Volverse a encontrar a esta banda es como toparse de nuevo con un viejo amigo, da igual el tiempo que lleves sin verlo, la magia sigue intacta y el feeling sigue siendo el mismo.
No en vano ahí están como antaño Greg Graffin (voz), Brett Gurewitz (guitarra), reincorporado a filas en el anterior “The Process Of Belief” (2002), Jay Bentley (bajo) y Greg Hetson (guitarra), a los que hay que añadir a los más recientes y ya permanentes Brian Baker (guitarra, y van tres) y Brooks Wackerman (batería), si no me equivoco la última incorporación del grupo.
Muchas cosas han acontecido a lo largo de estos últimos diez años en el seno de la banda, como su fichaje por una multinacional (Atlantic) contradiciendo sus propios principios, la salida de Mr. Brett para dedicarse en cuerpo y alma al sello que ayudó a fundar (Epitaph), una época de vacas flacas (“No Substance”, “The New America”) que mejor olvidar, y como decía al principio la ansiada reunión de Gurewitz con sus ex compañeros de grupo y la consiguiente vuelta al sello que les dio la vida, con ansias renovadas y desde luego con mucho que decir.
¿Por qué? Bueno, creo que el título “The Empire Strikes First” habla por sí solo, y desde luego cortes como “Los Angeles Is Burning” o “Let Them Eat War” son bastante explícitos, y como podréis imaginar no son precisamente un alegato a favor de la campaña de Bush. Con semejante excusa temática y las pilas bien cargadas, estos ya no tan jóvenes chicos de L.A. se presentan más concienciados y con más razón que nunca, y como de costumbre nos lo presentan en forma de plástico con surcos auditivos.
Musicalmente es Bad Religion 100%, es decir, coros a mansalva entre frenéticos ritmos de batería y guitarras distorsionadas, y por supuesto líneas vocales muy cuidadas, en claro contraste a lo que siempre se ha desprendido del punk. Y si bien es cierto que “The Empire…” jamás llegará a los puestos de unos “Against The Grain”, “Generator” o “Stranger Than Fiction” (al menos no hace suficientes méritos para ello), estoy seguro de que piezas como “Social Suicide”, “All There Is” o “To Another Abyss” no desentonarán en absoluto con las coplas que manejaban aquellos discos. Por cierto, esa apertura con “Sinister Rouge” tras la ‘obertura’ ya es de entrada difícil de olvidar (¿esa batería es de verdad?)
Amigachos, Bad Religion’s in the house, y estad seguros que harán ruido.
Bubba
