UFO + 4BITTEN – Viernes 8 de marzo de 2013, sala Arena (Madrid)

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Hacía tiempo que se había anunciado la llegada de UFO a España, una vez más. Son varias las veces que he tenido oportunidad de ver a la banda británica sobre nuestros escenarios, y en todos ellos he salido satisfecho, así que no estaba dispuesto a dejar pasar esta oportunidad para escuchar de nuevo la extensa colección de clásicos del Rock que tienen en su haber, así como algunos temas del nuevo disco, “Seven deadly”, que vienen presentando en esta gira.

La misma semana del concierto conocimos la repentina noticia del cierre (esperemos que temporal) de la sala Caracol, donde el concierto tenía previsto tener lugar. En un tiempo récord, el promotor consiguió trasladar el concierto a la sala Arena y salvar con ello una posible subvención. Desconozco por completo los inconvenientes, tanto monetarios como logísticos, que tuvo que sufrir el promotor, pero no me queda más que felicitarle por la prontitud de su reacción.

Así que allí me planté, en la sala Arena sita en pleno corazón de Madrid, antes llamada sala Heineken y ahora Marco Aldany (cosas de los patrocinios…), dispuesto a presenciar otro avistamiento del platillo volante. 

El grupo encargado de abrir la noche era un perfecto desconocido para mi. Antes del concierto me preocupé por documentarme lo suficiente para saber que es una banda griega y que presentaban su 2º disco, llamado “Delirium”. El grupo está liderado por la cantante Fofi Roussos y el guitarrista George M., focos de atención en escena. El grupo lo completa el batería Angelo Giampouras y el bajista Akis “Rooster”, quien necesita urgentemente un asesor de imagen: con pelo corto y un larguísimo flequillo que le caía por debajo de la barbilla, ofrecía una look bastante ridículo, a mi parecer.

Debo reconocer que antes del concierto no había escuchado ni una sola de sus canciones, pero como nunca se sabe cuándo se va a descubrir una banda interesante, me propuse prestar atención desde el principio.

Las condiciones no les eran propicias. Disponían de poco espacio en el escenario, aunque suficiente. Y pocas luces, tocando casi a oscuras. El sonido tampoco ayudaba demasiado, sobre todo en el caso de voz de Fofi, quien ponía todo su empeño en agradar al personal, al igual que el resto del grupo.

Empezaron con “Burning The Cadle”, perteneciente como casi todo el set a su segundo disco, “Delirium”, que presentaban. Pese a sus esfuerzos, no me terminaban de enganchar. Siguieron con “Jaded” y “Games U Play”, en las que afortunadamente el sonido fue mejorando, escuchando casi correctamente la voz, hasta entonces demasiado apagada. Lamentablemente los temas seguían sin decirme gran cosa.

Quizás porque ya había perdido las esperanzas, “A Different Fate” me sorprendió gratamente. Un tema de rock más melódico que el hard contundente de los anteriores y que sí me pareció interesante, dándome esperanzas de encontrar más puntos de interés en esta banda. “Delirium”, que da nombre a su último disco, sonó más rockera pero igualmente interesante, con una buena aportación del guitarrista George M. y de Fofi Roussos, quienes dan el mayor punto de calidad a la banda.

Fueron los mejores momentos de su set, ya que “Far from Grace”, “Live 4 Today” y “Let it All Burn” volvieron a dejarme algo frío. Terminaron con“Follow”, único tema de su primer disco “No more sins”.

Una banda que me gustaría ver en otras condiciones, con su propio show y conociendo previamente sus temas. Quizás así me hubieran enganchado algo más. Aún así, sirvió de calentamiento para lo que se nos avecinaba.

Tras una corta espera en la cual se sacó del escenario el backline de 4Bitten, los miembros de UFO salieron tranquilamente al escenario. Ya sabíamos de la ausencia de Pete Way, quien tampoco grabó el último trabajo de la banda, “Seven deadly”. En el disco el bajo es responsabilidad de Lars Lehmann, pero en la gira es Rob de Luca (Spread Eagle) quien se encarga de las cuatro cuerdas.

El resto, viejos conocidos. Los históricos Phil Mogg, Paul Raymond y Andy Parker más la fundamental labor a la guitarra de Vinny Moore, que lleva ya una década con la banda, convirtiéndose en uno de los pilares más sólidos del grupo.

El escenario se mostraba algo escaso para la puesta en escena de UFO, con el set de Andy Parker bastante encajonado entre los amplis, pero no fue un inconveniente grave. El sonido tampoco estuvo mal, aunque como siempre en esta sala, dependía de la zona en que te ubicaras.

