PHYSYCAL “Sold Souls” (2009)

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physycal_soldsoulsLa primera vez que supe de Physycal fue al ver un pequeño cartel de la banda en la puerta de la granadina sala Who en julio de 2009. Nada más leer el nombre me vino velozmente a la cabeza el grupo Canker y su temazo y enorme disco “Physical” (1994). ¿Había algo de relación entre Physycal y “Physical”?, rápidamente investigué al llegar a casa y efectivamente, la base rítmica de los genuinos y clásicos Canker: Juan Miguel Lozano “Indio” (bajo) y Miguel Ángel Robles (batería) estaban detrás de esta formación. Pero aún había más conocidos, el batería Eduardo A. Cervera, quien supliera a Miguel A. Robles tras los tambores en Canker, y con quienes grabara su segundo disco, “Exquisites Tenderness” (1997), también era parte de Physycal. Para más asombro completaba el cuarteto otro veterano conocido de la escena rockera y metalera granadina, el gran guitarrista Mario Gutiérrez (Azrael). Realmente me alegraba volver a saber especialmente de “Indio” y Miguel Robles, a quienes había perdido la pista, siendo entrañables personas y músicos, conocidos personalmente en Granada en la década de los 90 gracias al gran Juan Uribe (verdadero y gran amigo de Canker por quienes se desvivió en los primeros años de la formación granadina por darlos a conocer en cualquier lugar del Mundo; a su piso de alquiler llegaban cientos de cartas y sobres de muchas partes de España y del extranjero). El batería al abandonar Canker se embarcó con otro tipo de grupos como Hareh Lareh, Dorian Gray, etc., aunque cuando Canker regresaban a la actividad en este siglo XXI volvió a la base rítmica, junto a “Indio”, pero esa nueva unión duró bien poco.

Physycal comenzó a funcionar como proyecto sobre el año 2007, componiendo y componiendo temas que desembocaron al final en la grabación del primer álbum de la banda. “Sold Souls” fue producido por el propio grupo, grabándose las baterías y voces en los estudios Producciones Peligrosas (Peligros, Granada) -estudios donde registraran Canker su maqueta y su segundo disco-, siendo las guitarras y bajos grabados en los estudios The Red House (Granada) durante septiembre de 2008. Las mezclas también se hicieron en Producciones Peligrosas por la banda, Pablo Sánchez y Cheluy; al igual que las masterización, pero corriendo ésta por cuenta de José Antonio Sánchez (antiguo conocido por los músicos de la época de Canker, siendo el dueño, junto a su hermano Pablo, de los estudios ubicados en el pueblo de Peligros).

El término Heavy Metal se quedaría corto y poco concreto ante la música que nos ofrecen Eduardo Cervera (dejando la batería y ocupándose de ser el vocalista, voces y guitarras), M.A. Robles (batería), Mario Gutiérrez (guitarras) y J.M. Lorenzo “Indio” (bajo). No esperes encontrarte Thrash / Death Metal al estilo de Canker, o Heavy Metal como Azrael, la música de Physycal se nutre de diversas influencias, requiriendo de varias escuchas para ir captando su esencia total, siendo digna de ser disfrutada y degustada en cada audición. Hay bastantes ramalazos de Thrash Metal técnico, e incluso podría decir pizcas de progresivo y experimental, entre sus composiciones, pero también nos quedaríamos cortos al catalogarlos sólo en esa etiqueta. Curiosamente las letras están escritas por un tal Antonio Plasencia, siendo arregladas por Eduardo Cervera, a excepción del último corte, “The Timeless”, el cual está escrito y arreglado por el vocalista / guitarrista.

Cuando me eché al oído por primera vez el disco lo que me chocó fue la voz de Eduardo (quien cantó en la versión que Canker hizo de “Perseguido” en el disco “Homenaje a Ñu” editado en 2001). No sé, pero la esperaba más dura, y en la mayoría del álbum prevalece su voz melódica, habiendo también momentos de forzarla guturalmente y agresivamente, pero son los menos. En absoluto desentonaría nada Eduardo en un grupo de Heavy Metal melódico.

Una pequeña composición ambiental y guitarrera, titulada “Unique”, hace la función de introducción para dar paso a “Seven Deadly Sins”, el tema que se acerca un poco a la etapa de los clásicos Canker, por sus ataques y cambios de ritmo thrashers. Eduardo emplea variedad de tonos vocales: voz profunda y grave, susurrante cuando quizá se espere una voz más potente y enérgica previa al estribillo, siendo bien melódica en éste. La composición es muy variada, pero finalmente engancha y más con su pegadizo estribillo. Llegando a realizar un videoclip, incluyéndose éste en el CD.

Sinceramente, uno se recrea al escuchar la sección instrumental en cada tema, excelentemente trabajada por músicos que llevan ya más de dos décadas en candelero, especialmente la labor tras la batería y las guitarras en canciones como la inicial, “Blind Leading Blind” (potentes y contundentes riffs, además de diversos cambios de ritmo), “Wrapping My Flesh” (genial el comienzo mezclando guitarra con la batería), alternándose seguidos en los solos Mario y Eduardo en ésta y también en la rápida “The Aftermath” (donde hay un guiño a Pantera antes y, rítmicamente, durante el solo de Mario) y en “Man Behind The Sun” (aquí cuando suenan las notas gruesas y graves de las seis cuerdas podemos acordarnos de grupos de Metal moderno), donde a los solos de guitarras les acompañan una opresora y bien presente base rítmica.

“We Are Alone” tiene un inicio tranquilo y va mezclando y creciendo en intensidad durante su desarrollo. Y tal como “Seven Deadly Sins”, “Blind Leading Blind”… posee un estribillo accesible.

La canción más dura es “Pay With Blood”, donde Eduardo deja a un lado sus tonos más melódicos para adoptar una voz más agresiva que encaja perfectamente en la composición. Por momentos, y ráfagas, me pueden venir a la mente los Coroner de los últimos discos y Anthrax en el estribillo, como también se me aparecen a veces los de New York al escuchar “The Aftermath” y en la parte más intensa de “We Are Alone”.

La atmosférica “The Timeless” es una relajante pieza donde incluyen programación y secuencias por obra del guitarrista Mario.

El buen trabajo en general del disco lo rematan con la portada y pinturas (oscuras y con formas humanas), en el interior del libreto acompañando a las letras de las canciones, del artista Jesús Fernández Rodríguez.

Al ser un álbum autoeditado y sin respaldo de Sellos ni managers, quizás les resulte más complicado llegar a verse en revistas, páginas webs… y captar la atención de más gente, pero si lees lo escrito te recomiendo que eches unas buenas escuchas a su música, esto es no anclarse ni vivir de glorias pasadas. Physycal hacen música que quizá no sea sencilla de digerir en un primer contacto, a pesar de tener estribillos pegadizos, pero cuando te metes y te envuelves en su variada y fresca propuesta musical, quedarás satisfecho de la calidad y trabajo que han conseguido. Ojalá este disco no sea un espejismo, y nos ofrezcan más música grabada, al igual que la posibilidad de poder disfrutar de sus laboriosas composiciones en diversos escenarios. Por lo pronto el sábado 23 de octubre de 2010 vuelven a tocar en su provincia, en esta ocasión en la sala Amsur de la localidad de Pulianas, junto a otra banda granadina que tiene mucho que ofrecer, Certyl.

Starbreaker