Grupo procedente de Madrid nacido en el 2001. Su primera grabación fue la maqueta “October 31 th”. Desde su formación siempre han sido cuarteto, produciéndose hasta el día de hoy sólo un cambio en el seno del grupo: en abril de 2003, José Luis Calvo era suplido por Alfonso Sainz a la guitarra, que junto a Julián Madrid (voz y coros), Pablo Vargas (bajo) y Javier Paredes (batería y percusión; además de realizar el arte, diseño y diseño artístico de la portada y el libreto) han sido los que grabaron “Chapter one: Home” entre octubre y noviembre de 2004 en los “Hatxe is your home” studios. Producido y mezclado por el grupo y el tal Hatxe, que también fue el responsable de masterizar.
La presentación y el acabado es igual que cualquier disco editado por una Compañía, podría ser perfectamente un EP compuesto por siete pistas, pero canciones en sí, cinco, ya que la primera pista, “…maybe alive?”, y última, “Surely dead…”, sirven de introducción y despedida, respectivamente. Hay grupos que los oyes una primera vez y te haces una idea extensa de su música, pero otros, es más complicado definirlos con una sola escucha y esto último es lo que ocurre con Catharsick. Nombran entre sus influencias, entre otras, a Metallica, Slipknot, Marilyn Manson, Symphony X o Pantera (con recuerdo en los agradecimientos del libreto al asesinado Dimebag Darrell), e influencias de los nombrados puedes encontrar (pero no te esperes composiciones clónicas de estos grupos o parecidos), especialmente de los tejanos, tanto musicalmente como en la manera de cantar enérgica, rabiosa y furiosa de Julián, aunque también utiliza registros normales y melódicos, dotando así de variedad a las composiciones, siendo éstas muy trabajadas y enrevesadas y eso es una de sus características más positivas, porque si te gusta la música en el sentido más amplio puedes encontrar más detalles con cada escucha. “Killosophy” (si mezclas Pantera y Symphony X, con solo de guitarra a lo Satriani, ¡casi nada!) y “Lies to scream” están dotadas de gran potencia y agresividad, siendo las canciones más cafres, pero con su justa dosis de melodía bien revuelta. Entre ellas, “Blured by rain” y “Stare at the enemy” (en su comienzo me recuerda a los geniales maestros canadienses Voivod), con menos velocidad que las anteriores, más `pesadas´ y machaconas. “Trapped and hostile”, el corte más extenso, acercándose a los siete minutos, sigue fiel a la calidad musical de la grabación y del cuarteto.
Por tanto, si sólo te gustan los temas sencillos y directos no es tu grupo, pero si te sientes atraído por composiciones complejas y que te sorprenden con cada escucha este es un grupo que deberías seguir. ¿Habrá “capítulo dos”?, esperemos que sí y que sea pronto. Si alguien de algún Sello lee esto debería pegarles una escucha y tenerlos en cuenta.
Starbreaker
