Nueva y reciente entrega discográfica del gran proyecto de Kike G. Caamaño. Un E.P. con seis temas que no alcanzan la media hora, encargándose el gran músico malagueño, como en otras ocasiones, de todos los instrumentos (guitarras, bajo y batería), y participando por primera vez junto al vocalista Jacob Poulsen Alcain. Al danés lo conoció en febrero de 2009 en la sala Ritmo y Compás (Madrid) en la entrega de los Premios 2008 Carlos Pina (locutor; y vocalista de Pánzer). Siendo el grupo del cantante danés, los españoles Concrete Tree, galardonado como mejor banda de Rock, y en el apartado de mejor guitarrista de Rock a Kike G. Caamaño. Ahí surgió el contacto de los dos músicos y el resultado ha sido excepcional. Grabándose y mezclándose “Euphoria Project” en los malagueños NewBlue Studios (propiedad de Kike, quien también hace de productor), y masterizándolo Yossi Shakked en Hollywood (California, USA).
Media docena de temas de una duración normal (el que más extensión tiene es el último, con poco más de cinco minutos y medio) en los que hay calidad a raudales, no sólo de las guitarras de Kike, también su trabajo al bajo y a la batería es digno de resaltar, y las composiciones suben más enteros si le acompaña un vocalista (a quien servidor no conocía de nada) que posee una gran voz con diferentes buenos registros, pudiendo escucharlo cantar desde tonos melódicos a otros más agresivos y enérgicos. Así han logrado un disco que es pura delicatessen. Aunque Kike diga a la hora de presentar el E.P. que no es comercial y no entra auditivamente a la primera… pues a servidor ya con la escucha inicial le encandiló. Quizá también juegue a favor el que desde que me interesara por Asha con sus demos, todo lo que compone y ejecuta este enorme músico me suene a gloria bendita. En las canciones hay diversos, diferentes y excelentes pasajes instrumentales enrevesados, progresivos y de fusión, pero sin rizar el rizo. Es que a pesar de ello es como si lo hiciera y sonara sencillo, quedando ante todo canciones antes que burdas demostraciones instrumentales, encajando cual maestros orfebres a la perfección la música con el trabajo vocal.
¿Canciones a destacar?, pues es complicado, porque todas tienen su atractivo y a cada escucha se nutre uno de detalles y por mucho que te dijera, no hay nada como escucharlas y experimentar por ti mismo lo que te transmiten y comunican. Aunque creo que la pieza de apertura, “Good And Bad In Symmetry”, es soberbia, pero claro, luego tenemos los cambios y fusión de “Indalo Man”, el gran trabajo instrumental y a la voz (¿y cuándo no?) en “Walls Of Shame” (con pegadizo estribillo), la visceralidad de “Crawl, Walk And Then Run”, la rápida “The Believer” (¡bárbaro el trabajo guitarrero!) y la más larga y progresiva “Prologue Of An Unfinished Life”, mencionando al final todas. Curiosamente el disco comienza y acaba con el mismo párrafo.
El E.P. se presenta en un digipack con una preciosa portada y contraportada que representan a quien Kike dedica el trabajo: a su fallecida madre, Rosa (en la portada), y a su pequeña hija Ana (en la contraportada). Hubiera quedado aún mejor si se hubieran incluido las letras de las seis canciones, aunque a nosotros nos las envió en un folio aparte en inglés y sus correspondientes traducciones al castellano.
Kike G. Caamaño en casi todas sus obras siempre se ha sabido rodear de excelentes músicos y cantantes, pero creo que en esta ocasión ha conseguido un binomio perfecto con Jacob Poulsen (quien también es el artífice del trabajo artístico y de diseño del disco). Esperemos que por el bien de la MÚSICA sigan colaborando y dándonos grabaciones de la valía de este Extende Play (E.P.) titulado “Euphoria Project” (“E.P.”).
Starbreaker
