es un desastre, pero yo nunca tuve en mis manos un original, no lo sé, se ve que tendrían muy poco presupuesto, y de hecho a mi me ha quedado como a ti, una cosa que ya ni se oye, que salen rayas, que está cortado… es una pena. No sé, alguien lo tendrá.

Shan Tee: Es que yo creo que para esas cosas estás gafado, porque hay otro vídeo que yo tenía unas ganas enormes de ver, y me voy a quedar con las ganas, que fue un concierto muy especial que hicisteis con Jorge Banegas en Villaviciosa, que disfrutamos aquel día como enanos. Y lo dijeron, había cámaras, y yo me acuerdo el final con el “Hey, Jude”, con todo el mundo de pie, y yo pensé “esto lo voy a tener en el vídeo y lo voy a fundir”. Pues nada.

Miguel Oñate: No sé, eso lo tendrá Jorge, yo no tengo ni idea.

Shan Tee: Creo que al final decidieron no sacarlo porque no había suficiente y se veía muy oscuro. ¿Cómo surgió aquello?

Miguel Oñate: Eso surgió porque yo nunca me he negado a colaborar con quien me lo ha pedido, y Jorge dijo de hacer eso, y como anteriormente me había pedido letras para presentar en algunos sitios, y yo la he hecho desinteresadamente. Pero sí te voy a decir una cosa: eso de Villaviciosa yo lo hice, como siempre, desinteresadamente, pero si yo llego a saber… porque yo voy tardío a todo, ya no solo los 20 años hasta que he sacado el disco este, sino en general, yo me piense demasiado las cosas, y voy despacito. Me refiero que voy despacito porque yo tengo Internet desde hace poco, desde hace un año o algo así. Si yo llego a saber que mis compañeros declaran lo que vosotros – ustedes recogieron en esa entrevista, que yo me he enterado por amigos que me han dicho “oye, pero como permites que hablen de ti así”, si yo llego a saber esas declaraciones, y eso que se parece más a un marujeo que a otra cosa, desde luego no cuenta conmigo en su espectáculo. Con esto creo que está dicho todo, evidentemente, esa ha sido la última vez. Cada uno tiene lo que se busca, joder. Creo que hay que ser más elegante en esta vida. Porque además, si hubiera sido verdad… Yo lo que veo aquí es un pataleo, porque el que se va del grupo soy yo, y les digo “Señores, que yo me voy” y además les aviso con un año, porque yo no voy a joder a nadie. Cualquiera en mi lugar se hubiera ido, y ahí se pudran ustedes. Yo no, no es mi estilo dar espantadas en ningún lado, yo les dije “dentro de un año me voy” y dentro de un año, me fui, porque entre otras cosas también me caracterizo por tener palabra y ser formal. Entonces, si lo que hubieran dicho hubiera sido… pero es que es mentira. Entonces, pues dentro de lo dolido que pueda estar, ya se me ha pasado, así es que, bueno, que ahí queda y para ellos hacen, las personas que funcionan así y nada más. Pero no me parece de ley, me parece algo bastante vulgar, que eso es echar tierra encima a quien actúa de esa forma. Por que si eso es así, si yo soy borracho, si yo soy drogadicto o lo que sea, joder, pues me echas. Pero no ha sido el caso. Miguel Oñate ha dicho: “señores, este cura se va”, y además no les voy a dejar con el culo al aire, voy a cumplir todo lo que tengan firmado. Porque yo he hecho muchas cosas en Asfalto, no solamente cantar. Y levantarlo. Es que también he conducido, esas falacias que cuentan, que si tenían que ir a buscarme… pero bueno, señores, esto es un marujeo, que no sé si me estoy ruborizando, pero el calor me está subiendo de la vergüenza de estar recordándolo, así que, pasamos página.

Shan Tee: Pues pasamos del todo, porque a mi una de las cosas que me gustaría, y que me hace ilusión, es saber si ahora que tienes el disco en la calle, después de tanto tiempo tú notas una respuesta, no ya de público, sino de gente que diga “coño, está de actualidad, vamos a traerle a tocar aquí”, gente que te haya llamado de Bilbao, de Barcelona… si se ha creado una demanda de verte en directo, a partir del disco. Si esto ha sido un punto de inflexión para relanzarte.

