ODIUM “Beautiful Violence” (2012)

¡ Comparte esta noticia !

odium_beautifulviolenceEl próximo año 2013 se cumplirán veinte años desde la fundación del grupo Odium por el guitarrista Rochus Pfaff en otoño de 1993. Aunque en los inicios era una banda de versiones, pronto comenzaron a componer canciones propias. Siendo su primera grabación la demo “Grim Reaper” (1996). Conteniendo un par de composiciones de cosecha propia, y tres versiones: “Orgasmatron” (Motörhead), “Wachturm” (Sodom) y “Last Caress” (Misfits). En esa maqueta la banda estaba compuesta por: Dirk Berge (voz), Rochus Pfaff (guitarra), Daniel Bachmann (bajo) y Tobias Link (batería).

Después de sacar la demo pasaron de cuarteto a quinteto con la entrada de un segundo guitarrista, David Hübsch, con quien graban su primer disco, “Odium” (1997), participando en él al bajo Joachim Weingärtner, quien reemplazaba a Daniel Bachmann. Continuando con esa misma formación del primer álbum en el segundo, “Into The Outfields” (1998).

Reinhard Runkel (voz) y Christoph Reiber (bajo) entraron en el grupo y en 2001 registraban el disco “A New Beginning” en LFT Studio, propiedad de Marc Bugnard (ex-Roko), continuando el trabajo junto a Marc en las siguientes grabaciones: el disco “Written In Flesh” (2003); el EP “Just A Crisis” (2006), con la novedad en éste de la incorporación del batería Martin Kunz; y “Stop My Anger” (2010), contando con Andy Classen (ex-Holy Moses; y productor de Asphyx, Belphegor, Callenish Circle, Crack Up, Deathrow, Tankard y muchos otros grupos) para la mezcla y masterización del quinto álbum, el cual fue el primer trabajo de la pareja de guitarristas Rochus Pfaff y David Hübsch con las nuevas incorporaciones de Ralf Runkel (voz), Belinda Ann Smaka (bajo) y Marcus Uchtmann (batería).

A los germanos también se les puede escuchar en el recopilatorio “The Reaper Comes IV” (2004) con la canción “Chaotic”, perteneciente a “Written In Flesh” (2003); y en el recopilatorio de Tankard “Best Case Scenario: 25 Years In Beers” (AFM Records, 2007), con la versión “Sunscars” que forma parte, junto a 17 versiones y bandas más, de un segundo CD tributo al grupo germano de Thrash Metal que acompañaba la primera edición limitada del recopilatorio.

Un caso curioso que esos cinco primeros discos, al igual que el EP, fueron auto-editados por la banda alemana. Siendo ahora, cerca de veinte años desde la creación del grupo, cuando en el sexto álbum fichan por primera vez para un Sello discográfico. Saliendo “Beautiful Violence” bajo etiqueta NoiseHead Records.

Nada más comenzar a sonar el primer corte, “Used To Be Me”, destaca el gran sonido conseguido en la base rítmica con la pegada y contundencia del batería Matthias “Matze” Rodig (Nocte Obducta… ex-Agathodaimon…, y sustituto de Marcus Uchtmann) y el bajo de Belinda Ann Smaka, siendo un correcto tema de Heavy / Power Metal con acercamiento e incursiones al Thrash Metal… Continuando con ese enorme sonido pistoneante y sin fisuras de la batería y el bajo en “Suffering”, una característica que encuentro muy positiva en todo el disco, habiéndolo conseguido en los NoiseHead Studios junto al productor Mario Jezik. Ese segundo corte en determinados momentos me suena como a un medio-tiempo de Slayer un poco más ralentizado (incluso el tono de Ralf Runkel a veces se asemeja a Tom Araya) marcando las directrices los riffs de Rochus Pfaff y David Hübsch. Durante “Abyss” el ritmo impuesto con la gran base rítmica late perfectamente, conteniendo un estribillo bastante pegadizo.

Después de las tres primeras correctas canciones, aunque tampoco matadoras, me sorprenden negativamente con “A Better Part Of Me”, un medio-tiempo que termina haciéndose plomizo, utilizando efectos en la voz Ralf Runkel, con acompañamiento vocal femenino, en una composición de aires un tanto modernos y algo experimentales, pero que le viene al dedillo la clásica frase de: “los experimentos mejor con gaseosa”. Siguiendo en esa línea descendente y de tendencias del Metal más actual con el tema-título, “Beautiful Violence”, en el que el tono de Runkel vuelve a traerme a la cabeza al del bajista / vocalista de Slayer. Realmente el bajón que sufre el disco con estas dos canciones juega en contra para mí a la hora de escuchar y valorar el trabajo. Repuntando un poco con “Loosing Control” aunando Heavy / Power / Thrash pero con un estribillo que deriva a senderos más actuales en el tiempo.

De la power-ballad “No Regrets”, donde incluyen guitarras acústicas, lo que más me atrae es su acelerado final de persistentes y punzantes riffs. Y el octavo y último corte “No Limits” tiene buena esencia del Heavy Metal germano mezclado con Power / Thrash Metal, aunque tampoco llega a ser un tema que se marque a fuego en la cabeza, acabando ralentizando su ritmo y con una inconmensurable batería.

Un disco que podría haber quedado mejor sin salirse de los parámetros del Heavy / Power / Thrash Metal, que es por donde mejor se mueve la banda germana, aunque le hace falta lograr composiciones más explosivas, pero que al intentar “experimentar” por derroteros más actuales en algunas canciones, con esa osadía, al final se queda en un álbum regulero.

Starbreaker