En el coche, de camino al concierto, escuchando a Phantasy (“Tierra de Lobos”) no pude evitar echar la vista atrás recordando los años ochenta y el germen de Phantasy (Cráneo). La primera referencia que recuerdo es un artículo del “Pirata” como flamantes ganadores del Villa de Madrid de 1983, en uno de los primeros números de la revista Heavy Rock. Muy animado entré al recinto (20:45) para disfrutar de un concierto de ROCK. Ya dentro observo muy desangelada la sala, acabo de caer en la cuenta que estoy en otro siglo.
Abre la velada el grupo JUKEBOX , que no es otro que el grupo de covers del teclista José Barta (Ñu, Goliath , Júpiter, Yerba) con vocal femenina al frente, con una voz dulce y llena de matices, pero difícil de encajar en algunos temas como “Give Me All Your Love”(Whistesnake), aunque en otros lo borda como en ”Don´t Stop Believin” (Journey) o “Rosanna” ( Toto).
El sonido no termino de ser limpio, mucha saturación, sobre todo en los coros, los músicos muy fríos y estáticos, exceptuando a José Barta con sus teclados omnipresentes, como no podía ser de otra manera. El personal cada vez en más numero entrando en la sala creando el ambiente necesario para un concierto, así entre clásicos de rock transcurre la hora que estuvieron sobre el escenario, cerrando con “Hold The Line” (Toto).

Sobre las 21:55, con la sala casi llena (350 personas). El concierto se inicia proyectando imágenes de paisajes y la portada de su primer disco junto a una intro de teclados (marca de la casa) a cargo de José Barta, que repite. Los músicos ocupan su lugar dentro del escenario, observando cambios notables entre esta formación y la que grabó el disco. Siguen los guitarras Miguel López “Cachorro” (todas las bandas de rock españolas de este siglo) Manu Acilu (Black Rock). Los nuevos: Pedro Díaz “Peri” (Mago de oz, Urobos, Tako), Bernardo Ballester (Ñu, Santa, los Parpel) sustituyendo respectivamente a Antonio Tejada “El Napi” y Pol DQ, más Natalia Martin (Casa de Fieras).
Tras la intro suenan los primeros acordes de “Solo una noche más” (primer single del disco), aparece en escena Johan Cheka (Craneo, Yerba, Goliath), voz y alma mater del proyecto, con un alarido que estremeció la sala, dando cuenta del torrente de voz que atesora su garganta, lo mejor de la noche junto al abrigo de piel del que pronto se deshizo. Es un temazo que con el tiempo se convertirá en un clásico.
La banda acelerada sin control espoleada por Johan (un torbellino en el escenario), lamentablemente con el volumen tan alto, los teclados y coros no se aprecian. Siguen con “Grito de amor” un riff muy heavy, con estribillo muy machacón (“No, no, no”).
La primera colaboración de la noche llega de la mano del guitarrista J.A Martin (Sangre Azul , Harakiri) y el teclista Boris Kurtev (Los Parpel) en el tema “Niño desarraigado”, que pertenece al single “fantasma” que nunca se editó de Cráneo (1985), producido por Carlos de Castro (Barón Rojo), y que vio la luz en su primer álbum y único “Un plástico más” (2011). Ahora Phantasy con nuevos arreglos lo incorpora en su álbum, tema que como la mayoría del repertorio de Phantasy está bajo las estructuras del rock facturado en los primeros-mediados de los ‘80.
Curiosamente, “No es tarde para ti” se sale de línea marcada con una batería muy rápida y con juegos de voces a cargo de la siguiente invitada: Bella Dianez (Antalgia), muy en la línea de una ópera rock. Lamentablemente, el sonido muy alto distorsionaba la potente voz de Bella.
En la siguiente canción, “El tiempo que la noche robó”, el invitado es Julio Castejón, que también participa como compositor y presta su delicada voz, que comienza de forma muy tranquila, hasta que Johan toma el mando, volviendo con la caña general del concierto. A Julio le encontré fuera de sitio en una banda tan contundente, y tener que tirar de chuleta para recordar la letra no ayudo mucho, curiosamente un mal que padecen todos los cantantes que pasaron por Asfalto…
“Frío” es la siguiente canción con nuevo invitado y compositor del tema, José Marshall (Marshall Monroe, Casablanca) en la batería, repite Boris en los teclados sustituyendo a José, un medio tiempo con una voz muy vacilona por parte de Johan entrelazándose con la de Natalia.
Le toca el turno a “Veneno en la piel”, que Johan dedica a su pareja, otro tema ochentero basado en un riff de guitarra y una contundente base rítmica, con un solo de teclados espectacular a cargo de José Barta. La banda sigue enchufadísima dando muestras de disfrutar sobre el escenario, sensaciones que transmiten a un público entregado.
Llega el momento tierno de la noche con los temas “La historia” y la versión de Antonio Vega “El sitio de mi recreo”, el primero con Bella de nuevo a la voz acompañando a Johan, con el sonido de nuevo desluciendo una balada con mucha fuerza y sentimiento. Para el segundo se quedan sobre el escenario Johan, Miguel “Cachorro” y José Barta, haciendo de la interpretación unos de los momentos más entrañables y sentidos de la noche con dedicatoria incluida para su autor.
Vuelta al guión original con “Quise”, con el que completaron todo el álbum “Tierra de Lobos”, hard rock de primera calidad con un riff que tienes la sensación de haber oído 100 veces, con un solo de batería a cargo de Bernardo (¡qué pegada!) con el que se despidieron para volver en unos minutos con Bernardo bromeando con el público.
Ahora le toca el turno “Mil gotas de sangre”, carta de presentación de la vuelta de Cráneo en 2011, un medio tiempo con gran presencia vocal de Johan y Natalia. Boris se hace cargo nuevamente de los teclados. Al final de la canción Johan presenta uno por uno a los miembros de la banda con mención especial para su mano derecha Miguel López “Cachorro” y aprovecha para dar las gracias al personal.
Como fin de fiesta, suben todos los músicos que han participado a lo largo del concierto, dejando imágenes curiosas (como ver dos teclistas sobre el escenario), para atacar de nuevo “Solo una noche más” con el público entregado. No había tiempo para más (23:30), La sala se tiene que desalojar para reconvertirse en una discoteca de moda para “jóvenes”.
Lo dicho, estamos en el siglo XXI, y yo toda la noche haciendo referencia de los años 80, otra vez…
Definitivamente lo que pensaba de camino al concierto se ha cumplido con creces, viviendo una noche que me transportó a los añorados 80, con una banda clásica de aquellos años ,con dos guitarras muy influenciados por ese estilo , con una base rítmica que la vivió en primera persona haciendo un trabajo sobrio y eficaz, sustentando el peso de la banda, un teclista como José Barta con un sonido 100 % ochentero. Una pena que el deficiente sonido no dejara apreciar todo su talento, igual paso con Natalia, oculta todo el concierto tanto física como vocalmente.
He dejado para el final a Johan Cheka , al que quiero agradecer su entrega y dedicación unido a sus facultades vocales , que no dejan de sorprenderme en las tres ocasiones que he tenido el placer de verlo en directo. También quiero destacar la valentía (con la que está cayendo…) de grabar un nuevo disco, involucrando a un buen puñado de músicos (amigos) para su proyecto con las únicas armas del entusiasmo y trabajo. Y como broche final, el concierto GRATIS. Por todo ello, mi eterna admiración.
GRACIAS
Texto: Ramón Rodríguez
Fotos: Elena González
