La banda riojana Zenobia, liderada por su vocalista y alma máter, Jorge Berceo, junto a sus acompañantes habituales de los últimos años, como son Marcos Llorente y Mario Suárez a las guitarras, Héctor Hernáez al bajo, Ernesto Arranz a los teclados y Javier Herrero a la batería, y con las labores de producción y masterización de Dan Diez, nos presenta su séptimo disco de estudio. Este es un trabajo que se aparta momentáneamente del Heavy Metal que todos conocemos, para ofrecernos un álbum en formato acústico, desenchufado… con algunas de las composiciones más reconocidas pertenecientes en su carrera, salvo algún tema inédito como excepción, donde te toparás con pasajes en diversas tesituras sonoras como el Folk, otras con partes más celtas, atmósferas jazzísticas como el Swing o incluso habrá cabida para el Flamenco/Pop, todas ellas adaptadas a los diferentes y tan dispares artistas, tanto vocalmente como en lo musical, invitados en el álbum.
Bienvenido a lo desconocido, a lo inesperado… Busca dentro de ti y encuentra al niño que un día fuiste, déjalo salir… Abre tu mente que yo te mostraré las “Melodías encantadas”.
Así da comienzo el disco, con un “Prólogo” muy acertado para dar comienzo la escucha de esta obra, donde desde un ambiente boscoso, mitológico… una voz infantil, concretamente la perteneciente al pequeño Darío, hijo éste del productor, ingeniero de mezclas y amigo de la banda Dan Díez, incluso llegando a ser componente de Zenobia en una época anterior, nos narra un texto muy acertado para adentrarnos en esta historia, para poder disfrutar del disco sin ningún tipo prejuicio y mente muy abierta.
Con aires célticos y rollo Folk, nos llega “Noche de San Juan”, tema inédito donde coge protagonismo como primera invitada la voz de Elisabeth Amoedo (Against Myself), muy bien compaginada con la voz de Jorge Berceo, cantando simultáneamente de forma pausada y muy bien fraseada, que junto a unas guitarras acústicas convierten al tema en uno de los momentos álgidos del disco, convirtiéndose en uno de los adelantos del disco a forma de videoclip.
Para “Sin perder la razón”, tema extraído de su disco ‘VI’, cuentan con la voz de Ángel Belinchón (Dry River), transformando el tema original y dotando a la canción de mucho swing, rollo cabaretero a lo Moulin Rouge, con momentos para el disfrute con ese Jazz Progresivo, con partes musicales de saxofón y teclados, todo ello rematado con unas buenas guitarras haciendo del tema un perfecto acople para el señor Belinchón.
En “La fiebre del oro” nos topamos con la grata colaboración de Félix Lasa (Leize). Digamos que puede que sea la más cercana a la original, donde no faltan secciones de teclados y viento, bien ensambladas a las guitarras acústicas y donde la voz de Félix, contrasta con la deliciosa forma de cantar de Jorge, dotando de más garra al tema.
Quizás “Corazón de hielo” sea la que más se aleje de la canción original, mucho más Pop. Hay momentos en que la voz de Jorge pueda recordar a artistas más triunferos tipo Bustamante y demás… Bueno, deciros que aquí contamos con Rubén Kelsen (Debler Eternia) en la parte vocal, incluyendo también de la banda Debler Eternia a Pablo Sabater al violín. Un tema con aires western, desprende optimismo, buen rollo…
Una de las colaboraciones más singulares es sin duda la del valenciano Quini Gómez (Benito Kamelas), con quien se atreven con “Al pie del cañón» en una versión más alegre, contando con coros muy pegadizos y con la voz particular de Quini, proporcionando al tema un toque más Rock Urbano que la versión original.
La segunda canción inédita del disco llega de la mano de uno de los invitados estelares, como es Ramón Lage (Ex-Avalanch, ex Delalma…) con “Barco de papel”. Un tema muy pasional, emotivo… comenzando con unos deliciosos punteos de guitarra a cargo de Mario Suarez, y que según va avanzando el tema el potencial épico va llegando a cuotas muy altas, convirtiéndose en uno de los puntos álgidos de este “Melodías encantadas”.
Y siguiendo con la familia Avalanch, continuamos con el actual cantante de la banda asturiana, José Pardial. Éste es el encargado de dar color a “Sigo rugiendo”, tema éste originalmente editado en su álbum “VI”. Para esta ocasión lo han reconvertido en un tema más teatral, más de un saloon típico del lejano Oeste, un tema muy descarado, fresco, alegre, con una letra potente, personal, de superación…
En “No me dejes caer” nos encontramos con la participación Marina Oliván, la niña que fue finalista en el concurso televisivo La Voz Kids 2022. En un medio tiempo con muy buenas guitarras acústicas, algún aire celta, unos teclados muy orgánicos cogiendo protagonismo según avanza la canción, todo ello envuelto por el chorro de voz de Marina Oliván y el señor Berceo. Toda una sorpresa de cómo ha resultado el tema con la voz de esta niña, aunque se acerque mucho más al Pop, nada que ver con la versión anterior que había escuchado cantada por Isra Ramos, pero ya aviso que este es un álbum para escucharlo sin miedo y obviando las etiquetas.