Miguel Oñate: Sí. Te voy a comentar una cosa: me siento gratamente respetado. Y un detalle, por ejemplo, es que hay gente que he conocido de venir a mis conciertos… a los bolillos, en bares, en sitios a veces muy pequeños… hemos llegado a tener una amistad, y periódicamente vamos a sus pueblos a tocar a puerta cerrada. Y de repente hay sitios como Hoyo Casero, en Ávila, en la Venta del Obispo, una o dos veces al año, una serie de matrimonios se reúnen en el restaurante, nos llevan, nos contratas, llegamos por la tarde, montamos el equipo, cenamos en el comedor y tocamos. Y nos pueden dar las 4 de la mañana tocando, claro. Quiero decir que esto es de alguien que periódicamente viene a verme tocar, lo cual es maravillosamente grato, qué duda cabe, de alguien con quien hemos llegado incluso a cuajar una amistad. Y que se sigue haciendo, que hemos estado hace un par de meses concretamente en este sitio, pero vamos, hay más sitios.

Shan Tee: Seguro, porque por ejemplo el concierto que hacéis en Navidades en el Hebe es ya una tradición. Sólo hay que preocuparse si este año es el 26, el 28 ó el 29, pero vamos, que lo esperamos todos. ¿Cómo se cierra el año? Con el concierto de Miguel Oñate en el Hebe.

Miguel Oñate: Pues imaginaos cómo me puedo sentir yo, pues sumamente agradecido y encantado del asunto, por supuesto.

Shan Tee: Que el Hebe no es el Calderón, pero mucha gente quisiera llenar como se llena aquello, que como llegues un poco tarde no entras.

Miguel Oñate: Es curioso como las cosas se levantan por su propios fueros, es decir, ha sido un año, otro año, otro año… y de repente se ha creado, eso no lo he hecho yo no he dicho: “señores, vamos a hacer este concierto todos los años”, eso se ha creado de base por la gente, por mi gente.

Shan Tee: Y se ha creado esa tradición de ir a ver qué día es el concierto, y otra que hasta que no tocas el “Villancisco” de allí no sales (risas).

Miguel Oñate: Lo cual, dado el panorama, tampoco me hace falta cambiarle la letra mucho, la he cambiado una vez nada más, dependiendo del Gobierno (risas)

Alvar de Flack: ¿Tienes muchas galas por ahí fuera?

Miguel Oñate: No, de momento estamos en ello. Vamos a ver si antes de que acabe el año hacemos una presentación, aunque en realidad todas las veces que se toca es una presentación. Pero una presentación oficial es algo como un poco que se hace tradición.

Shan Tee: ¿Tenéis algo de apoyo a la hora de publicitar todo esto? Es decir, nosotros somos aficionados como el que más y lo hacemos por que nos gusta, pero hay otra gente que no es aficionada y que no lo hace por que le gusta. A ese tipo de apoyo me refiero.

Miguel Oñate: Sí, te entiendo, no tenemos pasta (risas). No tenemos pasta y te voy a decir una cosa: No sé si últimamente os habéis dado cuenta, pero aquí para tocar en sitios determinados hay que pagar, una cosa que me parece un poco demencial. Yo no he visto a nadie que pague para ir a trabajar. Pero bueno, aquí en concepto del equipo y de no sé qué leches, el caso es que hay que pagar para tocar, entonces yo me he negado, yo no hago eso. Trabajo menos, claro, y no trabajo en el circuito establecido, pero me importa tres huevos el circuito establecido, claro. ¿Lo ha establecido quién? ¿Unos señores? Me parece muy bien que vayan por su negocio, pero lo mío no es un caramelo de menta o un fetiche, cada uno tiene sus negocios y nosotros vivimos de esta historia. En todos estos años se cobra, en el mejor de los años, lo mismo que hace 10 ó 15 años, en estos sitios a los que yo habitualmente voy. No solamente no ha subido sino que incluso se paga menos, pero claro, evidentemente tiene que haber algo, lo que no se puede es ir pagando. Vamos, que no está uno en edad de promocionarse (risas)

Shan Tee: ¿Entonces estás fuera del circuito profesional?

