Te equivocarás si piensas que, por el nombre, esta joven banda argentina practica Epic Metal o Heavy Metal épico. Citando entre sus influencias a reconocidas formaciones de su país como Almafuerte, V8, Hermética… la cosa está más clara, ¿no?
El grupo nacía a mediados de 2008 en el departamento de Rivadavia (provincia de Mendoza, Argentina), realizando unos pocos conciertos en Piletas, Galpones… Hasta que en febrero de 2009 la formación se consolida con la entrada del guitarrista y del bajista actual, quedando Esparta de esta manera en la actualidad: Turko (voz), Juancho (guitarra), Gonzalo (bajo) y Chino (batería).
Tienen una filmación casera en DVD de su actuación en Al Toque Bar Rock de San Martín el sábado 26 de septiembre de 2009, cuando eran quinteto, con el guitarrista Emiliano.
Esta primera demo la grabaron, mezclaron y masterizaron en los estudios Caracol de Marcelo Díaz, en Junín. Conteniendo tres canciones de clásico Heavy-Rock argentino: “Deseo artillero celestial”, “Abre el mundo” y “Sangre y arena”.
En los temas suena en primer plano la voz de Turko (de escuela Claudio O’Connor y Ricardo Iorio) y la base rítmica, quedando la guitarra por debajo. Echándose en falta al escuchar las canciones mucho más protagonismo, refuerzo y soltura del seis cuerdas, Juancho.
La batería de Chino marca y prevalece durante el inicio y el desarrollo de “Deseo artillero celestial”. El tema más extenso, y donde la base rítmica se muestra sólida y hasta opresiva, pidiendo la canción más fuerza, además de una mejor distorsión, guitarrera. En algunas partes Turko (quien llega a doblarse infernalmente) debería haber encajado mejor las líneas vocales con la música, incluso en la final “Sangre y arena” (donde el bajo en determinados momentos resalta más de lo normal) podría haber estado un poco más inspirado cantando.
Durante “Abre el mundo” Gonza y Chino siguen siendo los que dirigen el cotarro, junto con la voz grave y cazallera de Turko, perfectamente válida para alguna banda de estilo Rock o Hard Rock, llegando a permitirse guturalizar en un corto instante hacia el final.
Está muy bien que nóveles formaciones se fijen y continúen el legado de históricos grupos de compatriotas antes que del extranjero, como es el caso de los argentinos Esparta. Habiendo ya empezado a rodar, ahora falta continuar trabajando en el local de ensayo y mejorar muchísimo más “ese sentimiento guerrero por transmitir o luchar por algo sin importar las consecuencias”, como dicen.
Starbreaker
