BLACK SABBATH “Headless Cross” (1989)

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blacksabbath_headlesscrossVolvemos a la frase del bruto-noble de Henry Rollins: “No se puede vivir sin los seis primeros discos de Black Sabbath”. Y no le vamos a quitar razón al musculoso voceras; Sabbath contribuyo decisivamente, en los años setenta, a la creación y popularización del Heavy Metal. Pero como damos por hecho que os sabéis la lección (es decir, los años “Ozzysabbaticos”), saltamos fases para situarnos a finales de la década de los ochenta.

Por aquel entonces, el viejo Sabbath pasaba momentos bajos de popularidad. El propio Ozzy estaba en su mejor forma musical y ganaba por muchos caballos a su antiguo grupo. Pero ahí estaba Tony Iommi, arquitecto de riffs y firme creyente en la necesidad de mantener a Black Sabbath en el candelero. El zurdo guitarrista había hecho un fichaje vocal de bajo perfil, si tenemos en cuenta que, por ejemplo, Ronnie James Dio y,blacksabbath_headlesscross_promo brevemente, Glenn Hughes habían pasado por el grupo. La nueva cara era la de Tony Martin, un desconocido para los medios y también para el público. No obstante, Martin se revelaría como un vocalista de muy buen nivel. Tal vez algo timorato en escena, pero ese era otro asunto…

Iommi reunió al siguiente equipo, aparte su tocayo Martin: se hizo con los servicios de Cozy Powell, de quien ya sabemos que era uno de los mejores aporreadores del estilo; en los teclados volvió a contar con Geoff Nichols, que era un invitado recurrente en el viejo Sabbath; y al bajo se podía escuchar a Laurence Cottle, otra cara desconocida. Iommi y Powell produjeron lo que finalmente seria conocido como “Headless Cross”, siempre al calor de esas leyendas tenebrosas tan del gusto de Black Sabbath.

Esta “Cruz Descabezada” no tuvo incidencia en las listas de ventas. Ni siquiera fue muy reconocida en las críticas del momento, ya en pleno 1989. La mayoría de la prensa especializada estaba esperando la reunión de Sabbath con Ozzy, algo que tardaría aun años en llegar (1997). No obstante, el álbum es probablemente el mas destacado de la era Tony Martin.

La oscura intro, denominada “The Gates Of Hell”, enlaza rápidamente con el excelente riff inicial de “Headless Cross”, con gran interpretación vocal de Martin. Luego todo el trabajo transcurre lineal, en el sentido de regularidad en las composiciones, y de pegada blacksabbath_headlesscross_promo2heavy. Por destacar algunas, podríamos quedarnos con “Kill In The Spirit World” o “Devil And Daughter”.

El grupo sufrió algún sobresalto al presentar “Headless Cross”: actuó en la Sudáfrica del Apartheid y recibió sanciones por ello, aunque no sabemos de qué modo le afectarían. ¿La historia posterior? Iommi hizo un intento baldío de reunirse con Dio en 1992 y cinco años mas tarde se logró la reconciliación con Ozzy: ahora vive la tercera etapa con Dio en Heaven & Hell, que es Sabbath sin los derechos del nombre. Hay que dar valor a que Iommi continuara adelante con la fundación Sabbath en aquellos años con Martin: es probablemente el único caso en donde el que se quedó con el nombre original (el hombre del mostacho) perdió cancha con respecto al fugado (el “madman”). Y es que el carisma de Ozzy, aunque inexplicable, era también implacable…

Pedro Giner