25 de Enero de 2010. Un comunicado especial e impactante nos sorprendió a todos, pero que de una manera u otra era perfectamente comprensible por parte de una banda que ha escrito letras de oro en la historia del Rock and Roll.
Sí amigos, Scorpions, esa banda alemana que se fraguó en Hannover en el año 1965 anunciaba su despedida, no sin antes dedicarnos una gira extensa y representativa que durará unos dos años, y un disco como broche final, como un “ultimo picotazo”, del que quiero hablar en estas líneas.
Tengo que reconocer que me invade la nostalgia hacia este grupo después de este largo caminar junto a él. Mi primer concierto internacional fue viendo a Scorpions, en aquel Pabellón del Real Madrid en la gira del “Love At First Sting” y tengo que reconocer que desde entonces (y también antes) quedé enganchado a la banda, a ese buen hacer en directo, a sus grandísimos discos y a las giras hispanas donde les hemos podido disfrutar de manera absoluta.
Creo que la decisión de retirarse en estos momentos es la más acertada, además creo que es una decisión consensuada por todos y que no será una más de aquellas despedidas que al cabo de un tiempo vuelven a reagruparse. En mi modesta opinión creo que Scorpions siempre han sido muy sensatos en su carrera y que una vez más darán un ejemplo de banda y al mismo tiempo se consagrarán como una de las bandas más grandes del Rock and Roll.
Y dicho esto, y con la tristeza que me invade, no puedo dejar pasar por alto la enorme alegría que me he llevado al escuchar su último disco.
El álbum se grabó en el estudio de la banda en Schwarmstedt (Alemania) y Estocolmo (Suecia), hogar de los productores del disco, Mickael Nord Andersson y Martin Hensen.
“Sting In The Tail” es probablemente el más característico de los álbumes de SCORPIONS. Este disco completa y representa de manera global toda su carrera.
El primer tema “Raised On Rock”, sale como single en los USA y es un tema de los muchos que podrían haber aparecido como single en este disco. “Sting In The Tail”, su segundo corte, da título al álbum y es santo y seña de lo que han sido, son y de lo que quieren dejarnos plasmado, una seña de identidad propia. “Slave Me” es un verdadero aguijonazo, cargado de fuerza que te empieza a calentar de verdad, donde me invaden recuerdos al disco “Savage Amusement”.
“The Good Die Young” es el tema que aparece como single para Europa donde colabora a los coros Tarja Turunen y que queda fantásticamente ejecutado, de una textura y composición exquisitas. Sigue “No Limit”, con un riff que nos traerá recuerdos a su “Big City Nights”. “Rock Zone” es el tema donde más se desgañita Klaus Maine, que sigue estando una vez más a la altura máxima de voz. Este tema sin duda es el más fuerte, el más trallero, en esta parte del disco nos acordaremos mucho del “Blackout” de sus directos, de su fuerza, de aquellos gloriosos años estudiantiles y sobre todo acallarán nuevamente a los que contrariamente siempre han opinado que han sido una banda de baladas. ¡“Rock Zone” te dejará con la boca abierta, amigo!
Ahora llega en mi opinión un tema que dará mucho que hablar y sobre todo de escuchar: “Lorelei”. Quise saber qué significaba este nombre y hacia quién escribían esta canción. Pues bien, la canción está basada en la leyenda alemana sobre una sirena doncella que se sienta y canta sobre la roca de su mismo nombre, cerca de San Goar en el río Rin y cuyo fascinante canto ha llevado a muchos marinos a la muerte. Por su música, por su letra y por la leyenda que transporta, creo que es uno de los temas más limpios y que te envuelven de principio a fin ¿será el hechizo de la sirena?
Pasada esta parte mitológica, llega el tema “Turn You On” que fue el primer corte que escuché cuando tuve el disco. Me parece podría ser otro single, de lo mejorcito, directa, de las que acabarás tarareando y que se convertirá en otro clasicazo de la banda.
“Lets Rock”, en este tema destacan por encima de todo las guitarras con unas melodías fantásticas y un estribillo al más puro estilo Hard-Rock.
“Sly” es otro tema suave que conecta perfectamente con la voz de Klaus Maine y esas acústicas a las que nos tienen acostumbrados. “Sly” parece tener otro mensaje hacia alguna persona muy especial nacida en el verano del ‘85 donde las letras que dan título a la canción tienen un fondo lógico hacia su “Still Loving You”.
“Spirit Of Rock” recupera de nuevo, eso, su espíritu rockero, y cerrando este disco “The Best Is Yet To Come” donde cierran de manera asombrosa esta carrera y donde nos anuncian que lo mejor está todavía por llegar.
Lo mejor será recordaros siempre, recordar vuestros directos, recordar ese primer encuentro con vosotros y recordar la GRAN banda que sois y de la que siempre habéis hecho gala y sobre todo recordaremos los grandes momentos que nos habéis dado.
Es posible que lo mejor esté por llegar, pero por si acaso, espero despedirme de vosotros en esta última gira que seguro pasará por España. ¡Os merecéis salir por la puerta grande!
¡HASTA SIEMPRE SCORPIONS!
[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=A5htIPq93eg[/youtube]
Carlos Guillén “DIOforever”
