Disco debut de esta nueva banda, aunque integrada por veteranos y experimentados músicos, donde convergen sonidos e influencias del Metal de corte más clásico con otros sonidos más actuales y cercanos en el tiempo.
Al tomarse la decisión de acabar con la actividad de Imagika -formación de Power / Thrash Metal nacida en 1993, con siete discos, y la cual mereció mejor atención y consideración en el panorama metalero- su guitarrista solista, y único miembro fundador que quedaba de los inicios, Steven Rice, junto a Wayne De Vecchi (ex-Doom Society, Purgatory SF, Hellhound), quien grabara la batería en el séptimo y último álbum de Imagika: “Portrait Of A Hanged Man” (2010), iniciaban esta nueva aventura bajo el nombre de Kill Ritual a finales de 2010. Uniéndoseles el guitarrista italiano, asentado ahora en California, Roberto Proietti (ex-Eldritch), el bajista Danyael Williams (habiendo formando en la resurrección de los thrashers Dark Angel entre 2002 y 2004), y el vocalista Josh Gibson (ex-Rawk Candy, Seven Days Straight).
Que en la información para promocionar a la banda asentada en la Bay Area de San Francisco se diga que hacen Thrash Metal, o que el guitarrista Steve Rice llegue a decir que hacen Thrash and Roll, puede llevar a imaginarte erróneamente un grupo de un determinado estilo que luego a la hora de escuchar el disco no es totalmente como uno se esperaba al leer esas denominaciones. Bien es cierto que hay bastantes recuerdos y reminiscencias al Heavy / Power / Thrash Metal que tan bien ejecutaban Imagika en el pasado (de hecho se incluyen cuatro canciones que al principio se hicieron para una demo de Imagika), aunque también se escuchan en las composiciones sonoridades más modernas. Pero no veo justo calificar a la banda como de Thrash Metal a secas, confundiendo así a quien se acerca a la música de Kill Ritual.
Las baterías de “The Serpentine Ritual” fueron grabadas en Fang Studios (San Mateo, California) y las guitarras, bajo y voces en el estudio casero del guitarrista (productor e ingeniero de sonido del disco) Steve Rice, Fossil Studios, en San Jose (California, USA). Contando, como en los tres últimos discos de Imagika, con el afamado guitarrista y productor Andy LaRocque (King Diamond), quien realizó las mezclas y masterización en Sonic Train Studios (Varberg, Suecia). Rematando el disco la portada del brasileño Jobert Mello (Bad Company, Benedictum, Facínora, Heavenwood, Hysterica, Primal Fear, Sabaton, Shadowside, Woslom…). Finalmente eran los italianos de Scarlet Records quienes editaban el debut.
“The Serpentine Ritual”, el tema-título, tiene excelentes guitarras y melodías que pueden llegar a recordar a Legacy / Testament, aunque el timbre principal de Josh Gibson pueda chocar y hacer pensar en que quizá sería mejor uno más enérgico y agresivo. Y aunque el vocalista emplee a lo largo del disco diferentes registros, prevalece uno que tiende más al Rock o Hard Rock, como queda patente en “Torn Down”, una composición que se acerca a los seis minutos y que me gusta más bien poco, sonándome el tema en su esencia mayormente a cualquier banda con poca identidad de Hard Rock norteamericano.
El resultado sonoro del disco es bastante bueno, y así queda demostrado al escuchar cualquier canción del trabajo, especialmente “Time To Kill” con el ametrallante ritmo, matadora batería de Wayne De Vecchi, y brillantes guitarras, siendo una de las composiciones que nos evocan recuerdos del armazón Heavy / Power / Thrash Metal de Imagika, como también sucede al sonar “Ambush”, donde la agresiva voz que pone el vocalista queda para mi mejor, aunque luego la cambie para el más moderno estribillo que no llega a ser del todo de mi agrado.
Directa, rápida y de estribillo que se te queda en la cabeza es “Old School Thrasher”, aunque tampoco me llega a convencer plenamente. Un ligerísimo espíritu a King Diamond contiene “Coat Of Blood”, de comienzo relajado, y donde participa Andy LaRocque con un solo de guitarra, como ya hiciera en el pasado en el tema de Imagika “A God No More” del disco “Portrait Of A Hanged Man” (2010).
“Cold Hard Floor”, “Law Of The Land”, y especialmente “The Day The World Dies” y “Prisoner Of The Flesh” (las dos canciones con más Thrash de todo el disco) nos devuelven al sonido más Heavy / Power / Thrash Metal, pero con el registro de Josh Gibson más propio de grupo de Hard Rock (aunque con algunas voces agresivas y graves), y que me llega a descolocar.
Incluyen el bonus-track “My Neighborhood” tendiendo más al Heavy Metal clásico, y donde vuelven a resaltar las guitarras y la batería.
Buenos instrumentistas, buenas ejecuciones de las canciones, buen sonido… pero la mayoría de las composiciones, quizá por esa mezcla de “vieja escuela” con toques de “escuela moderna”, para mi gusto no las siento que las hayan compuesto y redondeado debidamente -aparte de la voz de Josh Gibson- y no llegan a gustarme totalmente… además que esperaba otro tipo de canciones en el disco a tenor de lo leído con anterioridad antes de escucharlo.
[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=14e9R7JUHq0[/youtube]
Starbreaker
