CONCIERTO HOMENAJE A PACHI ESCOLANO – Sábado 5 de octubre de 2013, sala Caracol (Madrid)

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conciertos2013_pachiescolano_0510Todos los que acudimos esa tarde a la sala Caracol sabíamos que iba a ser un día muy especial. Es típico hablar bien de alguien que ha fallecido, pero en este caso la realidad supera al tópico, porque Pachi Escolano caía bien a todo el mundo. Y cuando se pasa por esta vida sembrando buen rollo, simpatía y generosidad, los frutos que se recogen siempre son buenos.

El 5 de octubre era día de cosecha. Y para ello nos dimos cita buena parte de los que quisimos devolverle parte de lo que nos dio en vida. Unos encima del escenario y otros abajo, la emoción era un sentimiento de ida y vuelta y a todos nos afectaba.

Antes del concierto, en un bar cercano, estuve haciendo tiempo acompañado de buenos amigos. En un momento, apareció la viuda de Pachi Escolano. Me la presentaron y desbordaba emoción en un día en que, evidentemente, se le iban a agolpar tantos sentimientos.

Llegó la hora y entramos a la sala. Afortunadamente, la Caracol prácticamente se llenó. La ocasión lo merecía, tanto por lo señalado del homenaje como por el extenso elenco de invitados que se había anunciado.

Para quien no lo sepa, Pachi perteneció a tres grupos, que son casi el mismo. Su grupo de toda la vida empezó llamándose Mamut, después se convirtió en Casablanca, mutando en la última época a Ron & Blues, mismos músicos (salvo el batería) para convertirse en banda de versiones. En este concierto, la banda era Casablanca y era Ron & Blues según el momento, cambiando según el tema en cuestión. Y con ellos, muchos de los músicos que tocaron con Pachi en vida, más unos cuantos más a quienes su amistad les hizo sumarse a este homenaje.

Llegada la hora de inicio, las luces se apagaron y se proyectó un vídeo en dos pantallas laterales de la sala, con palabras muy emotivas sobre la persona de Pachi Escolano, y una buena colección de fotos de toda su vida, desde la infancia hasta la actualidad, pasando por todas sus etapas. Muy emocionante.

Al término del vídeo, cayó el telón del escenario y sin solución de continuidad la banda empezó el concierto con “Me liaste niña”, uno de los clásicos de Casablanca, entre los aplausos del público que, como digo, llenaba la sala.

Terminado el tema, Carlos “Nano” Hervás, compañero y amigo de Pachi Escolano desde el principio de los tiempos, nos dio la bienvenida y nos agradeció nuestra presencia en su nombre y en el de la memoria de Pachi. Muy emocionado, Carlos estuvo a punto de no poder terminar lo que quería decirnos, tal era el nudo que tenía en la garganta.

El “Nano” salió como pudo del apuro, y nos presentó a Quique Rivero, el nuevo miembro de la banda. Quique no es guitarrista, sino un gran teclista que le un aire diferente a la banda. Una gran introducción al piano nos demostró su gran calidad como músico, y nos introdujo en “Locomotive Breath”, versión de Jethro Tull habitual en los concierto de Ron & Blues.

El concierto, como estaba anunciado, iba a contar con muchos invitados, y éstos no tardarían en salir. El primero de ellos fue Urba, guitarrista de Los Lebreles, grupo que comparte local de ensayo con Ron & Blues y que quiso estar presente en el homenaje. Con él en escena tocaron el clásico de Thin Lizzy“The Boys Are Back In Town”, lo que les sirvió para soltar definitivamente los nervios y la emoción que les había atenazado un poco al principio del concierto. Estas buenas sensaciones ya no desaparecerían en el resto de la noche, ayudados también con el excelente sonido del que disfrutamos en todo momento.

Volvieron a “ponerse la gorra” de Casablanca para ofrecernos un rocanrolero “Rey del Siglo XX”, que no pudo tener como invitado a Miguel Oñate, quien llegó tarde a su participación en el concierto. Dio igual, la banda estaba lanzada y el tema sonó como un cañón.

