Los que estén al día en cuanto a la escena musical metalera española conocerán a Killem como uno de los máximos exponentes del resurgir de Thrash Metal en nuestro país.
Los primeros pasos de la banda, aún sin nombre ni estilo definido, lo dieron Javier Escaño (guitarra solista) y Eduardo “Thedy” Benjumea (bajo). Al dúo fundador se le unían Germán Rodríguez (guitarra) y Tato (voz), que junto a la entrada a la batería, en julio de 2001, de Ramón Nissen, crean la primera formación de lo que más tarde se llamaría Killem. La marcha de Germán hace que el grupo se quede como cuarteto, comenzando la composición de temas. Pocos meses después, en septiembre de 2001, Víctor Silvestre entra como guitarra rítmica, asentándose el grupo definitivamente en el estilo de Thrash Metal. Eso hace que el vocalista Tato deje la banda. Tras meses de búsqueda y pruebas se hace finalmente con el puesto de cantante Alex Losa. El bajista “Thedy” es el que finalmente decide el nombre de la banda, Killem, en alusión al primer trabajo de Metallica “Kill´Em All”. A comienzos de verano de 2002 se graban las primeras canciones para una primera demo que finalmente no llega a editarse. Después de su bautismo en directo el 13 de agosto de 2002 en el Festival Runa Rock, junto a Saurom Lamderth, Sphinx y Ankhara, y demás conciertos y participación en festivales, el grupo graba en los sevillanos estudios Cube, durante julio y agosto de 2003, lo que sería su primera maqueta, “Void”, que se editaría a finales de enero de 2004. En marzo de 2005 el bajista “Thedy” sale del grupo, en julio de ese año ya había sustituto en la persona de Gonzalo Gassol.
Después de compactar la formación tras una serie de conciertos y trabajar para nuevas composiciones, firman por el Sello valenciano Dark Rails Records para la edición de su primer álbum. Grabando en los Diabolical Studios de Montilla (Córdoba), entre abril y agosto de 2006, siete temas nuevos, junto a los cinco que componían su primera maqueta vueltos a grabar y con nuevos arreglos. Xaúl se encargó de todo lo concerniente a la grabación, realizando también la producción junto al grupo.
El escollo negativo al llevarnos a los oídos “Muted” está en la producción y el sonido conseguido, siendo un tanto pobre y flojo, en ocasiones más cercano a maqueta que a disco. Y es una lástima porque el trabajo contiene muy buenos temas de un Thrash Metal fiel reflejo de la mejor época del estilo, con asentamiento en la Bay Area, de grupos como Metallica, Megadeth, Testament…
“Cancer” y “Revenge”, los dos primeros cortes del CD, son dos temas con todo lo bueno del Thrash Metal: velocidad, caña, riffs… para sacudir cervicales a destajo, con Alex L. Demise cantando con voz rabiosa y con ese “asco” al estilo de Dave Mustaine (Megadeth), y es que la voz del pelirrojo norteamericano nos viene a la cabeza bastantes veces mientras escuchamos el disco, pero también hay coros y apoyos guturales, en algunos momentos recordando al Chuck Billy (Testament) más salvaje, como en el primer tema nombrado y el que finaliza el disco, “Faithless Priest”. Incluso cuando Alex grita como un poseso en “Biolypse”… “Full Force”, “Faithless Priest”, la sombra del gran Mark Osegueda (Death Angel) planea sobre nuestras testas. Otros temas de Thrash Metal a saco, pero bien trabajado, tenemos con “Nowhere”, “Hate”… Pero no todo es energía despiadada, se nota que las composiciones están muy elaboradas y prueba de ello tenemos más que de sobra en “Behind The Lie Of Perception”, de ritmos progresivos y entrecortados con una técnica excelente, recordando a bandas como Watchtower, Toxic, Realm… otras canciones de las más trabajadas y con mucha técnica son “Shut In Myself”, y “Faithless Priest”, donde el bajo de Gonzalo se hace notar más de una vez. También juegan un poco con el Death Metal en “Nowhere”. Megadeth y Slayer (en riffs) se unen en “Green Messiah”. Respiramos con momentitos de calma y sosiego en el comienzo de “Shut In Myself” y dentro de “Faithless Priest”, con sorpresa final a los segundos de acabar la canción.
Con grupos como los sevillanos Killem el Thrash Metal en nuestro país goza de una salud increíble, ahora lo que queda es que el público ponga algo de su parte, los escuche y decida si merecen la pena o no. Salvando el sonido, han debutado con uno de los mejores discos en cuanto a Thrash Metal español se refiere.
Starbreaker