Miguel Oñate: No, yo estoy dentro de todo y dentro de nada. Yo me vuelvo otra vez a la mordedura. Yo estoy en la música porque es mi vida, porque a mi estar aquí en este agobio a mi me sube, estar aquí componiendo y tocando. Y precisamente por ese respeto que me debo a mi mismo el primero, a todos mis compañeros y a todo el público, yo no puedo permitirme hacer ese juego, es decir, esto está cambiada la cosa, ¿tú no te das cuenta que la gente va al médico y va a Alá…? ¡Doctor Alá no, coño, doctor cúreme! O va al abogado y lo mismo. No, no, ¡defiéndame! Usted es el que trabaja para mi, no yo para usted. Esto ha cambiado hace mucho tiempo también, como el management con el artista ¿quién da el trabajo? ¿el manager? No, el trabajo lo damos los muñecos que nos subimos allí. Si no hay muñecos, no hay manager ni hay nada. Y esto sigue estando con la falta de respeto que os digo.

Alvar de Flack: Es que se da el caso de que por la venta de tus discos no vas a comer. Si también tienes que pagar por tocar ¿de qué cojones vive el músico? Porque el músico ahora mismo vive de tocar. Si le cierras la puerta de la venta y ahora le cierras esta también, yo flipo.

Miguel Oñate: Es así la cosa, aunque yo no lo comparto: de joven tienes que sacar y si es necesario tocas gratis. Y si hay que poner dinero, pones dinero. Yo he puesto dinero. Eso de joven, y pasa el tiempo… Yo, después de mi carrera, poca, larga en años pero en realidad corta, yo no tengo que demostrar nada. Y yo tengo mucha soberbia para estas cosas. Como te he dicho antes, yo me he gastado la mitad de la vida ya y yo no puedo estar haciéndole el juego a estas cosas. Por mi el primero y por los jóvenes que vengan, y por todo el mundo. Por respeto a esto. Sé a lo que me arriesgo con ello, me jodo y me aguanto o me bandeo lo mejor que puedo, pero no voy a dejar de hacer lo que me gusta, y máxime cuando hay ese sector de gente a la que me debo. Entonces seguiremos para delante, y seguiremos en la lucha, y no pienso hacer en ese sentido ningún tipo de concesión y tragar. Si esto es así, yo voy a seguir haciendo mi música, y si no la ponen ustedes, bueno, pues no la pongan, a mi me vale, me es suficiente, a mi me vale con que mi gente se haya aprendido las canciones en directo. Yo ya he ganado, yo ya no tengo nada más que ganar.

Shan Tee: Hace un rato has dicho que tenías Internet desde hace un año nada más. ¿A partir de entonces te mueves bastante por lo que es la Red, por los foros…?

Miguel Oñate: No, no, yo soy muy torpe. Incluso la página y el MySpace lo han hecho en la oficina, yo no meto mano en esto, pero sí he tenido la oportunidad de ver ese cariño reflejado. Para una crítica mala que haga alguien de mi, que lamentablemente creo que viene de mis ex compañeros (risas), las demás son increíblemente cariñosas y entrañables. Menos mal que las veo solo y aunque me ponga colorado no se me ve (risas). Me parece un trato muy delicado hacia mi, que yo respeto y agradezco profundamente, claro.

Shan Tee: Me refería a que si tú te mueves por los foros, tanto el nuestro como el de NuestroRock80 como cualquier otro.

Miguel Oñate: Sí, pero no he participado porque además no sé hacerlo.

Shan Tee: Pero si entras puedes ver como se dijo “por fin ha salido el disco de Miguel Oñate” y de repente fue como decir “¡joder, ya era hora!”. En todas partes. Cualquiera que viera eso no pensaría que este tío lleva 20 años sin sacar nada. Se acordaban de lo que había y te lo decía un tío de San Sebastián, otro de Bilbao y otro de La Coruña. Yo creo que a día de hoy, para alguien que no entre en Internet o que no se mueva habitualmente como eras tú, no sé hasta qué punto si eso lo podrías percibir. Porque es la manera de tener un poco el pulso de lo que la gente pueda opinar por todas partes.