“Tu ausencia” será la única canción de este “Melodías encantadas” sin colaboración alguna, una balada donde la guitarra acústica, el sonido de la flauta y la voz de Jorge Berceo te harán perderte a donde tú quieras.
Los siguientes invitados para el disco han sido los madrileños Kinnia, los cuales han dejado marcado a fuego en “Borraré tu nombre” ese Folk celta que tan bien ellos saben hacer, dotando de violines y flautas al tema, combinado todo a la labor vocal de Pablo Merchante y Jorge Berceo.
Para “La danza del Diablo”, tema también extraído de su álbum “VI”, han contado con la labor del riojano Dani Amatriain, multinstrumentista y profesor de canto. Una canción que rezuma mucho Swing, toques de Jazz y unos elegantes coros femeninos dando otra visión a la pieza.
“La bella quimera” es otro de los temas inéditos, una balada preciosa, igual que la voz de la que se acompaña Jorge, de la invitada Skadi, reforzando la canción de belleza, muy del medievo, de tiempos de juglares. Hay dramatismo, emoción y tampoco falta un buen solo de guitarra.
Si hay un tema con una letra que, aun siendo pausada, te suba el ánimo, sin duda “Brindemos por una canción” lo hará sin ninguna duda, una canción para resetearse y tirar pa’ lante, homenajeando a esos buenos ratos con los colegas echando unos tragos y escuchando Heavy Metal, olvidando los problemas. Una canción que consta solamente con las voces alternadas de Jorge Berceo y Dani Nogués (cantante de los levantinos Lèpoka), además aderezado por el piano de Ernesto Arranz.
Otro tema con letra revitalizante y de superación es “Jamás”, un tema del disco “VI”, que le han dado una vuelta dirigiéndole hacia terrenos jazzísticos, dando cabida a saxofones, trompetas, trombones… ofreciendo mucho swing, buenos estribillos, unos teclados eficaces, todo ello adornado con las voces de Itziar Berradre (Víbora) y Zaida Riva en los coros como invitadas.
Y ya, “Siempre tuyo”, te descolocará totalmente, si no tuvieras el disco delante, jamás pensarías que son Zenobia, no recomendado para los true metaleros más cerrados… es el tema con el que cierran el disco, una canción inédita que ha contado con la cantautora madrileña Marina Sánchez a la voz, un tema a ritmo de palmas y una guitarra flamenca deliciosa, que se mueve por terrenos flamenco/pop, música ligera, bolero, posiblemente, donde mejor se desenvuelve la cantante, con Jorge Berceo en su versión menos metalera se podría decir, no sin falta de calidad por parte de los dos.
Han sido diez temas readaptados de trabajos anteriores y cinco temas inéditos, todos en formato acústico, pero en una tesitura bastante más compleja llevándonos a un ambiente musical con mucho Swing, Jazz, Folk e incluso alguna sorpresa como vemos en el último corte del disco.
Como hemos dicho, no esperes un disco convencional del Power Metal que nos tienen acostumbrados. A Zenobia siempre les han gustado sorprendernos, recordemos el disco de rarezas o el de baladas, pero aquí han ido valientemente mucho más lejos. Incluir y trabajar en el disco con una multitud de invitados entre vocalistas y principalmente instrumentistas de todo tipo no ha debido ser cosa sencilla.
Exceptuando a los más talibanes metaleros, que esperasen un disco de puro metal (tranquilos, no tardarán en publicar el nuevo disco de estudio), creo que es una historia que puede llegar a calar, además, es muy entretenido y variado donde, como a mí, hay temas que los tomo como favoritos, otros que me sorprenden e incluso alguno que me guste menos, pero independientemente de la apreciación personal, es de agradecer a Jorge Berceo y al resto de la banda el ofrecernos productos diferentes, repletos de creatividad, elaborado con tanta dedicación y como he dicho anteriormente respecto a los fans más metaleros, tranquilos, estos sonidos no tienen nada que ver con la evolución musical que van a desarrollar en discos sucesivos, ni nada por el estilo, simplemente quisieron darnos algo diferente, distinto.
No quisiera acabar sin alabar la portada del disco, impresionante en mi opinión. Ignoro quién es el o la creadora de la ilustración, pueda que sea del equipo del art-work de Maldito Records.
Rubén PG.