Quien sí llegó a tiempo, y bien que lo agradecimos, fue José Luis Jiménez. El histórico bajista y cantante de Topo, buen amigo de todos los Casablanca desde hace décadas, subió al escenario y leyó (no sin ciertas dificultades) un texto en memoria de Pachi. Tras esos momentos de emoción, el tema que nos ofreció junto con Ron & Blues fue “Soulshine”, versión de los históricos The Allman Brothers Band, con mucho feeling como siempre despliega José Luis sobre un escenario.

Los invitados entraban y salían, pero había algunos temas en los que Ron & Blues se bastaban y se sobraban para bordarlo. Una gran versión del “Black Night” de Deep Purple nos mostró el gran nivel musical de la banda, con un bonito duelo entre los teclados de Quique Rivero y la guitarra de Juanjo Temiño, ahora único guitarrista de la banda y que también se ocupa de la mayoría de las voces. Siendo una de las versiones más conocidas de su repertorio, todo el público coreó el estribillo con ganas.

Para “Una vuelta más” subieron más invitados: Chema y Víctor, bajista y trompetista respectivamente de Los Lebreles, más Juan Tamayo al Saxo. El tema, recuperado de aquel tercer disco de Casablanca, “La noche”, sonó festivo y con la alegría extra que le dio la trompeta y el saxo. Para evitar que en escena hubiera dos bajos, Carlos Hervás empuñó una guitarra, algo que hizo cada vez que otro bajista subía como invitado.

El dúo de vientos se quedó en escena y subieron aún más invitados: Joaquín “Vinchi” al bajo (ya retirado, llegó a tocar en Cucharada), el cantante Óscar García (amigo personal de Pachi) y César Elías (amigo desde el colegio de Pachi y Carlos, y que llevaba 25 años sin ejercer de músico) para tocar una segunda batería que había instalada en el escenario para tocar con dos baterías, acompañando al batería titular, Celes Arbizu, todo un espectáculo y que transmite su alegría y pasión de forma constante. Con todos estos invitados sonó “Them Changes”, versión de Buddy Miles, en la que me gustó especialmente el buen rollo del cantante Óscar García.

Llegado este momento, la banda hizo un parón en el concierto. “Nano” Hervás nos contó que uno de los invitados, Julio Castejón, no había podido estar en el concierto al coincidirle con una pequeña gira de 3 fechas en Extremadura. Dada su amistad con Pachi, Julio había querido participar de alguna forma en el homenaje, así que en las mismas pantallas donde se había proyectado el vídeo al comienzo del concierto pudimos ver una grabación de Julio Castejón, explicando su ausencia y lo que había significado Pachi en su vida. El aplauso que se llevó fue totalmente merecido.

El concierto se retomó con dos nuevos invitados: Nico Cantalejo (Los Lebreles) y José Manuel Fernández, actual responsable de la compañía The Fish Factory y antiguo batería de Casablanca (y antes de Marshall Monroe, pero esa es otra historia…). El caso es que a pesar de llevar años retirado, se le vio en forma. El tema elegido para esta ocasión fue el inefable “La fina” de los siempre añorados Leño, versión habitual en el repertorio de Ron & Blues y que, como es habitual, es cantada a pleno pulmón por el sector de público más veterano.

José Manuel Fernández se mantuvo tras la batería en el siguiente tema, a la vez que Nico cedió su puesto a un invitado de postín: Lele Laina (Topo), con quien tocaron “Pregunte a su mujer”, otro de los clásicos de Casablanca. Los lazos de Topo con Casablanca siempre fueron muy intensos, incluso compartieron durante un tiempo a Terry Barrios, otro ilustre músico desaparecido al que se le hizo un homenaje hace décadas que me recordaba mucho a este que estábamos viviendo.

