UNCHOSEN ONES “Divine Power Flowing” (2026)

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Reseña originalmente publicada en catalán en El Rock-Òdrom

A menudo la vida nos tiene preparadas vivencias extraordinariamente transformadoras y de un valor incalculable, pero son pocas las veces en las que somos realmente conscientes de la magnitud de estas, del impacto espiritual que tendrán en nuestra existencia y de la increíble fortuna que supondrá haber disfrutado de ellas. ¡Si no, que me lo digan a mí! He tenido la suerte de vivir la consolidación del Heavy Metal durante mi adolescencia y, posteriormente, la eclosión de una retahíla de estilos, entre ellos el Power europeo. Un auge, el de esta última tendencia, que a mediados de la década de los noventa y por intervención divina (¡o demoníaca!), se solapó de forma inesperada con un ansiado resurgimiento de una nueva ola de bandas de Heavy Metal tradicional. Así fue como las formaciones surgidas al amparo de la fina línea que dividía una categoría de otra acabaron convirtiéndose en una de mis debilidades musicales.

Hace unas semanas, y como si de un buen presagio se tratara, llegaba a mis manos el segundo larga duración de Unchosen Ones, una agrupación gallega completamente desconocida para mí que, cosas del azar, se mueve a medio camino entre el Heavy melódico y el Power Metal.

Dicha banda viguesa (formada por Javier Calderón a la voz, Fran Romero a la guitarra, Christian Marco al teclado, Jose Fernández a la batería y Pablo Álvarez al bajo) se ha estado esforzando intensamente durante los últimos años para dar forma a su segundo elepé, titulado “Divine Power Flowing”, un plástico “que representa una evolución significativa” en relación con sus anteriores lanzamientos (“Kill The Night” de 2021 y el álbum de debut “Sorrow Turns To Dust” de 2023). Un nuevo trabajo que pone de manifiesto (y reproducimos también parte de la hoja de prensa) “un sonido más poderoso, enérgico y bombástico que conserva la esencia distintiva de Unchosen Ones basada en melodías memorables y estribillos profundamente pegadizos” y a través del cual “asistiremos a un espectáculo mayúsculo del mejor Heavy Metal y Power de los años noventa, ejecutado por un quinteto superdotado y elevado al trillón para este nuevo episodio”. ¡Menudo hype que diría la juventud!

La temática de las letras, por el contrario, se mantiene decididamente unida a la de sus trabajos pretéritos. De este modo, los textos, escritos por el vocalista Javier Calderón, se centran en explorar “las batallas internas que todos afrontamos, la tristeza, la desolación y la superación personales”, y buena parte de estos siguen inspirados en el universo de los videojuegos (como podemos comprobar en los títulos “Caught By The Wind” y “Whirligig Saw” que beben, respectivamente, de las fuentes de los juegos “Castlevania” y “Bloodborne”) o en el mundo del Manga (como se demuestra en la pieza que titula el álbum y que está basada en la obra «El puño de la estrella del norte»).

En relación con los aspectos técnicos, las diferentes pistas de sonido de “Divine Power Flowing” han sido grabadas por separado en los estudios de cada uno de los músicos (si bien Fran Romero también ha grabado algunas guitarras adicionales en el “Centro cultural, musical y de producción SMHQ”), mientras que la mezcla y la masterización de las nueve pistas que conforman la edición del disco compacto las ha realizado José Fernando Tercero en los estudios “JFT Producciones”.

Finalmente, y para acabar de enmarcar la producción audiovisual, cabe mencionar la etérea portada pintada por la ilustradora Abigail González, que perfila con diversas tonalidades azules la imagen onírica del busto de un ser humano sin rostro y que bien podría tratarse de la representación de la Divina Providencia.

Aprieto el play. Un preludio instrumental preñado de épica es el prefacio de “Idols And Kings”, el poderoso corte que da el pistoletazo de salida de “Divine Power Flowing”. La imprescindible melodía de guitarra (la misma que acompañará el estribillo) y el doble pedal focalizan la entrada de la voz de Calderón, que brotará entre matizados punteos, redobles y una almohada de teclados. Guiado por el delirio, todo se precipita hacia un solo letal (que pone en evidencia que el grupo necesitará tarde o temprano la participación de dos guitarristas en directo) coronado por un fantástico duelo entre Fran Romero y Christian Marco.

“The Void” es una pieza que nos ofrece una visión más amplia y menos encorsetada de la música de Unchosen Ones y en la que destaca el tratamiento que le dan a las teclas. Desgraciadamente, todo se va al traste por culpa de la irrupción en varias ocasiones de un sonido infinitamente molesto que se acompaña con el ritmo de los platos de Jose Fernández. Qué pena…

“Cursed Without A Cause” (lanzado como a segundo sencillo) recupera un pulso power metalero cercano al de los estadounidenses Kamelot gracias al aire sinfónico y grandilocuente de los teclados y a las características modulaciones vocales. A medida que avanzan las estrofas, la irrefrenable progresión instrumental arrasa con todo lo que encuentra a su paso hasta la llegada del espectacular verso principal. Como no podía ser de otra forma, el solo está bañado por ese aire progresivo, y guitarrista y teclista vuelven a batirse el cobre.
Los truenos iniciales de “Whirligig Saw” son el presagio del tema que seguramente sea el más pesado y agresivo de todo el álbum, en perfecta armonía con la ferocidad del arma que titula la pieza. Fantástica la interpretación de toda la banda, con mención especial por la labor de Javier Calderón exorcizando varias voces.

“Caught By The Wind” (el flamante primer tema de avance) vuelve al Power Metal de libro sin pensar en hacer prisioneros: veloz, melódico y con otro estribillo imbatible. Definitivamente, el mejor corte del disco.

El tema homónimo arranca con los teclados en un primerísimo plano, pero posteriormente se verán arrinconados por la monumental guitarra rítmica y el imponente bajo de Pablo Álvarez, que guiará magistralmente la cadencia de una pista que cuenta (como también lo ha hecho “Cursed Without A Cause”) con los guturales de Anxo Silva, bajista de Iron Hunter, en la parte final.

El rumor de unos pies chapoteando nos sumerge en las aguas de “Synthetic Wave Horizon”, de las que emergen un riff fantástico y un pulso rítmico entrecortado, mientras que el descomunal inicio y las primeras estrofas de “Midnight Mass”, en las que Javier aprovecha para calzarse los zapatos de Roy Khan, nos ponen la miel en los labios, pero el puente y el estribillo fracasan en su intento de sostener la expectativa inicial.

Finalmente, la monumental “Death And Deliverance” hace que nos quitemos el sombrero ante las increíbles teclas de Marco que, de forma magistral, marcan el pulso del tema.

El disco llega a término y el reproductor se detiene automáticamente.

“Divine Power Flowing” ha resultado un inesperado regalo caído del cielo y Unchosen Ones un gratificante descubrimiento. Una lástima que el personal timbre de Javier Calderón no me acabe de enganchar, pero no quisiera que mi opinión empañara la rotundidad de la propuesta de estos olívicos. Nada más lejos de esto: el grupo suena como un cañón y nos ofrece unas ideas magistralmente desarrolladas. ¡La potencia divina fluye a borbotones en el nuevo trabajo de la banda de los repudiados!

Marc Milà Hernández