Los discos-tributo casi siempre son fuente de controversia. Hay quien los aborrece y hay a quien les parecen interesantes. Yo me encuentro entre estos últimos aunque, lógicamente, no todos los tributos me parecen aprovechables en igual grado.
En este caso se trata de 14 canciones interpretadas por 7 grupos de Valladolid, a dos cada uno, con suerte dispar. Por ejemplo, Melqart hacen “El principio del fin” y “Sombras en la oscuridad”, con una voz que llega sobradamente a los agudos de Juan Gallardo y en las que introducen parte de su propia personalidad, lo que deja un resultado bastante aceptable, aunque no difieren mucho de las originales.
Prácticamente lo mismo podríamos decir de Luz Negra con “666” y “Si tú no estás aquí” temas que dejan el sabor del tributado mezclado con la impronta del grupo que tributa y que -al menos a mí me lo parece- esta vez sí, mejoran la original.
Traizión dejan “Prisionero” y “Al otro lado del silencio” prácticamente intactas, no suenan mal pero no tienen mucho que comentar, lo mismo que Ashra en el caso de “Con las botas puestas” y “Todo marcha bien”.
La Naranja Metálica aportan un plus de caña a “Es un pacto con el diablo” y “No pares”, lo mismo que Kain, quienes se marcan un par de versiones de “Donde estabas tú” y “Fuera de la ley” que las dejan tuneadas y actualizadas.
El grupo que queda son Asgard Warriors, quienes destrozan literalmente “Maldito sea tu nombre”, el tema más mítico de Ángeles del Infierno, ya no solamente porque el cantante no llegue a los tonos más altos, que no tendría más importancia (al fin y al cabo es una versión), sino porque le dan un aire que es manifiestamente mejorable, incluso por ellos mismos. “Las calles de mi barrio”, el otro tema que interpretan, les ha quedado bastante mejor.
Supongo que este disco está hecho desde la admiración y la modestia. Se valora, por tanto, la idea, el interés y el esfuerzo, pero el resultado no es el de un disco-tributo de los que yo me mataría a defender, aunque también tengo que reconocer que los temas elegidos no son de los que más me entusiasman de su discografía, y eso influye bastante en la opinión final. Dicho esto para que quede constancia de la relatividad de mi opinión, añado que solo es recomendable si eres muy fan de Ángeles del Infierno o muy curioso.
Alvar de Flack
