
Este disco lo compré a la antigua usanza, es decir, sin haber escuchado nada excepto un fragmento del clip de “The reincarnation of Benjamin Breeg”, pero me arriesgué a soltar los 24,00 euros (¡¡¡que son cuatro mil pelas de las de antes!!!), y eso aún sabiendo que los últimos trabajos de Iron Maiden no me…