Tras unos breves saludos, la banda empezó ya con dinamita, dejando claro que iban a basar su set en los grandes clásicos: “Lights Out” y “Mother Mary” se ganaron desde un principio aun público que casi llenaba la sala.

Todas las sensaciones eran buenas. Buen sonido, la banda en forma, Phil Mogg bien de voz, y un buen rollo entre ellos que era contagioso. Y es que estaban de muy buen humor, bromeando constantemente, aprovechando los largos parones entre canción y canción. En el primero de ellos, Phil Mogg y Vinny Moore estuvieron cachondeándose del taxista que les había traído. Moore había grabado con su móvil la música que el taxista les tenía puesta, algo de flamenco, y nos puso un poco desde el propio móvil, acercándolo al micro de Phil Moog.

Esta gira presentaba su último disco, “Seven deadly”, pero no fueron muchos los temas que eligieron de ese trabajo para el concierto. “Fright Night” y “Wonderland” fueron dos de ellos, muy cañeros y contundentes. Phil Mogg seguía muy bien de voz y de humor, ayudado también por los grandes minis de cerveza que iba engullendo durante el concierto.

Andy Parker se mostró también en plena forma y Paul Raymond se mostró tan austero como eficiente, combinando los teclados con la guitarra rítmica, participando menos en el show que Rob de Luca, bajista contratado para la gira y que mostró muy buenas maneras, tanto técnicamente como con sus movimientos en escena. Pero la gran estrella es, además de Phil Mogg, la guitarra de Vinny Moore. Uno de los más grandes guitarristas que podemos encontrar y que se encuentra en su salsa con los temas de UFO, en los que se explaya sobradamente.

Me sorprendió de forma positiva la inclusión de “Cherry” en el set, un tema del disco “Obsession” (1978) que no está entre los más conocido de la banda, todo un soplo de aire fresco entre los temas más antiguos rescatados para el directo.

Como digo, la banda no dejaba de bromear con el público, buscando parecidos físicos de alguno de los asistentes con músicos conocidos, o comentando alguna de las camisetas que se encontraban entre sus seguidores. Al encontrar una de Black Sabbath, Vinnie Moore empezó los primeros acordes de “Paranoid”, a los que Andy Parker hizo un amago de seguir. Todos se quedaron mirándose como diciendo… “¿lo hacemos?” Pero se quedó en el intento y lo que hicieron fue seguir con “Let It Roll”, otro de los temas más conocidos de su trayectoria.

Otros de los temas que presentaron de su último disco fueron “Mojo Town”, con un Vinnie Moore contundente y al que se veía en su salsa, y la bonita “Burn Your House Down”, con Phil Mogg demostrando su voz y carisma, sin perder ni un ápice de rendimiento pese a los minis de cerveza que iban pasando por su garganta.

Llegado este momento, UFO echó toda la carne en el asador: “Only You Can Rock Me”hizo que casi se cayera la sala abajo. Uno de los temas más esperados y con mejor acogida por parte del público. Aprovechando el tirón, otro de los grandes: “Love To Love”, con un solo muy alargado de Vinny Moore. Uno de esos momentos que ya justifican el precio de la entrada.

A medio camino entre su último disco y los grandes clásicos, también hubo representación de los anteriores discos de UFO como “Hell Driver” (de “The Visitor”) o “Venus” (de “The Covenant”).

El resto, clásicos de esos que abundan en la discografía de un grupo tan histórico como UFO, y que hicieron de su concierto una fiesta del Hard Rock: “Too Hot To Handle”, muy cantada por todo el público, dio paso a uno de los momentos de la noche, una brutal “Rock Bottom” que fue uno de los momentos de la noche, con Vinny Moore alargando el solo de guitarra más de 10 minutos, para éxtasis de los que nos gustan los virtuosos de este instrumento.

La banda se despidió en ese momento, pero todos sabemos que habrá más. Tras unos minutos de reclamo en los que los músicos aprovecharon para recuperar el resuello, vuelven a escena. La inconfundible intro de teclados a cargo de Paul Raymond es recibida con júbilo: “Doctor, Doctor” es uno de los himnos de la historia del Rock, y así es recibido, con todo el público cantando y saltando. Y para finalizar, como siempre… “Shoot, Shoot”, con el que esta vez sí se despiden de todos nosotros.

Un concierto inmenso. Posiblemente la vez que más me han gustado de todas las que les he visto. Y es que estamos ante una banda legendaria, con unos músicos históricos y unos temas que son parte de nuestra vida.

Texto y fotos: Shan Tee