
¡Una noche mágica de R&R… en un lugar diferente!
Leo en la Wikipedia que, antiguamente, el “mago” era el miembro de la tribu que se ocupaba de las prácticas religiosas y funerarias de su pueblo… que más adelante añadieron también a sus quehaceres cotidianos la astrología, la demonología y la magia… y que en la actualidad, el arte de la magia y la ilusión es utilizado por los magos para lograr el asombro y la diversión de sus espectadores… pero… por ningún sitio dice si el “Mago” debe llevar una varita mágica y una chistera o también es posible hacer magia… crear ilusión… asombro y diversión con la única ayuda de una guitarra eléctrica… de la inestimable colaboración de grandes Músicos sobre el escenario… y de más de un centenar de personas dispuestas a disfrutar de la Música… de una manera diferente… No… En la Wikipedia no dice nada… pero yo os digo que sí… que es posible porque lo he visto… lo he vivido… lo he disfrutado… Ocurrió el pasado sábado 1 de diciembre en el Teatro Federico García Lorca de Getafe y el “Mago” que lo hizo posible… se llama Javier Mira.

Pero empecemos la crónica por el principio…
La cita era en un día difícil… Derbi futbolístico madrileño en el Santiago Bernabeu y además, el lugar no era muy céntrico… Había que ir hasta Getafe… Ufff… Mal vamos… Era la presentación del primer disco en solitario de un gran guitarrista, si… pero… los discos en solitario de guitarristas no suelen animar mucho a la gente, eso hay que reconocerlo, aunque hayamos leído por ahí que a ese guitarrista lo llaman “El Mago” y tengamos la curiosidad de descubrir por qué. Para ponerlo más difícil todavía, o más fácil, según se mire, el evento era en un teatro… Sí, sí… Habéis leído bien… ¡¡En un teatro!! Para muchos resultaba extraño… ¿Cómo es posible hacer un concierto de Rock & Roll en un teatro?… y ahí es cuando a mí me sale la vena sanabresa (que es casi-gallega) y digo… ¿Y por qué no? ¿No vamos a ver grandes musicales a los teatros? ¿Qué diferencia hay? ¡¡Ninguna!! Pues eso… ¡¡Vayamos a ver a Javier Mira al Teatro!!… Y allá que fuimos… 🙂
Cuando entramos ya había bastante gente situada en sus asientos. Realmente resulta extraño ir a un teatro y ver todo el patio de butacas repleto de las caras conocidas de los rockeros habituales que vamos a los conciertos, haciendo un esfuerzo para mantenernos sentados en los asientos… y sin una copa o un mini de cerveza en la mano… jejeje (¡¡Perdí mi apuesta, Sr. Mira… !! ¡¡La gente aguantó hasta el tema 15 pero estoy segura que a más de un@ se le pasó por la cabeza levantarse muuucho antes porque yo vi a mucha gente “revolverse” en sus asientos y, a todos, seguir el ritmo con las palmas y mover la cabeza a ritmo de R&R desde los primeros temas!! jejeje)
¡¡Atentos que esto empieza… !! Bajan un poco las luces y aparece Lola Gago, manager de Javier Mira, para presentar el acto, dar las gracias a los asistentes y dejar un ramo de flores sobre el escenario dedicando, con este gesto y con unas emotivas palabras, el concierto a Luis Vázquez, amigo de Javier Mira al que también está dedicado el disco que se presenta esta noche: “Arañando mi corazón”.
Y arañando nuestro corazón es como comienza el concierto el Sr. Mira, que sale al escenario “a pecho descubierto” con la única compañía de su guitarra, su compañera de viaje, para dejarnos con la boca abierta incluso antes de que se haya levantado el telón que se abre ahora, de forma espectacular, justo cuando arranca el segundo tema (“Insania”) donde entra “a saco” el resto de la banda que ha reunido Javier Mira para presentarnos su disco: Jose Martos a la batería (¡¡Grande… muy grande!! ¡¡Cómo sonó esa batería durante toda la noche y qué alegría verle de nuevo con las baquetas en ristre!!), Alex García (tremendo guitarrista que supo estar a la altura del maestro todo el concierto), Juan Diego Morris (haciendo un gran trabajo controlando las bases rítmicas junto a Jose Martos), y Marina S. del Portillo que hizo una excelente labor, junto con J.D. Morris, en los coros. Enmarcando la escena al fondo, una pantalla gigante sobre la que iban apareciendo a lo largo del concierto distintas imágenes que, acompañadas por un juego de luces cálidas propias del sitio en el que estábamos, creaba ese ambiente “mágico” y esa atmósfera especial que quizá sólo se nos puede ofrecer en un teatro.
