91 SUITE “Times they change” (2005)

¡ Comparte esta noticia !

91suite_timestheychangeDesde Murcia con amor…

Ya es complicado en este, nuestro país, dar con una banda cuyos deseos musicales apunten hacia el hard rock más melódico, por la vertiente más “gay” del género y que decidan abrir las puertas y adentrarse en el maravilloso mundo del A.O.R. Y somos tan melones que, cuando de entre montones de morralla pura, aparece, no le hacemos ni puto caso, o en su defecto no todo el que debiera hacérsele. En esta situación se encuentran, de momento, 91 Suite. Estos murcianos han tenido relativo éxito estos últimos dos años con su primer larga duración, especialmente en U.K. y en el país del sushi, en este último incluso llegándolos a proclamar los Bon Jovi españoles, y digo relativo porque vender en Japón ya sabemos que no es muy buena referencia para darle credibilidad a la calidad de un disco, que no es el caso, pero me apetecía decirlo. Las mejores críticas a la banda han llegado normalmente de fuera de España, quizás decidieron no agrandar los bolsillos a determinadas mafias, digo, medios, y en lugar de dedicar tiempo a “venderse”, 91 Suite se vuelca plenamente en su música, a hacer lo que les gusta, independientemente de quién sea el número uno en la lista de Los Cuarenta. O eso se oye comentar a las gentes del lugar.

Ya con su anterior trabajo (“91 Suite” – 2002) apuntaban alto, el tema “Give me the night” especialmente, me dejó prendado. Y ahora con este nuevo CD se comprueba que no es que apuntaran alto, es que han dado en todo el centro de la diana y nos han regalado un nutrido disco de catorce cortes sin desperdicio alguno. “Times they change” lo han llamado. Con una producción de notable, de la que su disco anterior (mezclado en Nueva York por Mark Mangold) puede que cojeara un poco, un sonido más “guitarrero y duro”, entrecomillado siempre, ya que melodía, voz y coros siguen siendo las armas primarias de la banda y siguen caminando por el sendero del Hard/A.O.R. a pasos agigantados.

La banda la forman seis musicazos con un gusto y una elegancia difíciles de encontrar por estos lares. Jesús Espin (Espinete para los amigos, imagino) pone a disposición de todos nosotros sus variados registros de voz, en primeras escuchas claramente parecidos a los de Jon Bon Jovi, con muchos de los vicios de éste, sobretodo en el uso de las voces rasgadas, de ahí la proclamación de los nipones. Pero tras las obligadas y sucesivas escuchas uno se da cuenta de que Jesús consigue dar un paso adelante (U.P.A.) y destacar por méritos propios en el mundillo este de los solistas con temas como “I wanna be in love” o el que da título al disco, “Times they change”, que ya quisieran Bon Jovi haberlos incluido en su último trabajo. Tremenda labor de las guitarras a cargo de Iván González, Francisco J. Cerezo y el bajo de Antonio Mª Ruiz, que aun sonando duras e incluso heavies por momentos, no le restan una pizca de sentimiento a la inyección melódica de la voz de Jesús, que simplemente se sale. Se notan las horas de ensayo e interés por sonar bien y de forma compacta. Impecable la base de teclados y batería en las manos de Daniel Morata y Mario Mallo respectivamente. Como ya adelanto en la primera frase de este comentario, las líricas y el fondo de la totalidad de los temas danzan al son de historias platónicas, de besos, caricias, desengaños, cicatrices, sueños, de todo lo que abarcan esas ya gastadas cuatro letras, Amor, así en mayúsculas.

El compacto está inundado de solos de guitarra que aparecen sin calzador ni vaselina alguna y que se funden de igual manera, fortaleciendo y dándole una mayor personalidad a las composiciones. Prueba de ello son cortes como “Seal it with a kiss”, “Every days goes by”, la preciosa “Stand beside you” o “Hopes and dreams”, este último con unos coros deliciosos que arrullan la voz de Jesús aportándole más sentimiento aún, si cabe. Gran acierto el dejar como colofón final “Remember the good times”, un tema en la misma tónica de los anteriores pero con carácter más festivo y sube-ánimos de ambientes cálidos y guitarras incansables que casi te obliga a darle (una vez más) compulsivamente al Play de tu reproductor.

Todos los temas son destacables, sin bajar el nivel en ningún momento, harto difícil de conseguir con tantos. Se pueden decir muchas más cosas sobre este redondo, pero mejor lo escucháis y exprimís de primera mano todo el jugo que suelta. Quiero dejar constancia y un “olé” para el sello Vicious BCN Records por apoyar y apostar por 91 Suite cuando más lo han necesitado, arriesgando por un género que, aunque la cosa va a mejor (ejemplos como Bad Way o Nexx dan fe) no es comercialmente rentable en España.

Un disco a mi parecer imprescindible y firme competidor a nivel internacional de bandas de la talla de Gotthard, Jaded Heart, Europe, Bon Jovi, Harem Scarem, Zeno, etc, etc. Con sobradas posibilidades de ganarles el pulso o lo que haga falta. ENORMES.

[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=dNeFBA_oWpI[/youtube]

Didac Bello “Crucificado”