Y el domingo llegó y con él la oportunidad de volver a peregrinar al estadio olímpico para disfrutar del segundo concierto de Metallica. En esta ocasión, los primeros teloneros eran Avatar (a los que me perdí al preferir departir con amigos que tenían sus asientos en otras zonas del estadio) y Pantera.
Ríos de tinta han corrido debatiendo sobre si la reunión de Pantera sin el 50% de su formación clásica (los tristemente fallecidos Dimebag Darrell y Vinnie Paul) tiene sentido o no, pero el caso es que Phil Anselmo y Rex Brown han decidido celebrar su legado musical con Zakk Wylde a la guitarra y Charlie Benante (Anthrax) a la batería. Más allá de lo apropiado de dicha vuelta, el caso es que ha permitido a la gente disfrutar de la música de una de las bandas de metal más influyentes de la historia y prueba de ello fueron los mosh pits durante su actuación. El repertorio, con un sonido contundente, pero con la voz de Phil Anselmo algo baja en la mezcla, estuvo dominado por temas de “Vulgar Display of Power” y “Far Beyond Driven”, con algún recuerdo a su revolucionario disco “Cowboys From Hell”, con su tema título como cierre de concierto, e incluso un pequeño homenaje a Black Sabbath interpretando un fragmento de “Fairies Wear Boots”. Nunca fueron mi banda, pero dieron un muy buen concierto.
Setlist Pantera:
A New Level
Mouth for War
Strength Beyond Strength
Becoming
I’m Broken
Cemetery Gates (intro, con vídeo tributo a los hermanos Abbott)
5 Minutes Alone
This Love
Fucking Hostile
Walk
Fairies Wear Boots
Domination/Hollow
Cowboys From Hell
Tras una nueva espera haciendo colas para poder refrescarme, volví a mi asiento expectante ante la selección de temas que Metallica había elegido para el segundo concierto. Con “The Ecstasy of Gold” animando al personal, los cuatro miembros de la banda salían a escena y atacaban con “Whiplash”. Toma ya. Allí estuve agitando mi cabeza sin parar, acting like a maniac, y con “For Whom the Bell Tolls” – sensacional – tocaba alzar el puño al aire y recordar a los voluntarios de las Brigadas Internacionales que lucharan contra el fascismo en la Guerra Civil española al son de una de las mejores canciones de Heavy Metal de la historia. El viaje a principios de los 80 continuó con una sensacional “Ride The Lightning”, antes de que con “The Memory Remains” (recuerdo al denostado “Re-Load), la banda pusiera a todo el estadio a cantar “Na, na, na, na” como si fuéramos Marianne Faithfull. Menudo comienzo.
“72 Seasons” y “Screaming Suicide”, temas de “72 Seasons” fueron bien recibidos y llegaron antes de que Rob y Kirk volvieran a quedarse solos en el escenario para entretenernos tocando fragmentos de canciones. En este concierto las elegidas fueron “Electric Funeral” de Black Sabbath – dedicada a Ozzy Osbourne – y “Holidays in the Sun” de Sex Pistols.
Ya con Lars y James de vuelta, “The Day That Never Comes” fue una muestra del gran material que incluía “Death Magnetic” y precedió a “Wherever I May Roam”, clásico entre clásicos. “The Call of Ktulu”, el fantástico tema instrumental que incluyeran en “Ride The Lighting” fue un regalo para los seguidores de la primera etapa de la banda. Gran interpretación del tema que, al igual que sucediera con “Orion” en el primer concierto, fue dedicado a Cliff Burton.
Si el viernes la balada fue “Nothing Else Matters”, la elegida el domingo fue “The Unforgiven”, demostrando que en “Black Album” hay buenos temas para dar y regalar. Tras ese momento de relativa calma y unos compases de “…And Justice For All”, Metallica nos demostraron que siempre han hecho grandes versiones interpretando “Whiskey in the Jar”, recordando a Phil Lynott, y superando la versión que en su día hicieran Thin Lizzy del tradicional tema irlandés.
La recta final del concierto comenzó con una introducción pregrabada que dio paso a una frenética “Blackened”, con el público absolutamente entregado, y la más reciente, pero también contundente, “Moth Into The Flame”. A estas alturas resultaba bastante claro que faltaban dos temas por tocar. El primero fue “One” ese insuperable alegato antibélico con una magnifica interpretación acompañada de llamas y pirotecnia que nos puso la carne de gallina. Impresionante. Para terminar, como no podía ser de otra manera, “Enter Sandman”, el tema de Metallica que conoce hasta la gente que no sabe quiénes son Metallica.
Con “Enter Sandman” todavía sonando me encaminé hacia el metro reflexionando sobre lo que había podido disfrutar esas dos noches. Metallica dieron una lección de Heavy Metal y demostraron las razones por las que son la banda de metal más grande de la historia. Puestos a poner pegas, podríamos mencionar que la escenografía de la gira posiblemente luciera más en un recinto cerrado de dimensiones más reducidas. Además, el hecho de cambiar de posición la batería sobre el escenario motivaba que las torres de sonido a veces impidieran ver con total claridad lo que sucedía en el escenario que, todo sea dicho se encontraba en un código postal diferente al de mi asiento, pero así son los conciertos de estadio. En cualquier caso, los aspectos positivos superaron con creces estos inconvenientes.
No quiero terminar mi crónica sin quitarme el sombrero ante todo lo que hace la banda por los que son menos afortunados que ellos a través de su fundación All Within My Hands. A lo largo de los años, millones de dólares han sido donados a diferentes causas benéficas y proyectos educativos. Durante su visita a Reino Unido, la banda incluyó diversas iniciativas para que la gente donase sangre, proporcionó becas de estudios para jóvenes de familias desfavorecidas y realizó donaciones a bancos de alimentos… Un ejemplo a seguir.
Setlist Metallica:
Whiplash
For Whom the Bell Tolls
Ride the Lightning
The Memory Remains
72 Seasons
Screaming Suicide
Kirk and Rob Doodle
The Day That Never Comes
Wherever I May Roam
The Call of Ktulu
The Unforgiven
Whiskey in the Jar
Blackened
Moth Into Flame
One
Enter Sandman
Texto: Dani “GhostofCain”



