EL CONCIERTO DE EL RIFF – Sábado 13 de junio de 2026, sala Villanos (Madrid)

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Es sorprendente cómo, a veces, los acontecimientos se van sucediendo de forma natural. Que se lo digan a Juanjo Melero, gran guitarrista conocido en el mundo del Rock sobre todo por su paso por Sangre Azul, aunque su carrera es mucho más extensa, estando en la actualidad formando parte de Rock con Ñ.

Además de su faceta interpretativa, Juanjo Melero tiene también una academia en la que se enseña a tocar los instrumentos relacionados con el Rock, llamada “Riff and Roll Escuela de Rock”. Hace pocos años, como apoyo a la academia, a Juanjo se le ocurrió hacer entrevistas para Youtube a otros guitarristas, con los que hablar de anécdotas, técnica, tecnología y experiencias diversas, en un formato muy cercano y atractivo. Esta serie de entrevistas se llama “El Riff que me voló la cabeza”, haciendo mención a la primera pregunta que se hace en ellas.

Lo que empezó como una iniciativa tímida pronto caló hondo en los aficionados al Rock, tanto es así que la duración de cada entrevista ha ido aumentando con el tiempo. Por “El Riff que me voló la cabeza” han pasado buena parte de los mejores guitarristas de este país (y algunos que no son guitarristas) y la aceptación entre el público es magnífica.

Así que el siguiente paso estaba claro: Hacer un concierto en el que estuvieran invitados algunos de esos guitarristas entrevistados. Pero una cosa es pensarlo y otra llevarla a cabo, sobre todo si el evento tiene la envergadura que pudimos comprobar el sábado 13 de junio en la sala Villanos de Madrid (antigua sala Caracol).

Cuando se anunció la lista de participantes en el concierto, se me empezó a caer la baba. ¡Yo tenía que estar allí! Iba a ser un evento histórico al que no se podía faltar. Aún tengo en mi memoria aquel “Leyendas de la guitarra” de Sevilla en 1991, que considero uno de los mejores conciertos de mi vida. Y esto iba a ser algo parecido, pero con producto nacional. No fui el único que lo pensó, como demuestra que las 400 entradas disponibles se agotaron antes del concierto. Quizás se hubiera necesitado un recinto más grande, pero estas cosas siempre son más fáciles de pensar a toro pasado.

Sinceramente, también fui consciente de la complejidad de organizar un evento de tanta magnitud. Una tarea descomunal que, como pudimos comprobar, se culminó de forma inmejorable, gracias al enorme trabajo en la producción de Marian Granados. Desde aquí mis más sinceras felicitaciones por ello.

Una vez llegado a la sala se saboreaba en el ambiente que iba a ser un día especial. Pronto empecé a encontrarme con buenos amigos, tanto público en general como algunos de los guitarristas que iban a participar en el evento. Entré pronto y me coloqué en un lugar muy cercano al escenario, para disfrutar tanto el apartado sonoro como visual.

Llegado el momento, Mariano Muniesa subió a presentar el concierto y después dio paso a Juanjo Melero, quien nos dio las gracias por la asistencia y “comenzó las hostilidades”, acompañado por una banda base formada por César Valerón (batería) y Andrés Belmonte (bajo). La apertura del concierto consistió en interpretar la sintonía del programa “El Riff que me voló la cabeza”, algo alargada y con un solo de guitarra. Destacar que, como comprobaríamos después, Andrés Belmonte no tuvo ningún relevo en toda la noche, metiéndose entre pecho y espalda las tres horas de concierto. Chapeau!

Como ya nos anticipó Juanjo Melero cuando vino a mi programa de radio a hablar del evento, el concierto constaría de versiones de Hard Rock clásico en las que participarían varios guitarristas, más tres mini-conciertos, que detallaré posteriormente. Como era de esperar, el altísimo nivel de los guitarristas invitados hacía presagiar una noche histórica e inolvidable.

Los primeros invitados fueron Marisa de la Plaza (ex Casablanca, ex Sherpa y actualmente con su renacido grupo Rosa Rosae), Fernando Pardo (Sex Museum) y Danny Gómez (guitarrista en el musical de Queen), quien tocaron “You Really Got Me”, el clásico de The Kinks pero basándose en la versión que hizo Van Halen en su día. Tres estilos diferentes de guitarristas, con Marisa de la Plaza y Danny Gómez más técnicos y Fernando Pardo más visceral. Para cantarla, la poderosa voz de Susana Ruiz, antigua compañera de Juanjo Melero en Santa Fe y con una trayectoria tan extensa como variada. Susana cantó buena parte del concierto, demostrando que es una de las mejores y más versátiles vocalistas que se puede subir a un escenario.

