La trayectoria de José Andrea es sobradamente conocida. Cantante de Mägo de Oz durante la mayor parte de su carrera, su inconfundible voz fue una de las señas de identidad de la banda madrileña durante 15 años. Además, en 2004 editó un disco en solitario (“Donde el corazón te lleve”) en el que adaptaba al castellano un puñado de baladas del rock mundial.
Tras poner fin en 2011 a su andadura con Mägo de Oz, José Andrea comienza su carrera en solitario, editando al año siguiente “Uróboros” bajo su propio nombre, con un giro hacia el hard rock que le alejaba del estilo de la banda con la que se había dado a conocer.
“Resurrección” es el segundo trabajo de esta nueva etapa. En él se presenta como “José Andrea y Uróboros”, haciendo partícipe con ello a los músicos que le acompañan en esta aventura. La mayoría de ellos repiten participación: dos ex compañeros de Mägo de Oz como Pedro Díaz “Peri” (bajo) y Sergio Cisneros “Kiskilla” (teclados), además de Juan Flores “Chino”, guitarrista de Sínkope, con quien ha compartido banda hasta que recientemente se ha sabido que únicamente se centrará en acompañar a José Andrea. El batería ha sido sustituido, siendo ahora el conocido Bernardo Ballester (ex Ñu, ex Santa) quien se hace cargo de los tambores. Finalmente, la banda se conforma ahora con dos guitarristas, con el fichaje de José Rubio (Nova Era, ex Warcry), completando una alineación de primer nivel.
Además, el disco cuenta con importantes colaboraciones: otro ex compañero de Mägo de Oz, Fernando Ponce de León, toca el whistle en “La mujer lobo” y la gaita en “Dímelo”; la gran Natalia Martín (Casa de Fieras) hace coros y Diego Cisneros pone su voz de niño en “Resurrección”.
El disco camina en la senda del hard rock clásico, con claras influencias de la escuela Rainbow, sobre todo en temas como “La mujer lobo” (cuyas estrofas son excesivamente parecidas al “Jet To Jet” de Alcatrazz”) o “¡Vive!”.
El disco contiene temas de excelente factura como “En mi barrio nadie quiere dormir”, “Para que nunca amanezca” o la propia “Resurrección”, con unas guitarras extraordinarias. Todas ellas muestran una madurez compositiva en la que se agradece que se haya alejado en buena medida de lo que hacía en Mägo de Oz.
También destaca el blues “Sobreviviendo”, uno de mis temas preferidos, y la balada “Redención Bafda”, con una parte central con más fuerza tras entre el inicio suave y melódico a guitarra y voz, finalizando con un piano precioso de “Kiskilla”.
Me ha sorprendido la inclusión de un tema como “La salida del Averno”, un extenso corte de casi 11 minutos en el que hay tiempo para desarrollarlo e incluir un comienzo suave y emocional que deja paso a un tema de puro hard rock, con varios cambios de ritmo en los que alternan fuerza y momentos más tranquilos, con una letra muy personal en la que José Andrea vuelca su experiencia vital. Todo ello enriquecido con varios solos de guitarra de mucho mérito.
Con “Resurrección”, José Andrea ha estabilizado su carrera en solitario con la suficiente enjundia para dejar atrás la alargada sombra de Mägo de Oz. Y lo ha hecho acompañado de excelentes músicos con los que ha grabado este disco. De ellos, Bernardo Ballester abandonó la formación poco después de grabar el disco, siendo sustituido por Teto (Ars Amandi, Tako), con el cual han efectuado una extensa gira por España y varios países de América.
El disco tiene una preciosa portada que se presenta en un bonito digi-pack que lo hace aún más apetecible. Buen disco.
Santi Fernández «Shan Tee»
