HAREM SCAREM + AIRLESS – Sábado 26 de octubre de 2013, sala Penélope (Madrid)

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Este era sin duda un evento muy esperado, pues hacía ya 10 años que Harem Scarem no pisaban suelo español y se celebra el veinte aniversario de la grabación del fabuloso “Mood Swings”. Venían de participar en el “Fire Fest” y de girar por algunos países por Europa. Cuando supe que visitaban la capital no podía dejar de pasar la ocasión de ver a este grupo ya legendario, quizás el mejor grupo de rock canadiense. Ya han pasado muchos años desde la edición de sus primeros fabulosos álbumes y, aunque no consiguieron después alcanzar el éxito que creo que merecen, sí que ha quedado el respeto de muchos fans, y esta era la ocasión de rendirles homenaje.

 

Para abrir boca, los bilbaínos Airless serían los encargados de iniciar el concierto como teloneros. Era la segunda vez que visitaban Madrid este año, pues ya en el mes de junio vinieron a presentar su nuevo disco “Changes”, en la Caracol, al que yo asistí y presenciamos, como siempre, su buen nivel en directo. Esta vez, como ellos mismos dijeron, estaban encantados de abrir la noche para una de sus bandas favoritas.

Recordemos que Airless es una banda que hard rock melódico pero que han evolucionado a sonidos más duros. Esta noche sonaron muy contundentes en escena y que a pesar de los ajustes de sonido que tuvieron que sufrir y el volumen demasiado alto, fue una actuación que convenció, con un nivel impresionante; en este país se hace música con mayúsculas. Con la sala ya prácticamente llena, intercalaron temas de sus dos últimos álbumes.

De su último disco “Changes”: “Gone Too Far” con el que abrieron el concierto, también sonó “Rescue me” y “I Don’t Care”, este último un tema de medio tiempo y el single favorito de los fans, dicho por ellos, y donde los teclados tienen una gran importancia, lástima que estos sean programados. Ellos mismos se encargaron de dar las gracias al teclista que estaba por la sala y que mucho tenía que ver con la composición de este gran tema. De su disco “Fight” eligieron:“Crying For Your Love”, “Now Or Never” y su tema homónimo “Fight”. Sin olvidar la versión de Gotthard “Anytime Anywhere”.

La banda sonó muy compacta, un Rodrigo que demostró como siempre su genialidad a la guitarra apoyado con unas bases muy buenas; Miguel Manjón al bajo y Pako Martínez de Musitu a la batería. Y no olvidar la voz de Iñaki Lazcano. que mejora día a día. Una banda que crece disco a disco. Siempre es grato ir a ver a estos chicos del norte que lo dan todo en el escenario y ofrecen gran calidad en sus composiciones.

El set list nos pareció más bien corto, cosa que suele pasar cuando abres a un grande, pero aun así, fue una buena muestra de su gran nivel. Dejaron calentito el escenario para lo que venía después.

 

Para esta gira se ha reunido casi toda la formación original y esto era una gran aliciente: por un lado los dos fundadores de la banda Harry Hess (voz y guitarra) y Pete Lesperance (guitarra y coros), y por otro Darren Smith (batería y coros). Esta vez han contado con Stan Miczek (bajo y coros) que ha colaborado con gente de la talla de Alannah Myles.

Había gran expectación por ver tocar a esta banda de grandísimo nivel. A Pete Lesperance, un guitarrista que ha dejado huella, muy admirado por muchos guitarristas patrios, y a una banda que podía haber llegado a lo más alto.

Eran las nueve y veinte cuando por fin los chicos de Canadá hacían su aparición en el escenario. Y cómo se nos había prometido y así lo hicieron en otros lugares de la gira, se tocaron enterito el “Mood Swings”, a ese respecto no defraudaron. El público, muy variado, abarrotaba la sala Penélope, ansioso por escuchar el directo de este gran álbum, salpicados también por otros temas también geniales.

Todo comenzaba con el trallazo “Saviors Never Cry”, con el público entregado desde el primer minuto aunque un poco expectante porque el micro de Harry no sonó como debiera y la batería también con algún problemilla. Los problemas de sonido no se ajustaron hasta casi la mitad del concierto; acoples, graves y volumen demasiado alto que sufrimos los que estábamos en primeras filas. Ellos comenzaron un poco serios aunque poco a poco se fueron relajando.

Después del tema que abría el concierto y el álbum homenajeado, sonaría“Dagger”, esta vez de su disco del 2005 “Overload”, para continuar con “Hard To Love” que abre su primer trabajo “Harem Scarem”. Seguirían “If There Was A Time” y “Sentimental Blvd.”, las dos cantadas por Darren, el batería, que hizo gala de conservar muy buena voz. Hay que decir que estuvo todo el tiempo gastando bromas entre tema y tema, interactuando con el público, buena actitud en todo momento, fue en realidad el animador de la noche, eso sí, sin soltar su botella de whisky.

A partir de aquí subió la intensidad y le tocaba el turno a la balada “Slowly Slipping Away”, de su primer disco. Comentar que la voz de Harry Hess estuvo a buen nivel pero se le notaba algo apagado en ocasiones, daba la impresión que guardaba fuerzas para poder llegar al final. El más soso de la noche pero cumpliendo con su cometido como bajista fue Stan, bastante serio en todo momento. Seguirían temas como “Karma Cleansing”, “Honestly”, “Stranger Than Love”, “Jealousy” y me daba la impresión de que no se terminaba de conectar del todo con el público, aunque hacíamos el esfuerzo por ello, así lo sentí.

Llegaba el momento acústico de la noche Pete y Harry se quedaban solos en el escenario y se tocaron “Just Like I Planned”. Aquí Harry cantó con mucho sentimiento y fue uno de los mejores momentos del cantante en esa noche.

Después del momento acústico y todos en el escenario sonó “World Gone To Pieces”, uno de los bonus track de la nueva reedición del “Mood Swings”, un tema que a mi especialmente me gusta mucho con un sonido más actual, aunque debo decir que me dejó algo fría la interpretación, quizás faltaran algunos arreglos que si suenan en el disco. La seguiría “So Blind” y “Empty Promises”, aquí los coros fueron espectaculares. Así de espectacular sonó también la instrumental “Mandy”, otro momento álgido de la noche dónde Pete se lució de manera asombrosa, fue el mejor con diferencia. Los canadienses nos dejarían con “Had Enough”, pero sabíamos que habría más, y para mí, el momento álgido del concierto, los bises.

Después de la insistencia del público aparecieron y sonó “No Justice”. Aquí todos estábamos entregadísimos, fue la interpretación genial de la noche, sin duda, otro momento estrella con un Pete que se salió a la guitarra y un Harry increíble, aquí lo dieron todo. Y otra vez nos dejaron, para volver y deleitarnos con el último bis“Change Comes Around”, con este tema se despidieron definitivamente, fue un gran final.

De allí salí con una sensación agridulce pues aunque fue un buen concierto en general sí que hubo momentos de bajón, tenía las expectativas muy altas y esto es a veces un hándicap. Pero sí salí satisfecha y feliz por escuchar por primera vez canciones ya míticas que están en mi top 20, por lo que no me puedo quejar, fue una bonita noche, un sueño cumplido, ver en directo a los sublimes Harem Scarem.

Texto: Merche Radillo

Fotos: Alba Novoa, Beatriz Sánchez y Elisa del Toro