Buscando información por la Red de dónde vendría el nombre de esta banda, creo que tiene algo que ver con el síndrome de Ramsay Hunt, o herpes oftálmico, el cual es un trastorno neurológico causado por un virus que afecta a ciertos nervios de la cabeza, pudiendo causar, entre otros problemas, una erupción dolorosa alrededor del oído, llegando a producir sordera, vértigos, etc. Pero no, no te imagines lo que no es, ni te asustes al pensar la que se te puede venir encima al escuchar a Ramsay, al cual, en la hoja de promoción de Producciones Malditas, catalogan sus canciones dentro del Thrash / Hardcore… y realmente, de Thrash Metal no encuentro nada, y de Hardcore… ¡pst!, depende de lo que queramos entender por Hardcore. Digamos que Ramsay realizan un Metal o Metalcore que puede tener algo de semejanza con Ktulu, Hamlet, Narco y grupos nacionales parecidos.
Se formaron en Pamplona en verano de 2009, procediendo sus componentes de anteriores bandas como Kintal, Pottors, Stop, Títeres Sin Cabeza, etc. En 2010 grabaron una maqueta de cinco temas en los estudios Villa Palmer bajo el control de Jaime “Mapatxe”, masterizándose en los estudios R5 por David “Kolibrí” Díaz (guitarrista de Marea). Después esa maqueta ha sido lanzada como un EP por Producciones Malditas.
Volviendo a echar un vistazo a la hoja de promoción de la grabación, se dice que el EP es “para el sector más contundente del Metal”, y pienso que eso es lo que el grupo pretende, o pretendía, pero precisamente lo que se echa en falta en las canciones del CD es mayor contundencia, especialmente en las guitarras, que para mi gusto deberían sonar más abrasivas, y en la batería, que pide más potencia, sonándome en alguna ocasión incluso artificial. Pero lo más deficiente para servidor es la voz predominante de David Gómez (además de vocalista, guitarrista), y es que no me gusta nada de nada ni su tono, ni la manera melódica en afrontar las canciones, quedando algo mejor cuando surge la agresiva y corrosiva voz de apoyo, que no sé si la realiza el propio David, el guitarra solista Roberto Samblas, o el bajista Iñigo García (al menos en el Myspace de la banda pone que los dos realizan coros). Además de los tres citados, la formación navarra la completan Euken Ubasos (batería), y Javi Maraví (efectos y vídeos).
Rinden homenaje a la saga de la película “Saw” con el primer corte, “Vamos a jugar”, incluyendo en su comienzo hasta un extracto sonoro de dicho film, e interviniendo en coros Eduardo Beaumont “Piñas” (bajista de Marea).
Lo que comentaba antes de las guitarras, que las encuentro faltas de más tralla o de una distorsión más incendiaria o con más cera, por ejemplo lo noto a lo largo de la guitarrera “Póker de almas”, llegando a recordarme un poco en la parte solista a Su Ta Gar. Ni qué decir tiene que la voz de David no me encaja nada con la música.
Con sonido de cambio de dial, donde suenan clásicos del Reggae, se inicia “Babilonia”, dando paso del estilo que encabezó el desaparecido Bob Marley al Metalcore.
De “Paredes blancas” y “Armaggeddon” puedo aplicar lo dicho de las anteriores composiciones, son canciones que si estuvieran cantadas íntegramente por la virulenta voz no estarían del todo mal, aunque tampoco deslumbran si las comparamos con otros grupos nacionales de Metal de las últimas décadas, pero la voz solista para servidor hace que bajen muchos enteros. En el tema-título hay una pequeña intervención en coros de voces infantiles: Silvia Artigas, Saray Ubasos, Ioritz García y Erlantz García.
Como suelo decir, incluso con más ahínco cuando se comenta una grabación que no gusta: es una simple y personal opinión, en este caso la de servidor. Así que para crearte tu propia idea debes escuchar al grupo y opinar por ti mismo, igual a ti Ramsay te gustan.
Starbreaker