Miguel Oñate: Ya te digo que ha sido recientemente. Y me he encontrado en la obligación moral de hacerlo, de hacer este trabajo. Y al mismo tiempo, sin entrar en aspectos técnicos, el disco es la tarjeta de presentación, e intentaremos hacer todo el ruido posible para llegar a todos sitios. La Red qué duda cabe que es el futuro y que es súper interesante. Hablar directamente yo no, ya te digo, porque no he tenido tiempo todavía de enterarme de cómo se hace, pero ver lo que se habla de mi, la verdad es que me enorgullece.

Alvar de Flack: Tu disco me suena armónicamente un huevo a Topo. A parte de por lo evidente de la aportación de José Luís y Lele. La manera de llevar la melodía y los cambios aquellos, me suena a los primeros Topo.

Miguel Oñate: Pues puede ser, pero cuando ellos vinieron a poner sus voces ya estaban hechos los temas (risas).

Alvar de Flack: ¿Qué tipo de música oyes? Es decir ¿te inspiras en algo o en alguien? ¿qué andas oyendo últimamente?

Miguel Oñate: Muy poco. En casa del herrero, cuchillo de palo. Muy poco porque apenas tengo tiempo, quizás sea en el coche donde más escucho música, pero quizás para montarme los temas que hagamos aquí o para hacer alguna versión de alguien o algo así, pero en casa la verdad es que paro muy poco, y cuando paro no oigo mucha música.

Alvar de Flack: ¿No eres consumidor de música?

Miguel Oñate: Sí, pero no quiere decir que los compre y luego los oiga. Me pasa como con los libros, quizás leo más que escuchar música, pero tengo encima de la mesa, no te exagero, entre 8 y 10 discos nuevos sin abrir, que me he comprado y estoy buscando a ver cuando me pongo a oírlo.

Alvar de Flack: ¿Pero el tipo de música que consumes es Rock, Blues…?

Miguel Oñate: Yo creo que hoy día ninguno damos abasto a oír todo lo que deberíamos oír, dedicándonos a esto. Porque yo cada vez alucino más, los carteles que veo de estos conciertos que hay, en los festivales del verano, yo de la mitad más uno no tengo ni puta idea de quienes son. Entonces, fíjate, como para coger la historia. Sí me reescucho muchos clásicos, desde Zeppelin, por supuesto, que no me canso, hasta Purple pasando por los Beatles, que de vez en cuando me los reescucho. ¿Y sabes por qué? Pues porque me siguen produciendo la misma sensación que cuando tenía 8 ó 10 años. Y esa es una sensación buena. Y lo que creo que hay que tener es el espíritu con la suficiente predisponibilidad para coger la vida positivamente, ésta jodida vida que nos tiene machacados a todos por todos lados, esta sociedad de los huevos. Este disco, “Muy personal”, refleja mi auténtico desencanto personal contra todo este tinglado de políticos y de gobernantes. Y es que antes podíamos decir “es que este país”, pero ahora tenemos que decir “es que este planeta”.

Alvar de Flack: Hay algunas letras muy buenas. “La torre de papel” me parece genial.

Miguel Oñate: Tiene toda la mala leche del mundo, es verdad, aquí todo el mundo cacarea, todo el mundo habla de todo el mundo, ¿pero para qué? Y no se hace nada de nada, y nos vamos al puto Infierno. Para panorama no es para lo que habíamos luchado algunos. A lo mejor estábamos equivocados. Pero para esto desde luego no era, aquella lucha y el poco respeto que hay a tantas muertes por las libertades, para que se las pasen por el forro de los huevos un montón de impresentables, demuestra mi falta de fe y de creencia y mi absoluta repudia a este panorama.

Alvar de Flack: Otro asunto. El “Art Work”, como lo llaman ahora. La carátula del disco y todo lo que tiene que ver con la imagen, ¿lo has hecho tú o te lo ha hecho alguien?

