Este disco lo compré a la antigua usanza, es decir, sin haber escuchado nada excepto un fragmento del clip de “The reincarnation of Benjamin Breeg”, pero me arriesgué a soltar los 24,00 euros (¡¡¡que son cuatro mil pelas de las de antes!!!), y eso aún sabiendo que los últimos trabajos de Iron Maiden no me entusiasmaron precisamente.
Bien, pues me siento tranquilamente con la mejor de las predisposiciones, me engancho a una cervecita bien fría para que entre mejor (el disco digo) y me lo aprieto de un tirón. En la primera escucha sólo pasó el listón holgadamente “Brighter than a thousand suns”. En la repesca y sucesivas, y tratando de convencerme a mí mismo de que el desembolso había merecido la pena, me pareció entender que “These colours don’t run”, “The pilgrim” y “The reincarnation of benjamín Breeg” eran temas que podrían entrar con más escuchas. Aparte de esto, algunos buenos detalles de “The longest day” (muy buenas guitarras dobladas al final del tema, eso sí) y “Out in the shadows” ayudaron a borrar un poco la sensación de que me estaba enfrentando irremediablemente a otro que iba a ocupar espacio en el estante-purgatorio que dedico a los que no terminan de convencerme.
Y, efectivamente, allí se encuentra todavía.
En síntesis se podría decir que es lo mejor de Iron Maiden desde “Fear of the dark”, que no es que sea algo especialmente meritorio si tenemos en cuenta que “Dance of death” y “Brave new world” eran dos ladrillos (la etapa Blaze prefiero ignorarla), lo que les hace recuperar algo del terreno perdido desde la fuga de Dickinson a esta parte. Temas más largos y trabajados, más progresivos y menos directos, lo que no creo que les venga especialmente bien, no son un grupo que suelte sus esencias precisamente en los temas largamente desarrollados sino todo lo contrario.
La caja de cartón dice que lleva “Bonus DVD”, pero de ‘bonus’ nada, que se paga y bien, que el del CD pelao ‘solo’ cuesta 16,00 €. Tampoco merece mucho la pena, la verdad. Se trata del ‘making of’ con entrevistas en inglés y sin subtítulos, el vídeo de “The reincarnation of Benjamin Breeg” y una toma en directo (en el estudio) de “Different world”, aparte de una galería de fotos sin sustancia alguna.
Ah, y sobre la portada: Derek Riggs, te echamos de menos.
Alvar de Flack.
Cada vez que Iron Maiden saca un nuevo disco se oye la misma cantinela; que si no evolucionan, que es más de lo mismo… ¿Esperará la gente que saquen un disco de Electro Dark? No sé realmente cuales son las expectativas de la gente ante un grupo como éste pero lo más lógico es esperar que saquen un disco como “A Matter Of Life And Death” ¿no? Además, basta ponerse este disco y, por ejemplo, “Killers” para ver realmente la evolución de la banda. Otro tema interesante es el del “progresivo”. Desde luego yo no soy precisamente una lumbrera en esto del Sinfónico/Progresivo pero creo que la gente va un poquito desencaminada, ni aquí ni en ningún otro disco de la Doncella hay nada que tenga que ver con Yes o Genesis y ni mucho menos con Emerson Lake & Palmer o cualquier otro grande de este género, que hacer temas de diez minutos repitiendo el mismo riff es otra cosa y aunque algún detalle hay, una golondrina no hace verano..
A mí “A Matter Of Life And Death” es un disco que me gusta. Me gusta más, por ejemplo, que “Dance Of Death” e incluso que “Brave New World” porque es un disco mucho más homogéneo, donde todas las coplas mantienen un buen nivel cosa que aquel no conseguía. Éste es un disco que gana con las escuchas, con muchos detalles por descubrir aunque la producción los haya escondido demasiado a veces en pro de una supuesta crudeza (quizá es la hora de ir dejando a un lado a Kevin Shirley) que le va bien a algunas composiciones pero no a otras. El grupo está como siempre, especialmente el trabajo de guitarras vuelve a ser muy bueno, Bruce canta espléndidamente y la base rítmica es tan demoledora como siempre. Vale que ciertos esquemas, léase alguna que otra introducción o algún estribillo, están ya muy sobados y se hacen un pelín pesados pero es algo que no empaña el resto del disco.
Resaltar alguna canción depende de la cantidad de escuchas que le hayas dado, la primera, “Different Wolrd”, es la que mejor entra pero también la que antes sale como ya pasó con “Wickerman” o la infumable “Wildest Dreams” y sin embargo otras cuestan más trabajo de asimilar pero luego son las que más satisfacciones dan, caso de la elaborada “For The Greater Good Of God” que desde ya es una de mis favoritas de todo el repertorio de Iron Maiden. Para el final, como estaban haciendo desde la vuelta de Dickinson, dejan la más “arriesgada”. “The Legacy” es una pequeña sorpresa que viene a enriquecer el disco con esas acústicas cortadas por esos potentes guitarrazos más crudos que el sushi japonés ¡incluso me recuerda el Crusader de Saxon!
Por supuesto este disco no va enganchar a nadie al que antes no le gustase el sonido Maiden pero si que va dejar muy contentos a todos aquellos a los que sí. Incluso la portada, muy criticada, me parece muy buena (no voy a decir nada de la Dance Of Death). “A Matter Of Life And Death” es, como todo el mundo sabía, un disco 100% Maiden y eso a mí me encanta. Que dure.
Perico Salinas “Pears”
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