IRON MAIDEN “Rock in Rio” (2002)

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ironmaiden_rockinriodvdMucho se ha hablado en la página del último directo de Iron Maiden (para más señas, dirigios a la sección de discos). Por tanto, en su formato vídeo obviaré las generalidades de la actuación (incluidas en el primer compacto) para centrarme en ciertos detalles y el contenido extra (materia del segundo).

La presentación del DVD es de lujo: la espectacular portada azul y un cartón desplegable que al abrirse desvela una maqueta diminuta en relieve del escenario, con miles de personas abarrotando el recinto justo debajo; y, dentro de las opciones, los siempre prácticos subtítulos y diversas posibilidades de sonido.

Como he dicho anteriormente, no entraré en comentarios de los temas. Tan sólo cabe reseñar la energía con que Iron Maiden acometen el show, digno de ver tras tantos años de carretera y dejando en vergonzosas las críticas que les dedicaron los medios más “in” de su país (NME y MM). Los estandartes del heavy metal demuestran su profesionalidad una vez más. Las antiguas rencillas entre Steve y Bruce permanecen ahí, pero cuando se trata de salir a un escenario a dar la cara frente a su público y ofrecer un espectáculo único, esos problemas de ego desaparecen y Dickinson se echa la banda a las espaldas con una entereza loable.

En cuanto al montaje del vídeo, “Rock in Rio” está pensado para dejar boquiabierto a la persona que está frente al televisor con tomas cuya duración máxima no pasa de dos segundos, de manera que parece una sucesión de video-clips. El dinamismo que ofrece esta opción no da pie, sin embargo, a recrearse con momentos culminantes: las interpretaciones teatrales de Bruce, la forma en que Steve Harris vive las canciones, las típicas piruetas de Janick o los solos de Dave Murray y Adrian Smith. Es el mayor inconveniente que le encuentro: la falta de planos fijos que equilibren de vez en cuando el visionado.

A partir de aquí entramos en el contenido reservado al segundo CD, con todos los bonus típicos de un DVD.

El llamado diario de fotografías es un compendio de instantáneas realizadas por Ross Halfin y comentadas por él mismo. En total son cuarenta y ocho fotos que, aparte de retratar los instantes en que fueron tomadas (lugares, ánimo de los integrantes de la banda y alguna anécdota suelta), arrojan poca luz dado lo jugoso del resto del DVD.

El apartado de entrevistas es más variado y entretenido. Pese a tratarse de reportajes “oficiales” y poco reveladores, hay escenas realmente curiosas. Adrian Smith se relaja antes de un show dedicando unas horas matutinas a la pesca. Nicko y Dave matan el tiempo de manera más “aristocrática: jugando unos hoyos en el club de golf que se les ponga por delante, mostrando orgullosos su equipo personalizado (pelotas incluidas) con logotipos de Maiden y su nombre en el bolso. La hiperactividad de Bruce Dickinson queda reflejada en dos de sus aficiones más conocidas: la esgrima (resulta divertido oír los halagos peloteros de sus contrincantes – aunque lo de no parar de moverse es una constante del frontman – y los comentarios despectivos hacia las estrellas de determinados deportes – ¿fútbol? supongo que jamás supo quien acompañó a la banda en la sesión fotográfica de “Virtual XI” -) y los aviones (con simulador de vuelo emulando un paseo aéreo por Nueva York y otras ciudades). Steve Harris, como portavoz indiscutible de la banda, hace un repaso descafeinado de los comienzos de la misma mientras se dirige rumbo a la final de copa brasileña y da muestras de su ironía británica. Más tarde aparece jugando un partido de fútbol sala (sin patadas ni entradas peligrosas, por si acaso, aunque resulte poco inglés) y lo cierto es que le da bien a la bola. Absurda es la sección de Janick Gers, quien es grabado paseando por Río de Janeiro la noche antes de su actuación en el festival. No tiene sentido verle firmando autógrafos en medio de la ciudad mientras se enfrasca en conversaciones ridículas con el quiosquero que le prepara un coco (y que acompaña con una cerveza, muy “guiri), un chaval que vende máscaras o un tipo que baila en plena calle, pero como lance “freak” divierte de lo lindo. También hablan de los artistas que les inspiraron a entrar de lleno en la música: desde Jimi Hendrix (Dave Murray), Deep Purple o Free (Janick Gers y Adrian Smith) hasta Charlie Watts, Ringo Starr, Keith Moon y John Bonham (Nicko McBrain).

“A day in the life” (¿por qué me recuerda este título a Metallica?) viene a ser un documental acerca de los prolegómenos del concierto, mezclados con imágenes de la gira sudamericana que lo precedió. Los componentes del grupo aparecen firmando autógrafos (guitarras, brazos, los compactos de turno -incluso alguno de “Accident of birth “ se ve por ahí -), posando para las obligadas sesiones fotográficas en ropa veraniega, haciendo comentarios diversos (entre ellos, uno acerca de la crítica del show de la noche anterior en un periódico de uno de los países hispanos que visitaron) o en situaciones cómicas. De éstas, me quedo con la recogida de premios a “los mejores del año” de un medio brasileño, eso quiero suponer, realmente absurda: todos tienen estatuilla de ganadores, hasta los tres guitarristas. Las de Bruce tampoco se quedan atrás: destroza una mesa con una silla que tiene a mano a la vez que lanza un lacónico “rock’n’roll!”, no tiene reparo en ser grabado cuando sale de la sala de masajes o cambia el sándwich “prefabricado” de muy malas formas por unas galletas cuando quiere llevarse un bocado tras la descarga. Janick es el que roba menos tiempo de este mini-reportaje, pero esa breve aparición estelar imitando a Bruce Lee es impagable. Lo más interesante de esta sección es la fidelidad con que transmite los instantes previos al encuentro con el escenario: las vistas espectaculares de Río de Janeiro desde el helicóptero que los transporta, la llegada al recinto, los minutos anteriores en el backstage y la tensión que provoca el escuchar cómo decenas de miles de gargantas reclaman la presencia del grupo.

Dentro de este compacto hay un enlace con la cara de Eddie (pasead el ratón por la pantalla y veréis) que aparece en el menú principal y en el personalizado de Steve Harris. El clip que esconde es bastante gracioso, pero eso lo dejo de vuestras manos.

Rock in Rio” es un retrato fidedigno del presente de la “dama de hierro”. Como vídeo tiene la virtud de plasmar el atractivo visual de “Live after death” (por la grandeza del evento que se celebra, las proporciones del escenario y los números que tanto gustan a sus seguidores – la jaula en “Iron Maiden” y los enormes telones de fondo) y el realismo casero de “Maiden England” (reflejado tanto en las escenas de los prolegómenos del show y los diferentes reportajes comentados como en las tomas, cercanas pese a la rapidez con que ocurren). En resumen, un muy buen concierto que recoge otro pedazo de eternidad en la historia de Iron Maiden, meticulosamente tratado por Steve Harris e imprescindible para quienes se deleiten con el grupo más grande de heavy metal. Por muchos años.

J. A. Puerta