Miguel Oñate: No. Si yo hay algún patrimonio del que puedo presumir es de la calidad de los amigos. De la grandeza de mis amigos. En este disco hay un montón de gente, y en este apartado de la fotografía está Luís Rico, que además es el que aporta su armónica en el blues de “Esa camarera”. La fotografía es toda de él. El diseño lo hemos hecho a medias y las maquetación es de otro amigo, de Lorenzo.

Alvar de Flack: ¿El hecho de que aparezcan las gafas? Te las veo ahí, las veo en la portada. Por el título, “Muy personal”…

Miguel Oñate: Son mías, son mis gafas (risas). Al principio tenía mis dudas, no sabía si titularlo o no, porque el primer trabajo de alguien generalmente no lleva título, lleva como título genérico el nombre del grupo, el nombre del artista, pero mi situación era un poco atípica, no era la convencional tampoco. Es mi primer disco como Miguel Oñate, pero no es el primer disco de mi carrera, viniendo de Asfalto, por lo tanto dije que por qué no ponerle un nombre, y es “Muy personal” porque también encierra cierta confesión íntima mía, sin ningún tipo de tapujos ni de nada, como “La torre de papel” o “Mientras”, o “La Señorita Depresión” es un momento bajo, o la frivolidad y la simpleza de “El bar de Katy”. Entonces es “Muy personal”, es algo íntimo. Entonces están los objetos personales, que fue un título que se barajó, pero creo que “Objetos personales” era un título que alguien había utilizado ya, entonces se puso “Muy personal”.

Bamberg: ¿No tienes pensado incorporar teclados a la banda?

Miguel Oñate: No lo he dejado de pensar, pero tampoco lo tengo como una cosa imprescindible. No lo sé.

Bamberg: ¿No los echas en falta?

Miguel Oñate: Sí, pero es que es muy difícil buscar un teclista (risas). Es una cosa que tampoco nos quita el sueño. Sí lo he pensado, además incluso para hacer alguno de los temas de los discos de Asfalto en los que yo trabajaba se hace un poco necesario, pero no imprescindible, incluso de hecho nos hemos llevado algunas canciones a este formato.

Shan Tee: Como “Tiempo gris”.

Miguel Oñate: Sí. O “Más que una intención”. La hemos cambiado de tempo y no hay teclados, claro.

Alvar de Flack: ¿Cuántas copias has hecho del disco?

Miguel Oñate: 500, pero va a haber que hacer más porque creo que están vendidas todas.

Shan Tee: Pues no mucha gente puede decir eso en tan poco tiempo y sin promoción.

Miguel Oñate: Por eso digo, por eso me veis así de feliz.

Bamberg: Hombre, el disco se esperaba con avidez.

Miguel Oñate: Sí, efectivamente, incluso los fabricantes decían “este disco es el disco esperado”. Pero insisto, a veces uno desde dentro es el último en enterarse, como en todo.

Alvar de Flack: Es un disco que sirve para canturrear en el coche, que es algo que hacía años que no hacía yo. Cuando te aprendes las canciones, que además son fáciles, yo que me paso la vida en el coche las canturreo, y en los últimos años, con los grupos españoles no era capaz, y éstas son canturreables.

Miguel Oñate: En esto que dices coincide más gente. Últimamente me ha dicho Carlos Fernández, que es el director de El Club de Adictos a Deep Purple, que está en Vigo, me ha mandado un mail diciendo que agradecido, que no oye en el coche otra cosa y que le sube la moral…

Shan Tee: Yo creo que podemos ir terminando, si quiere añadir algo, decir algo…

Miguel Oñate: Pues nada, que estoy súper encantado, de que antes ni siquiera de pensar en grabar el disco ver la respuesta en directo de toda esa gente. La vuestra, que aunque no lo creáis es una aportación increíble, nos ayuda mucho y ahora después del disco y de ver la respuesta, como tú dices sin haber tenido respaldo, que se está haciendo solo, pues qué más se puede pedir, soy un tío afortunado, simplemente.

Encantados de hablar con Miguel, nos fuimos al bar del local de ensayo, donde estuvimos charlando un poco más, hasta que nos tropezamos con Casablanca, que estaban por ahí, y nos enganchamos en otra charla… pero eso es otra historia.