Hablar de Heavy Metal en Asturias, en el sentido más amplio del término (sin entrar irremediablemente en etiquetas como el Power Metal de corte europeo), durante las dos últimas décadas trae en primera línea los nombres de Avalanch y WarCry. Pero siempre ha habido, hay y habrá otras bandas que han intentado sacar la cabeza en el panorama metalero del territorio astur. Contemporáneos, de esas dos formaciones más importantes, podemos citar a Nörthwind, Brecha, Kuarentena, Darksun, Edén, Rivendel Lords, Darna… y el grupo que nos ocupa, Vendaval.
Separados los power metaleros Nörthwind (1998 – 2002), quienes dejaron editados una maqueta: “La primera cruzada” (1999), y dos discos: “Viento del Norte” (Goi Music, 2001) y “El retorno del rey” (Goi Music, 2002); tres de sus componentes Txema Trinidad (voz), Fernando Argüelles (batería) y Miguel Fernández (bajo) comenzaban una nueva andadura bajo el nombre de Vendaval. Con el guitarrista Luis Fernández “Wisy” (que también había formado en los primeros años en Nörthwind) graban sus dos primeros discos: “Vendaval” (Goi Music, 2003) y “Mi otra mirada” (Goi Music, 2004).
En 2006 problemas físicos hacen que “Wisy” cause baja, siendo suplido por Carlos Suárez (Tierra de Nadie) para seguir con los conciertos de presentación del segundo álbum. Incorporándose en 2007 un segundo guitarra, Andy Flórez (compañero de Fernando Argüelles en Omenomejodas). Pero en ese año acaba la etapa en Vendaval de Carlos, quien sigue con sus Tierra de Nadie, y también se produce la marcha del bajista Miguel Fernández (Kadarma), sustituido por Pablo Rodríguez (ex-Kuarentena), quien estuvo desde 2007 a 2008.
Para el tercer disco, “Estigmas”, editado por el Sello mexicano Gravis Records (quien reeditara sus dos anteriores trabajos en tierras aztecas), al vocalista Txema Trinidad, al batería Fernando Argüelles, y al guitarra Andy Flórez, se les unen Santi “Rábax” Fernández (ex–Sikarios) a la guitarra, Javi González (ex-Frutofilia, MyStereo) al bajo, y Mario Herrero (ex-Heimdall, Call) a los teclados. Grabando, mezclando y masterizando en los Stardust Studios de Gijón de septiembre de 2008 a enero de 2009. Siendo el técnico de sonido el bajista Javi, y firmando la mejorable producción el grupo.
Cinco años pasaron desde “Mi otra mitad” a “Estigmas”, y siento decir que el resultado aunque no es malo, tampoco es que sea muy destacable entre tanta oferta que hay de bandas de Heavy Metal hispano. Sinceramente, tras dos discos con Nörthwind y ahora tres con Vendaval, me esperaba bastante más del grupo comandado por Txema Trinidad y Fernando Argüelles.
Las composiciones tienen una base de Heavy Metal típico hispano de las últimas generaciones con pegadizos estribillos, tirando un poco hacia el Hard Rock, y alguna pizca de Progresivo, por las teclas de Mario (las iniciales “Mares de cristal”, “Pecado inmortal”…), y también hay algunas partes aceleradas deudoras del pasado del Power Metal europeo (“El reflejo”, “Mírame”…) que cuando arrancan y parecen que van a seguir en esa línea se rompen de una manera para mi gusto no muy conseguida, como si no supieran que senda coger.
La voz de Txema cuenta con el aliciente de que es personal, pero noto que no termina de cuajar perfectamente en la mayoría de canciones, percibiendo más de una vez que las melodías de voz no casan con determinadas melodías y ritmos en los temas. Tampoco noto una buena ayuda a los coros de Aníbal Álvarez, Santiago Fano y Cristian Meana. Otro pero a la grabación es que no me suenan bien los redobles de la batería de Fernando, un claro ejemplo es en “El reflejo”.
Además de las colaboraciones citadas a los coros, también interviene Patricia Cuesta a la voz en “Estigmas” (haciendo coros) y en la balada “Dulce despertar”. Siendo otra voz participante la de David Toledano “Davil” (Sabbath Rules, ex–Crienium) escuchándose en “Nunca en ti morirá” y en los coros de “Por Piedad”.
“El signo de los tiempos” es una de las pocas canciones que tiene aportación extra en la composición, además de la de Txema. Dos músicos que pasaron por la banda: Carlos Suárez (Tierra de Nadie) y Miguel Fernández, junto a Fernando Argüelles firman la música, siendo la letra de Carlos y el vocalista. Es una de las pocas canciones que salvaría, habiendo una lograda mezcla de Progresivo, Heavy Metal y Hard Rock. Además, aquí Txema me convence plenamente cantando. Habiendo grabado el bajo, que se hace notar principalmente en el comienzo, Miguel Fernández, y el primer y tercer solo de guitarra Carlos.
El CD cuenta con cuatro temas extras. Por un lado tenemos la versión acústica y baladística de “Pecado inmortal”, donde esperaba que a la voz le acompañaran guitarras acústicas, pero no, tan sólo hay voz y teclas. Por otro lado hay un pequeño homenaje al Heavy Metal sudamericano (digno de elogio el detalle) con versiones, con mayor o menor acierto, de “Por piedad” de los mejicanos Luzbel, “Jerusalén” de los argentinos Rata Blanca, contando con la participación vocal de Mario Ian (ex–Rata Blanca), y “Mexica” de los colombianos Kraken, tema este último que forma parte del doble disco “Tributo Internacional a Kraken” (2007), donde, entre otras bandas sudamericanas, también aparecen los gallegos Trashnos con “Residuo social” y Tálesien con “No me hables de amor”.
Además del citado disco tributo, Vendaval aparecieron en “Despertando al innombrable – Tributo a Pánzer” (Red Dragon Records, 2004) con el tema “Fuego prohibido” (que también está en el primer disco de los asturianos), y en “RockanCoz – Tributo a Coz” con “Chica de cristal”.
Aunque a servidor “Estigmas” le parece un disco bastante regular, a la gente que le gusta Avalanch, WarCry, y demás bandas asturianas, Tierra Santa… les invito a que prueben a echarle unas escuchas a sus temas y que decidan por ellos mismos lo que les parecen Vendaval. No sólo hay que cerrarse a los grupos más grandes o “grandes”.
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Starbreaker