Los temas estaban montados de tal forma que cada guitarrista tenía su hueco de 32 compases para explayarse, después se retomaba el tema hasta el siguiente hueco de otros 32 compases para el siguiente guitarrista. Todo muy dinámico y muy interesante, dado el alto nivel de cada músico. Afortunadamente y como no podía ser de otra forma, tanto el juego de pedales como los amplificadores eran los mismos para todos los músicos, con lo que el tiempo de cambio era aceptablemente bueno.

Juanjo Melero ejercía como maestro de ceremonias, presentando las sucesivas tandas de invitados que iban subiendo al escenario. Los siguientes fueron Alfonso Samos (guitarrista de The Val y con una extensísima experiencia como productor y guitarrista de otros artistas), Ix Valieri (recién llegado de América la mañana del concierto de tocar con Mago de Oz) y Carlitos (Cabrones, ex Mago de Oz). Con esta formación sonó “Back In Black” (AC/DC) como un cañón. Me gustó mucho la aportación de Alfonso Samos y la actitud de Ix Valieri y Carlitos, muy centrados en el show sin dejar atrás su aportación guitarrera. Destacar también a Susana Ruiz, quien repitió presencia y cantó sobradísima las exigentes líneas vocales de este tema.

El siguiente tema fue el menos virtuoso pero el más emotivo de la noche, con un sabor a historia del Rock que aumentó la sensación de estar ante un momento único. Dos leyendas como Antonio García de Diego (Miguel Ríos, Víctor Manuel, Joaquín Sabina) y Julio Castejón (Asfalto), más el propio Juanjo Melero, hicieron un emocionante “El blues del autobús”, donde además de hacerse sus respectivos solos, también se turnaron para cantar las estrofas de este clásico de Miguel Ríos. Muy emocionante.

El primero de los miniconciertos programados dentro del evento estuvo a cargo de José de Castro “Jopi”, quien acompañado de Miguel Lamas a la batería dándole el relevo a César Valerón y con la presencia habitual de Andrés Belmonte al bajo, nos ofreció cinco temas instrumentales de su carrera en solitario, muy en la onda de Andy Timmons, Joe Satriani o Steve Vai. Sin duda, “Jopi” demostró talento, buen gusto y una técnica fuera de dudas, aunque debo decir que se me hizo un poco largo. Quizás tres temas en vez de cinco hubiera sido lo ideal, aunque esta es una opinión totalmente personal.

Tras el mini-concierto de José de Castro, Juanjo Melero presentó a los siguientes guitarristas invitados, más desconocidos para mi: Julian Kanevsky (Andrés Calamaro, Tequila), Unai Insausti (profesor de conservatorio Universidad de Navarra) y Goar Iñurrieta (ex Cicatriz, Nacha Pop), a los que se sumó Baol Bardot Bulsara, gran cantante español que ha estado varios años al frente del grupo noruego TNT. Muy buenos guitarristas, sin duda, más la gran voz de Bulsara, que hicieron suyo el “Are You Gonna Go My Way” de Lenny Kravitz, con mucha energía y con momentos de lucidez para todos.

El siguiente momento del concierto estuvo dedicado al Jazz, un estilo que me es más ajeno pero que disfruté con más atención que pasión. Para ello, tres guitarristas especialistas en el estilo como Israel Sandoval, Javi Sánchez y Juampa Mejía hicieron una extensa versión del “So What” de Miles Davis. Y debo decir que, aunque el Jazz no me apasiona, los tres guitarristas dejaron constancia de su alto nivel.

Lo que vino después ya fueron palabras mayores: Con Baol Bardot Bulsara de nuevo en el escenario como vocalista, los guitarristas invitados fueron Chandru Chatlani (divulgador con su canal de YouTube) y el gran Manolo Arias (Niágara, Atlas, etc., ahora con su grupo Magik), para hacer una versión del celebérrimo “Smoke On The Water” de Deep Purple. En los solos, Chandru Chatlani demostró buenas maneras y Manolo Arias, con su talento y calidad de sobras conocido, se ajustó fielmente al solo original de la versión estudio del disco “Machine Head”. Buenísimo.

El segundo mini-concierto de la noche estaba a cargo de Santi Campillo, guitarrista de los primeros discos de M-Clan y con una larga carrera en solitario dedicada al Blues Rock. Con Miguel Lamas a la batería de nuevo, su set comenzó con de “El cielo de tu amor” (adaptación al castellano del “Sunshine Of Your Love” de Cream), que incluyó una brutal parte de batería a cargo de Miguel Lamas. Después sonaron “La fina” (Leño) y “Mi guitarra lloró” (adaptación al castellano de esa joya llamada “While My Guitar Gently Weeps” que George Harrison compuso para The Beatles). Su aportación al concierto terminó con dos temas que Campillo ha rescatado de su etapa en M-Clan para su carrera en solitario: “Donde el río hierve”, para el cual contó con la voz de Fede Espinosa, cerrando su set con el divertido “Un buen momento”, contando con la colaboración de todo el público coreando el estribillo.

