BLACK LABEL SOCIETY “The Blessed Hellride” (2003)

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blacklabelsociety_blessedhellrideHablar de Zakk Wylde es hablar de uno de los mejores guitarras que aparecieron a finales de los ´80 y que debutó bajo la tutela de Ozzy Osbourne en su “No Rest For The Wicked”.

Y quien lo diría, 15 años después se puede permitir el lujo de editar discos que dejan al último trabajo del “Madman” a la altura del betún de los zapatos, y es que un disco como el caso de éste “The Blessed Hellride” no debería pasar inadvertido para quienes le llevan siguiendo el camino, ya sea con Ozzy o con sus discos en solitario (recalcar por encima de todos, aquel fantástico “Pride & Glory” de 1994).

11 temas componen el disco del cual hablamos, desde su inicial “Stoned & Drunk” nos muestra claramente el sello Wylde con el sonido de su Gibson tan característico, duro, pesado, potente, heavy. Ya quisiera el 90% de los guitarristas actuales dentro del heavy sonar como lo hace este hombre. Vaya bestia humana! Temas como “Suffering Overdue” o “Funeral Bell” son realmente de aúpa, donde el tufillo Sabbath nos impregna a todos, y es que como siempre, hay que saber reconocer de dónde se viene, y los orígenes de todo. Y buscando los momentos más melancólicos del disco nos encontramos con “Dead Meadow” con unas guitarras sureñas a ritmo de piano que nos muestran el lado más tranquilo de Zakk Wylde.

Uno de los cortes especiales del disco lo tenemos en “Stillborn”, un tema cantado por su descubridor Ozzy, el cual le da su toque personal. Más temas destacados podrían ser el lento “Destruction Overdrive”, donde Zakk nos muestra quizá una de sus influencias más actuales de la mano de Alice In Chains, o “Final Solution”, que es uno de los temas que, a modo de composición, lo que más se parece a su época con Ozzy.

Lo que realmente asombra del disco, aparte de su gran destreza conocida por todos, es el hecho de que Zakk no se centra en componer un determinado mismo tipo de temas. En este disco puedes escuchar desde temas que se podrían encuadrar en los Sabbath, temas más del corte heavy de primeros de los ´80, hasta temas rockeros influenciados por bandas como los extintos Soundgarden o Alice in Chains. Buenas bandas en las cuales fijarse, no hay duda.

Ahora que su padrino se encuentra pensando en otras cosas es hora de que el bueno de Zakk se centre en su carrera en solitario y en sus Black Label Society, pues sinceramente y tras escuchar esta maravilla que es “The Blessed Ride” no hago más que confirmar que tenemos a guitarrista para años para deleite de nuestros oídos.

Para mi, y de momento, aquí nos encontramos ante uno de los discos del año.

Javier Sánchez (Javibackyard)