OBÚS “Segundos fuera” (2003)

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Tres años han pasado desde aquel “Desde el fondo del abismo” que supuso la vuelta de Obús a la arena discográfica. Tres años en los cuales el grupo no ha dejado de tocar por toda la geografía nacional. Este “Segundos Fuera” supone una continuación lógica de aquel disco, tanto en el sonido como en la línea compositiva, con unos moderados signos de evolución que actualizan el estilo de los temas sin perder la seña de identidad marca de la casa.

Apoyados ahora por la nueva y pujante “Rimer Rock”, presidida por Ricardo Sánchez Atocha, afamado manager pugilístico, Obús reclama su puesto de privilegio en el renacido Heavy Metal nacional. Coincidiendo con los antecedentes de Sánchez Atocha, este “Segundos Fuera” ha tomado el boxeo como referencia temática en la concepción visual del disco, amén de dedicarle la canción que da nombre al CD.

En éste su 8º disco nos encontramos a los Obús de siempre, enérgicos, cañeros, festivos y duros según se dé la ocasión. Las letras también combinan, como han hecho siempre, las ganas de juerga (“Esta ronda la paga Obús”, “Salvajemente sexy”, “Habitación 666”…) con textos más duros y con mala leche como “Más que un Dios” (dedicada a George Bush) o “Besa mi culo”, cuya letra parece la segunda parte de aquel “Juego Sucio”, aunque con menor inspiración y mayor dosis de cabreo.

El disco está autoproducido, aunque para las mezclas se ha recurrido a las manos expertas de Carlos Kreator. La elección se nos muestra totalmente acertada, ya que el sonido es realmente brillante, sin duda uno de los puntos a favor del disco. La línea de las canciones es homogénea (la música ha sido compuesta íntegramente por Paco Laguna), sin ningún tema de relleno, sobresaliendo sobre el resto “Mil ratas” o la homónima “Segundos Fuera”.

La voz de Fortu suena más áspera y forzada que nunca, con una permanente sensación de estar al borde del desastre, pero sin perder un ápice del protagonismo que siempre ha tenido. El resto del grupo suena contundente como una apisonadora.

Uno de los puntos negativos del disco es su corta duración. Cierto es que no hay por qué agotar la capacidad del CD hasta el límite, pero una duración inferior a los 40 minutos se me antoja un poco “rácana” para los tiempos que corren, sensación acentuada por la impresión de que algunos temas piden a gritos un mayor desarrollo.

Señoras y señores, prepárense. Ha vuelto a estallar el Obús.

Santi Fernández «Shan Tee»