La noche estaba saliendo redonda y lo que faltaba no iba a desmerecer lo que ya llevábamos, más bien al contrario. Los siguientes invitados fueron nuestro guitarrista más internacional, Jorge Salán, recién llegado de América esa misma mañana, más Fernando Montesinos, gran guitarrista que, además, fue bajista de Obús durante un período de su carrera. No me sorprendió el tema elegido, sabiendo los gustos de Salán, así que en cuanto comenzó “Walking By Myself” (Gary Moore), sabía que íbamos a disfrutar de lo lindo, como así hicimos.

De nuevo cambio de invitados, para dejar paso a Alberto Marin (Def Con Dos, Ankhara, etc.), Tony Hernando (Lords of Black) y el siempre espectacular Robert Rodrigo (ex Airless y ahora en solitario). Además, Susana Ruiz subió de nuevo al escenario y entre todos tocaron una extensa versión del “Paranoid” de Black Sabbath. Personalmente tenía muchas ganas de ver a Robert Rodrigo y no me defraudó. Su calidad es extraordinaria, demostrando también Alberto Marín y Tony Hernando su alto nivel.

Los siguientes en aparecer en escena fueron Sefo Barragan (Antonio Guerra, Estopa), el extraordinario Luis Cruz (ex Topo y ahora en Rock con Ñ y su propia carrera en solitario) y Tony Waka, un gran guitarrista que yo conocí hace más de una década acompañando a Gema Vau y que se ha convertido en un músico de gran prestigio internacional, acompañando a artistas de la talla de Gloria Gaynor. Con Susana Ruiz de nuevo en labores vocales, nos regalaron un intenso “Still Got The Blues” (Gary Moore) lleno de emoción. Los tres guitarristas estuvieron brillantes, aunque debo confesar mi debilidad por la forma de tocar de Luis Cruz que, como siempre, lo bordó.

Por desgracia, durante el evento se habían acumulado algunos retrasos, sobre todo porque uno de los amplificadores no aguantó el temporal de guitarreo y murió en acto de servicio, teniendo que ser reemplazado por otro que tenían de reserva. Este retraso provocó que el tercer mini-concierto de la noche tuviera que ser acortado. Por este motivo, Juanjo Melero sólo pudo tocar uno de sus temas propios que tenía previstos, concretamente “Como si fuera ayer”, de su primer disco en solitario “Filosofía doméstica”. Para ello, no pudo estar mejor acompañado, ya que también subió al escenario Carlos Raya, quien ya tocó en la versión de estudio de este tema. Fue un lujazo ver de nuevo juntos en escena a la pareja de guitarristas de la última formación de Sangre Azul. Y una lástima no poder disfrutar del resto de temas que tenían preparados.

El evento tocaba a su fin y lo iba a hacer a lo grande. Tres pesos pesados del Rock nacional como Armando de Castro (Barón Rojo), Carlos Raya (Sangre Azul y ahora con Fito y Fitipaldis) y Jerónimo Ramiro (ex Santa, ex Ñu, ex Saratoga y ahora en solitario), más la espléndida voz de Susana Ruiz, cerraron la noche con una inolvidable versión de “Whole Lotta Love” (Led Zeppelin). Fue absolutamente histórico, el tema sonó con una fuerza increíble, cada guitarrista demostrando por qué son leyendas del Rock nacional y con Susana Ruiz cantando como si le fuera la vida en ello. Un momento que será recordado durante muchos años.

Lamentablemente no hubo tiempo para más. Al término del concierto, todos en el público comentaban lo histórico del evento y la gran calidad de todos los músicos que habían intervenido. Además, la remodelada sala Villanos, a la que yo no había vuelto desde que cerró Caracol, nos ofreció un sonido muy bueno (las luces no tanto), con lo que pudimos disfrutar del concierto de forma óptima.

Después, muchos saludos, los músicos siendo reclamados por el público para hacerse fotos y firmar discos, hasta que los empleados de la sala nos desalojaron (hay cosas que nunca cambian).

Retomando el principio de mi crónica, si 35 años después sigo presumiendo de haber estado presente en el festival Leyendas de la Guitarra de 1991 en Sevilla, a partir de ahora podré presumir también de haber estado presente en “El concierto de EL RIFF”. Y es que hay cosas que uno no se puede perder.

Texto: Santi Fernández “Shan Tee”

Fotos: Alejandro Penedo