Adiós al año 2025. Vete y no vuelvas. Un año horrible en lo personal para mí y que recordaré como una pesadilla. Los habituales a esta web recordaréis que hace justo un año escribí este mismo editorial desde la habitación de un hospital, y aun así no podía imaginar lo que 2025 me tenía reservado.
Dejando a un lado los asuntos personales y centrándonos en el tema musical, este 2025 se ha llevado una luctuosa lista de grandes músicos que han fallecido en el año recién terminado. En 2025 nos han dejado leyendas como Ozzy Osbourne, Rick Davies (Supertramp), Ace Frehley (Kiss) junto con otras grandes figuras como John Sykes (Thin Lizzy, Whitesnake, Blue Murder) y Marcie Free (King Kobra, Unruly Child), además de otros cuyos nombres estarán siempre asociados a las grandes bandas de las que formaron parte, como Les Binks (Judas Priest), Brian Wilson (Beach Boys) y Mick Ralphs (Bad Company & Mott The Hoople).
En el apartado nacional, aún tenemos reciente la pérdida, en dos días consecutivos, de dos referentes como Jorge Martínez (Ilegales) y Robe Iniesta (Extremoduro), pero tampoco podemos olvidar a dos grandes músicos como Sergio Cisneros “Kiskilla” (Mago de Oz, Labanda, Topo, Uróboros…) y Julio Díaz (Mazo, Santa, Sangre Azul), además de otros menos conocidos para el gran público como Serafín Mendoza (Zarpa, Sagrat, Eyrem), Paco García (Coz y Eva Rock) y Miguel Ángel Suero (Stigma).
Para estos músicos fallecidos, más otros que he habré dejado en el tintero, quiero dejar mi más cariñoso recuerdo, pues todos ellos, en mayor o menor medida, han formado parte de nuestras vidas.
2025 ha sido también el año en el que varias bandas han decidido parar su actividad. En unos momentos de prácticamente nula actividad discográfica, los conciertos son la única fuente de ingresos para los músicos. Y, salvo contadas excepciones, la mayoría de los grupos tienen difícil su subsistencia.
Hoy, 1 de enero, comenzamos el segundo cuarto del siglo XXI. No es poca cosa. The Sentinel nació a la par que el milenio, así que esta web viene de cumplir sus Bodas de Plata, por lo que podemos ver las cosas con perspectiva. En estos 25 años hemos visto de todo y hemos utilizado la tecnología del momento para estar en contacto con nuestros lectores. Del Chat IRC, los foros y un diseño que ahora veríamos carpetovetónico hemos llegado al WordPress y las redes sociales (Facebook, Instagram) dejando a alguna por el camino que se fue igual de rápida que llegó (MySpace).
También hemos visto llegar e irse a buenos grupos. Hemos visto el nacimiento de grandes bandas y la muerte de otras. Discos que en su día fueron novedad y hoy son clásicos. Yo llegué a The Sentinel cuando apenas tenía un año de vida. Tuve muchos compañeros que por diferentes motivos decidieron poner punto final a su participación en la web. Desde hace ya muchos años, yo estoy solo en el barco, con el añadido de haber ampliado la oferta con una emisión radiofónica que este año cumplirá 15 de emisión. Por eso y porque este medio siempre ha carecido de ánimo de lucro, mi limitado tiempo hace que no pueda publicar tantos artículos en la web como me gustaría.
Quizás porque 2025 ha sido un mal año, afronto ahora 2026 con ilusión. Es posible que me puedan las ganas de dejar la desgracia atrás, pero encaro el nuevo año con mucho ímpetu, con ambición de seguir disfrutando de la vida en general y de la música en particular. Estoy seguro de que el nuevo año traerá buenos discos, de los que un puñado de ellos me entusiasmarán. Que seguiré disfrutando de la música en directo. Y que seguiré encontrándome amigos en los conciertos.
Cuando se tienen esas cosas, uno se siente afortunado. Espero y deseo que el nuevo año traiga sentimientos similares a todos y cada uno de los lectores de The Sentinel. Que 2026 os traiga felicidad, salud y buena música. Y que dentro de un año estemos todos aquí de nuevo para decirnos ¡Qué buen año ha sido! Ojalá…
Santi Fernández “Shan Tee”