José Manuel y Lele dejaron paso a una de las colaboraciones más emotivas de la noche, sino la que más: Carlos Vega, hermano del fallecido Antonio Vega, quien agradeció a todos los presentes nuestra asistencia en nombre de la familia, ya que Pachi Escolano estaba casado con una hermana de Carlos y Antonio Vega. También subió al escenario Luis (Viga) para tocar este tema con dos baterías, junto a Celes Arbizu. Armado con una guitarra acústica, Carlos Vega comenzó en solitario “Una copa por un viejo amigo” (Ñu), un emocionante tema que José Carlos Molina dedicó en su día al dueño del pub Moby Dick y que pronto se convirtió en un homenaje a los amigos fallecidos. A mitad del tema se unió el resto de la banda, en uno de los momentos más emocionantes de la noche.

Con un nudo en la garganta tanto en el público como en los músicos, Carlos Vega dejó el escenario, siendo sustituido por un nuevo invitado, en este caso Guny (ex bajista de Asfalto), manteniéndose Luis “Viga” en la segunda batería, para hacer el siempre vacilón“Barbitas guapetón”, una adaptación del “I Never Walk Alone” de Huey Lewis & the News a la que Casablanca puso una letra cachonda para que la cantara Terry Barrios en aquel disco llamado “Rio” de 1988. El tema quedó igual de divertido que siempre, contando además con el timbre de voz de Juanjo Temiño, tan parecido al que tenía Terry.

El concierto estaba empezando a caminar hacia el final, pero aún quedaban varios platos fuertes. El primero de ellos es una de las versiones imprescindibles en los conciertos de Ron & Blues, el tema que siempre cierra sus conciertos. Yo tengo el pequeño orgullo personal de ser quien recomendó a Carlos Hervás, cuando estaba formando la banda, que montara esta versión. El caso es que “Freebird” (Lynyrd Skynyrd) es uno de los platos más fuertes de sus conciertos. En esta ocasión contaron con dos invitados: Julián (batería de los Lebreles) y Nacho Ruiz, excelente guitarrista que participó en el a la postre fue el último disco de Casablanca: “Apostando contra el avestruz” (2009). Desde la excelente intro de piano a cargo de Quique Rivero se podía percibir la magia de este temazo, creciendo hasta el climax final en un duelo guitarrero inmenso entre Nacho y Juanjo Temiño. Brutal.

Nacho se despidió y dejó su sitio a Marisa de la Plaza, quien se encargó en su día de la otra guitarra en el comentado “Apostando contra el avestruz”. Con la guapa guitarrista en escena tocaron “Corta la sesión”, uno de los temas más emblemáticos de la carrera de Casablanca, un adecuado final por el carácter festivo de la canción y por el buen feeling que se desprendía en el escenario. Marisa demostró, como siempre, su gran técnica y presencia escénica, y por unos momentos eché de menos las pocas veces que vi a Casablanca con Nacho y Marisa como guitarristas.

La banda se despidió, pero todos sabíamos que esto no había acabado. Tras unos minutos de reclamo, Ron & Blues volvió a las tablas para regalarnos una impresionante versión del “Money” de Pink Floyd, con toda la banda saboreando el final del show, sobresaliendo la interpretación espectacular de Juanjo Temiño, que ha asumido el reto de ser ahora el único guitarrista de la banda con muy buena nota.

El concierto había llegado a su fin, y para terminar nos tenían preparado un cierre que no por esperado resultó menos emocionante: todos los invitados que habían tomado parte en el concierto, a los que se sumaron los hijos del fallecido Pachi, subieron al escenario para cantar “Mis amigos donde estarán”. No había micros para todos pero daba igual, todo el público fue partícipe de igual forma de este fin de fiesta.

Fue un concierto de los que no se olvidan. Una ocasión única a la que no se podía faltar, y que salió perfecta a todos los niveles. Alguien desde el escenario le mandó un mensaje a Pachi, deseándole que le hubiera gustado el homenaje que le habíamos hecho entre todos, y diciéndole que “nos vemos pronto”. Hombre… prisa tampoco hay, pero estoy seguro que Pachi, desde donde esté, estará muy satisfecho de la respuesta de todos los que le queríamos y le admirábamos.

Hasta siempre.

Texto y fotos: Shan Tee