Hoy en día no es como antaño y no es nada difícil grabar individualmente desde casa unas canciones, maqueta, disco, o lo que se proponga alguien que ame la música y que no disponga del suficiente dinero para entrar en un estudio y poder dar a conocer una serie de temas. Ese es el caso del joven Francisco Martínez Picón que, harto de no conseguir gente seria con la que ensayar en su ciudad (Almería), ha decidido grabar por su cuenta con un simple ordenador, y programas para componer música, canciones que hace tiempo rondaban por su cabeza y que como él escribe: “Esta maqueta lleva gestándose en el olvido largo tiempo. Refleja mi viaje y mi destino”.
En “Aberratio” en general hayamos Black Metal crudo y duro, escupiendo rabia, furia y dolor. A pesar de la precariedad de la grabación, con sonido bastante metálico (vamos, a lata), se perciben cosas interesantes en ella. Los títulos de los temas que conforman el CD-R están escritos en la contraportada con letras rúnicas y en castellano (¡menos mal, porque si no, como para adivinarlos!). “Intro” es eso, una introducción simple (con mezcla de sonido de ventisca y de sonidos de teclas/cuerdas y flauta), pero bastante conseguida, que nos adentra en un mundo oscuro y de misterio para pasar a la agonía de “Confinado”, una de las canciones más atroces y caóticas, con un vendaval sónico de primigenio Black Metal, acompañando a la tormentosa voz (en ocasiones gutural) una especie de coros espectrales, aunque con un pequeño trozo “sosegado” en medio y al concluir. El tema termina de forma abrupta, como “Valkiria de fuego”, que es otra de las composiciones más rabiosas, aunque con comienzo tranquilo, y donde la voz suena como si estuviera dentro de una cueva y vociferando a través de un cono metálico. Entre los dos temas citados están “Via Crucix”, que es una instrumental que acierta plenamente con el título al escuchar el ritmo inicial y final de la pista, entre medio, tralla black metalera. “Aberratio” nos presenta pizcas de música electrónica (en parte conseguidas por el sonido de lata de la grabación) mezclada con la ira del Black Metal.
Animamos desde este modesto lugar a Paco para que siga con su proyecto, bien con músicos o individualmente, ya que a veces, como se dice: “más vale solo que mal acompañado”. El caso es ver la luz aunque se esté dentro de, o confinado en, las dolorosas tinieblas.
Starbreaker
