Cuando Tierra Santa decidió tomarse un descanso indefinido hace 3 años, su futuro se tornaba incierto. Eran muchos los que vieron en esa decisión un adiós definitivo, aunque la puerta a su vuelta nunca se cerró. Prueba de ello es que el año pasado se anunció el retorno de la banda riojana en una serie de conciertos que pronto dieron paso a un nuevo disco en la carrera de un grupo que siempre tuvo su buena cuota de fans entre el rockerío nacional.
Lo cierto es que tras este descanso de 3 años, yo me esperaba un cambio pronunciado en este nuevo disco, cosa que no ha sucedido, ya que “Caminos de fuego” es una continuación lógica de su carrera anterior. Afortunadamente, Tierra Santa hace mucho que dejó atrás el Power Metal de sus inicios, ya que se hallaba en un callejón sin salida del que ha sabido salir, virando hacia un estilo más versátil, con melodías más abiertas en las que el Hard Rock no es extraño, aunándose a las evidentes influencias de Iron Maiden de las que nunca se han desprendido.
Esta mezcla hace que el disco sea interesante, quizás de los mejores de su carrera, aunque esto siempre irá en el gusto personal de cada cual. Enfocado a mantener su buena legión de seguidores, y abriéndose lo suficiente para captar nuevos adeptos, el disco contiene un buen puñado de temas que vienen a instalarse entre los clásicos de la banda. Con “La Leyenda del holandés errante” como punta de lanza, directa y pegadiza, otros temas como la cañera “Ejércitos de las tinieblas”, la balada “Para siempre” o la rocanrolera “Eterna y sagrada” lideran un disco que estará entre los destacados de su extensa discografía.
La voz de Ángel San Juan es una de las protagonistas del disco, en una buena producción que le confiere papel predominante. El sonido en general es muy bueno, permitiéndonos disfrutar de la aportación de todos los músicos sin que haya ningún elemento denostado. No son músicos excelsos, pero tanto la guitarra de Arturo Morras como la base rítmica formada por el bajista Roberto Gonzalo y el batería David Carrica cumplen con creces con el cometido asignado, quedando los teclados de Juanan San Martín en un papel más ornamental.
Para bien o para mal, Tierra Santa siguen sonando a ellos mismos. Los temas son simples y las letras, enfocadas con perspectiva histórica, adolecen de mayor trabajo poético, pero quizás esta simpleza sea una de las señas de identidad del grupo, y lo que les ha hecho llegar a un público relativamente amplio, siempre hablando de lo limitado que es el mercado del Heavy Metal en España con respecto a otras épocas.
Con una generosa gira para apoyar la vuelta del grupo y la edición de este disco, Tierra Santa ha vuelto pisando fuerte para demostrar que siguen siendo una opción a seguir dentro del Rock nacional, y este es un buen disco que les ha puesto de nuevo en el buen camino, aunque sea de fuego.
[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=bd5ZDo3l4wA[/youtube]
Santi Fernández «Shan Tee»
