Con un álbum previo a sus espaldas (“Amset”, 2003), que literalmente batió récords a nivel nacional (de promoción, claro), y una nueva incorporación a filas en la persona de Aitor como guitarrista de la banda, Amset se presentan de nuevo en escena con este “Katarsis” bajo el brazo (la ‘k’ la ponen en ellos, que conste), con un logo visualmente más recatado y una portada que todavía estoy intentando calibrar.
Siguiendo con el caparazón, el libreto se presenta generoso, tanto que debajo de los títulos de los temas se han atrevido con una breve explicación de los mismos, más o menos como solía hacer Rosa León en sus trabajos. No sé el resto, pero yo soy de la opinión que hay cosas que es mejor dejar a la imaginación (o a lo sumo a alguna entrevista).
En lo que atañe a lo estrictamente musical pues no muchas sorpresas, la verdad, buena producción en líneas generales, temas accesibles, de estribillos pegadizos y sin mucho recoveco (el más largo dura 5 minutos), voz muy de andar por casa (hay que aprovechar un poco más esas clases de canto) y desarrollos simplistas, de esos que te dejan igual en la tercera escucha que en la primera.
El disco se divide en dos bloques, que separa el instrumental “Katarsis”, y puestos a elegir me quedo con el primero, más fresco y agraciado que el segundo. ¿Temas? “Estatua de Carne y Hueso”, el single “Ciudad del Mal” (“nuestra ciudad, Madrid, en sentido puramente metafórico”, ah, creía…) o “Llanto de Almas” se dejan escuchar con agrado, aunque títulos como “Rabia Sobre el Escenario”, “Está en tus Sueños” (…Freddie Krueger!) o “Asquerosamente Joven” no salen tan bien parados.
Un disco joven, en definitiva, pueril si se me permite (en el buen sentido), pero destinado a un público en concreto y no precisamente al rockero de edad mediana. Sin menospreciar la oferta en cuestión y a modo de ver de un servidor, claro está, una desaprovechada inversión discográfica de la que se podrían estar beneficiando otros muchos de mayor experiencia y calidad.
Bubba