En el “primer acto” del concierto, la parte más “seria”, fueron desgranando poco a poco todos los temas del disco: “Juega conmigo”, “Mil recuerdos”, “El Parlamiento”, “Voces en mi soledad”, “Entre seis cuerdas”, “La Bella y la Bestia”, “Sueños robados”, etc… donde Javier Mira nos deleitó con su particular forma de acariciar las seis cuerdas con riffs cargados de feeling y donde hubo un momento muy especial que quiero destacar, en el que “hablaron las guitarras”… Y cuando digo “hablaron” quiero decir que “hablaron” literalmente… ¡¡Tremenda conversación la que se marcan las guitarras de Javier Mira y Alex García en el tema “Conversaciones privadas” donde acaba también participando el bajo de J. D. Morris ¡¡Con la boca abierta me dejaron cuando lo escuché en el disco y con la boca abierta me dejaron el sábado en directo..!! Es algo indescriptible… Hay que verlo… Hay que vivirlo… ¡¡Espectacular!! ¡¡Mágico!!
En el “entre-acto” Alex García se marcó un solo de guitarra con el que pudimos apreciar que, si el maestro lo ha elegido para acompañarle en esta aventura, por algo es…
Y a continuación, en el “segundo acto” del concierto, tiempo para celebrar el trabajo bien hecho y para disfrutar con los amigos de algunos temazos de trabajos anteriores del Sr. Mira, con la colaboración a las voces de Crístofer Hernández (ex Punto de Mira) en “Puerta de salida” y “Noviembre”; de Juan Olmos (vocalista de Antigua) en “Noviembre”, “Simetría”, “Vivo y muerto” y “Tu sangre me sienta bien” y de Amadeo Digón (vocalista de Mescaleros) en “Baila para mí”. A destacar varios momentos especiales… Uno en el tema 15, “Noviembre”, donde colaboraron a las voces Crístofer Hernández y Juan Olmos… Dos grandes voces… y dos grandes frontman. Yo lo sabía… Tal como estaba transcurriendo el concierto, si la gente no se levantaba antes del tercer tema, el Sr. Olmos se iba a encargar de ponernos a todos en pie para liberarnos, por un rato, del suplicio de estar taaaanto tiempo sentados con la única libertad de poder mover las cabezas como habíamos estado haciendo tooodo el tiempo… ¡¡Vamosssssssssss!! ¡¡Todos arribaaaaaaaaaaaaa!! ¡¡Grande Juan Olmos!! Otro momento especial surgió con el tema “Simetría”, que fue un “tú a tú” entre Javier Mira y Juan Olmos quienes quedaron para este tema solos en el escenario y durante el cual las miradas de complicidad y el feeling se hicieron palpables en el ambiente… Otra vez… “magia”.
Amadeo Digón, vocalista de Mescaleros se encargó de cerrar el concierto junto a Javier Mira y el resto de la banda con “Baila para mí”, tema con el que hicieron “bailar” a todos en el escenario y movernos dando palmas, a ritmo de blues, a los que estábamos en las butacas. Momentazo de la noche cuando Amadeo “sacó a bailar” a Marina, en medio de los acordes blueseros de este temazo, liberándola por unos segundos de los coros.
Dando por finalizado el concierto y agradeciendo a todos nuestra presencia se retiran del escenario pero, como aún no queremos irnos y pedimos más, vuelven a entrar de nuevo y entonces Javier alza el ramo de flores, que había depositado al inicio Lola Gago sobre las tablas, y, junto al gesto de besar las flores mirando al cielo, podemos leer en sus ojos y en su pensamiento una particular ofrenda… “va por ti, amigo”… De nuevo… Magia…
Y ahora sí… esto se acaba ofreciéndonos para terminar una genial versión del “The Loner” de Gary Moore y, despidiéndose ya definitivamente, con el mismo temazo desgarrador con el que nos había recibido el Sr. Mira dos horas antes, pero esta vez acompañado por toda la banda. Se fueron como llegaron… “Arañando mi corazón” y el de todos los presentes después de haber disfrutado de una noche mágica donde, por una vez y esperemos que sirviendo de precedente… la Música Hard-Rockera nacional fue la protagonista sobre este escenario… en un lugar diferente.
Texto y fotos: Otesania

