Hay discos debut que suenan a carta de presentación y otros que entran directamente dando un golpe en la mesa. Aut Omnia Aut Nihil pertenece al segundo grupo. Exsilyum no juega a la prudencia: casi una hora de metal moderno, épico, emocional y musculoso, con una clara voluntad de sonar grande desde el primer corte.
El álbum funciona mejor cuando abraza el contraste. La contundencia instrumental sostiene una propuesta muy marcada por la voz de Solarys Rey, eje absoluto del disco, capaz de moverse entre dramatismo, agresividad y melodía sin que el conjunto pierda identidad, con una voz poderosa que no oculta giros de clara influencia andaluza, herencia de su Sevilla natal. Solarys comparte protagonismo con el batería y productor Akyles Guerrero, formando un tándem poderoso que vuelca su extensa experiencia en un disco poderoso y enérgico. Ahí están piezas como “Mentira” (primer single, que cuenta con un vistoso videoclip que ha levantado ampollas entre los censores de YouTube), “Conflicto”, donde Solarys hace dueto con José Pardial (Avalanch) o “El Amor También Se Rompe”, donde la banda mezcla filo, intensidad emocional y una producción pensada para impactar.
No es un disco pequeño ni inmediato. Su ambición es virtud, pero también su principal riesgo: por momentos acumula tanta épica, tanta tensión y tanto arreglo que puede resultar algo saturado. Exsilyum quiere meter al oyente en una película de metal contemporáneo con luces, sombras, heridas abiertas y coros de batalla.
No puedo dejar de resaltar el momento de calma que supone “¿Y ahora qué?”, una delicia en forma de balada a piano y voz que nos regala una Solarys cuya sentida interpretación tiene un dramático trasfondo personal que queda plasmado en el tema más emocionante del disco.
El tramo final, con “Absentia”, “Ríndeme” y la extensa y compleja “Caer”, confirma que la banda no busca simplemente encadenar singles, sino construir un viaje completo en que cada tema tiene identidad propia.
“Aut Omnia Aut Nihil” es un debut ambicioso, oscuro y emocional, de esos que no piden permiso para entrar en la escena. No reinventa el metal moderno, pero sí deja claro que Exsilyum tiene discurso, carácter y hambre.
Santi Fernández “Shan Tee”
