No es la primera vez que Mirada de Ángel se asoman a esta web. Aquí comentamos su primer trabajo, a medio camino entre disco autoproducido y maqueta de presentación, y después os presentamos su flamante disco debut, “Secretos del Espíritu” (2006). Ahora, dos años más tarde, el grupo de Aranda de Duero (Burgos) nos presenta este “Las siete puertas”, con el que pretenden dar un paso adelante en su carrera.
El grupo permanece casi inalterado desde entonces, formado por Víctor Aceña (voz), Agustín Arroyo (guitarra solista), José Caballero (batería), Alberto Ibáñez (bajo) e Ismael Sanz (guitarra rítmica). El único cambio en el grupo lo ha producido la entrada de Rubén Barriuso (teclados) sustituyendo a Isabel Ardid, que abandonó el grupo por motivos personales.
Es de agradecer el esfuerzo de Mirada de Ángel por ofrecer un producto de calidad. El disco se presenta en un digipack, con un extenso libreto lleno de significados ocultos que se descubren en su página web, donde nos explican todos los detalles que de otra forma podrían pasar desapercibidos.
“Las siete puertas” mantiene una temática monográfica en torno a los Siete Pecados Capitales, con una vocación de disco conceptual no muy habitual en las bandas nacionales. Es de destacar el esfuerzo empleado en este trabajo, en el que intentan cuidar todos los detalles, desde la simbología del libreto hasta los textos de los temas, con voluntad de construir un todo con el continente y el contenido, las letras y la música, que demuestre la mayor madurez de la banda.
Mirada de Ángel continúan haciendo Heavy Metal melódico, bastante standard, algo monótono y previsible a veces, pero que tiene en este “Las siete puertas” su mejor trabajo hasta la fecha. Así, temas como la cañera “Lujuria” o la muy trabajada “Soberbia” destacan como las mejores composiciones que nunca haya grabado el grupo.
En este trabajo destaca por encima de los demás el buen trabajo de Víctor Aceña, cuya voz cada vez adquiere más personalidad, y la guitarra de Agustín Arroyo, con buenos solos, adaptados a cada tema, algo que no todos los guitarristas comprenden. Escuchar temas como la rápida “Pereza” demuestra el liderazgo musical de estos dos componentes. La base rítmica compuesta por José Caballero (batería) y Alberto Ibáñez (bajo), a la que habría que añadir la guitarra rítmica de Ismael Sanz, se mantiene en un segundo plano, también relegados a esa posición por una producción dirigida a potenciar la voz y guitarra solista. Los teclados de Rubén Barriuso aparecen en contadas ocasiones, aportando un toque positivo, aunque la mayor parte del tiempo se mantienen en silencio. A destacar, sobre todo, su labor en la balada “Nada por lo que luchar”.
“Las siete puertas” es, en definitiva, un paso adelante en la carrera de Mirada de Ángel. Su mayor madurez y experiencia les hace mejorar trabajo a trabajo. Esperamos tenerles por aquí en un futuro.
Santi Fernández «Shan Tee»
