La carrera de Electric Fence está plagada de cambios de formación, algo poco recomendable para cualquier grupo a la hora de estabilizar una carrera. El baile de músicos que ha pasado por sus filas ha sido constante, forzando la necesidad de reinventarse constantemente.
Con dos discos en su haber, “Shock’N’Roll” (2006) y “Science Friction” (2009), en 2013 se plantearon la grabación de su tercer disco. Para ello iniciaron una campaña de crowdfunding entre sus seguidores para financiar la grabación. La campaña finalizó con éxito y el grupo grabó el disco como estaba previsto. El problema surgió cuando su vocalista, Juanma de la Mata, decidió abandonar la banda justo después de la grabación. Sabido que el puesto de vocalista es crucial en cualquier grupo, Electric Fence aplazó la edición del disco hasta encontrar un nuevo cantante que sustituyera la pista de voz del disco y que el nuevo trabajo reflejara la actualidad de la banda..
El sustituto elegido es Jorge Coello “Gorjo”, cantante de excelentes facultades que ha estado en bandas como Sexy Blood y Vucaque, con quien llegó a grabar un EP y tocar en la final mundial del concurso Emergenza, en el Taubertal Open Air Festival (Rothenburg ob der Tauber, Alemania).
El resto de componentes de la banda son Eduardo Morales “Dudu” (bajo), Sergio Gabaldón García “Hares” (guitarra y voz), Luis Maldonado (batería) y Manuel Lorenzo Ares (guitarra y voz), los dos últimos inéditos hasta ahora en la discografía de Electric Fence.
Por fin, tras 3 años de espera en los que han puesto a prueba la paciencia de los mecenas que participaron en el crowdfunding, tenemos en la calle “Motorkiller”, tercer trabajo de Electric Fence.
La espera ha merecido la pena. El disco suena fresco y directo, con muchos detalles y una gran aportación de todos los miembros de la banda. En el plano instrumental, las guitarras son versátiles y se combinan con soltura, tanto Sergio Gabaldón García “Hares” como Manuel Lorenzo Ares afrontan los temas con mucha soltura, con un estilo rocanrolero muy fresco. La base rítmica formada por Eduardo Morales “Dudu” y Luis Maldonado no se limita a acompañar sino que aporta riqueza a las composiciones, soporte imprescindible en el buen sonido general del grupo. En el plano vocal, Jorge Coello se ha adaptado muy bien a unos temas que fueron compuestos para otro cantante, dejando su impronta personal y su sello de calidad.
El disco se mueve entre el rock setentero y el rock sureño, estilo en el que se mueven como pez en el agua, con unos temas atractivos que hacen que su escucha se haga amena e interesante. El disco contiene verdaderos cañonazos de rock setentero como la inicial “Stole The Fire”, “Don’t Dare” o “Red Moon Eclipse”, con ese bajo que recuerda a Black Sabbath, además de la vibrante “Turn It On”, heredera de la energía de los primeros AC/DC. Pero es en los temas más descaradamente sureños donde la banda se hace fuerte. El tema que da título al disco, la rápida “Motorkiller”, o dos joyas como “What I Am” y “Black Widow” nos muestra un grupo que siendo madrileño parece haber nacido en el corazón de Jacksonville, junto a Blackfoot o Molly Hatchet.
El disco termina a lo grande, ya que “I’ll Never Turn My Back On You” es una balada intensa, emocionante, que combina ternura y fuerza cuando es necesario, con una interpretación encomiable de toda la banda, en especial Jorge Coello, que está espectacular.
Apuntaros bien este nombre, porque discos como éste no se editan todos los días. Si como yo sois de los que disfrutan del rock añejo y sureño, prestadles la atención que merecen. No os arrepentiréis.
Santi Fernández «Shan Tee»
