Tres años nos ha hecho esperar Rob Zombie para escuchar su segundo larga duración en estudio (remezclas del primer álbum aparte, véase “American made music to strip by”). Este curioso y polifacético personaje, defensor a ultranza del rock entendido como espectáculo y provocación (más visual que otra cosa en su caso), se ha rodeado de un buen puñado de amigos para grabar “The sinister urge”. La lista de colaboraciones es extensa y, entre otros, tenemos a músicos como Ozzy Osbourne, Kerry King, Josh Freese, Tommy Lee o el compañero de fatigas de Rob en su banda original, John Tempesta. Los Chop Shop de Hollywood han sido el marco en el que se ha fraguado el disco. Scott Humphrey, quien repite después de “Hellbilly deluxe”, comparte en esta ocasión los honores de producción con el propio Rob Zombie.
Quizá se haga complicado rememorar los tiempos en los que “Thunder kiss ’65” irrumpía en el mercado norteamericano de 1991 con tal fuerza que colocaba a “La sexorcisto” en un puesto de privilegio para una banda hasta entonces desconocida. A pesar de ello, el líder de White Zombie sigue vivito y coleando, con un show casi circense que alucina a quienes lo presencian. Aunque no menos cierto es que “Hellbilly deluxe” estaba muy por debajo de las expectativas que habían en torno a Rob tras haber roto White Zombie con todo un clásico de los noventa como “Astro creep 2000”. En comparación con los “Dragula”, “Living dead girl” o “Meet the creep”, “The sinister urge” es sin duda un paso gigante en la carrera en solitario del frontman. Ofrece material más variopinto y apunta alto con respecto a su obra prima, recortando el trecho que le separa de himnos como “Electric head Pt. 2” o “More human than human”.
“Dead girl superstar” proyecta a las mil maravillas el sonido que tendrían White Zombie en la actualidad y posee el gancho que se echaba en falta en los hits de “Hellbilly deluxe”. La sección rítmica es sencillamente demoledora, con un compás machacón acelerado que debe mucho a la aplastante guitarra de Kerry King. “California (Go to)” roza el pop. Gran parte de la “culpa” puede atribuirse a la delicada voz femenina que secunda las estrofas de Rob y a los arreglos de trompeta añadidos. “Feel so numb” es otra de las que destaca con mucho: pegadiza, rica en matices y estilos (suena a una mezcla de rock´n´roll, dance, metal y no sé que más con la rúbrica inconfundible de Zombie) y todo un sencillo con visos de romper. En medio de este maremágnum de variedad, aparece “Demon speeding”, una especie de revival thrash de los últimos ochenta crudo y directo (basta con escuchar el riff y el solo correspondientes para verificarlo) con interludio central que se debate entre Slayer y Metallica en sus años mozos. “Scum of the earth”, como contraste, añade el punto “industrial-discotequero”, sencillo de digerir y que dará que hablar en vivo por el grito de guerra que tiene por estribillo.
El dueto con Ozzy lleva por nombre “Iron head”. Alternando sus voces (ambas basadas en un toque personal más que en dotes técnicas) logran hacer un tema de cara a la galería correcto. Se nota poca complementariedad y personalmente encuentro al maestro Osbourne, si no anacrónico, sí desaventajado para esta pieza alejada de su heavy rock natural. De banda sonora es “Bring her down (to Crippletown)”, donde el apoyo de orquesta lo es prácticamente todo y hace de éste un corte grandioso. Como cierre, “House of 1000 corpses” invade la parte final de cierta atmósfera peliculera de terror (no es casualidad que el film en el que está inmerso Rob Zombie se titule así. El ambiente tétrico que despide la canción está bien trabajado, aunque de entrada lo asociaría al Manson de “Mechanical animals”.
La mejor lectura que se extrae de “The sinister urge” es que Rob Zombie ha vuelto a poner el grito en cielo para reclamar el status ganado durante el primer lustro de los noventa con un trabajo que bien vale la pena echarse al oído (ya ha llegado a disco de oro en EE.UU.). ¿La peor? Que mucho me temo que si no es contratando un viaje a los States, será imposible disfrutar de la gira que como cabeza de cartel va a realizar haciéndose acompañar de los punkies The Damned.
J. A. Puerta
