JORGE SALÁN – Viernes 21 de marzo de 2025, sala Rockville (Madrid)

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En medio de la extensa oferta que tiene Madrid cada fin de semana, el concierto de Jorge Salán era un caramelo demasiado apetecible para dejarlo escapar. El extraordinario guitarrista madrileño presentaba su último disco, “Ocaso acústico“, en un formato poco habitual en él. Y es que este tipo de conciertos unplugged permiten una cercanía especial con el artista y nos hacen partícipes de un show más íntimo y entrañable. Acompañado de buenos amigos, sabía que era un evento que no me podía perder.

Nada más entrar en la sala pude observar que se había adecuado a este tipo de formato acústico, con varias filas de sillas en la parte más cercana al escenario, que permitirían disfrutar del show en un ambiente más relajado y, además, no molestar la visión de la parte del público que se situara más atrás. Con el mismo objetivo, en el escenario estaban habilitadas unas tarimas para situar a los músicos en un nivel más elevado. Ambas decisiones se me antojaron acertadas, dada la gran afluencia de público que llenó la sala. Desde aquí mi felicitación al entorno de Jorge Salán por la iniciativa, incluyendo a los responsables de su Compañía de Discos, The Fish Factory, cuyos responsables José Manuel Fernández y Elena González estuvieron presentes para atender a todo el mundo con su simpatía habitual, ofreciendo a todo el que pudiera estar interesado los últimos lanzamientos de Jorge Salán, tanto en CD como en vinilo, en un puesto de merchandising colocado en un lateral de la sala.

El concierto se dividió en dos partes bien diferenciadas. En la primera de ellas, Jorge Salán se acompañó del prestigioso teclista Pau Álvarez, con quien lleva trabajando muchos años, y quien también acompañó con su voz en esta primera fase del concierto. La segunda parte del concierto sería una actuación de Jorge Salán en solitario, esta vez con guitarra eléctrica, únicamente acompañado de bases pregrabadas (backing tracks, que dicen los guiris).

Tras una cariñosa presentación a cargo de Rodrigo Contreras, locutor de Rock FM y amigo de la infancia de Jorge Salán, este último salió al escenario presentando a Pau Álvarez como su compañero de concierto. Gran teclista, Pau mostró también una buena voz que resultó ser el complemento ideal para Jorge en este concierto acústico.

Como era de prever, esta primera parte del concierto estaba dedicada a repasar su último disco, “Ocaso acústico”, en el mismo formato en el que fue concebido y grabado. Al igual que en el disco, el concierto empezó con “De Atocha a Iruña”, que narra la historia real de un viaje de Jorge y un amigo para ver un concierto de Miguel Ríos.

Sobre el nivel de Jorge Salán con la guitarra poco se puede añadir, ya sea con la eléctrica o con la acústica. Es uno de los mejores (si no el mejor) guitarrista del que podemos presumir en España, con una larga trayectoria que cuenta con 14 discos en solitario más sus constantes colaboraciones con grandes estrellas del Rock internacional como Jeff Scott Soto, Joe Lynn Turner, Robin Beck, Dee Snider, Eric Martin y un largo etcétera. Lo que sí me sorprendió, para bien, es su cada vez más destacado nivel como cantante. En cada concierto que le veo (y ya van unos cuantos) Jorge canta mejor que en el anterior.

El concierto continuó con “Welcome To America”, durante el cual abrió un impasse en su parte central para una improvisación conjunta con Pau Álvarez que no terminó de sonar redonda por falta de entendimiento con Pau, quien no lograba comprender qué pretendía Jorge que hiciera. Lo que viene siendo una improvisación en estado puro.

Emotiva fue la presentación de “Esquizo”, una historia real dedicada a un amigo de Jorge ya fallecido, amante del Rock Progresivo y cuya enfermedad le impedía ir a conciertos. Buena canción y buena historia. El show continuó con la bonita “Venus”, una preciosa balada acústica incluida también en el último disco y que sonó especialmente bien, con Jorge a gran nivel con guitarra y voz sobre el colchón de teclados de Pau.

Este concierto acústico no sólo se nutrió de canciones pertenecientes a “Ocaso acústico”, sino que Jorge quiso recuperar en este formato un par de viejas canciones de su primer disco en solitario, “The utopian sea of clouds”, editado en 2002, hace ya la friolera de 23 años. El primero de ellos fue “Face To Face”, aprovechado para hacer cantar al público su pegadizo estribillo tarareado.

De vuelta a su último trabajo, “Tu sí que asustas” sonó muy bien. Otro de los buenos temas que contiene “Ocaso acústico” y que dio paso a la mayor sorpresa de este set: Tras unos halagos a la voz de Pau Álvarez, Jorge dio paso a una versión casi improvisada en el último ensayo antes del concierto. En efecto, con Pau como cantante solista y acompañado por todo el público, pudimos disfrutar de una versión de “Wanted Dead Or Alive” de Bon Jovi que quedó bastante curiosa.

El último tema de “Ocaso acústico” que sonaría en esta parte del concierto fue “Todo se me muere”, originalmente editado en el disco “Tempus” y que en el último disco aparece cantado en directo junto al autor de la letra Kutxi Romero (Marea). En esta ocasión el tema fue cantado únicamente por Jorge, manteniendo la magia de esta bonita canción.

El set acústico finalizó con otro de los temas de aquel “The utopian sea of clouds”, concretamente “One Way”, adaptada a este formato, cerrando con “Subsuelo”, tema coescrito por Jorge Salán y Miguel Ríos, aunque gran parte de la letra, según contó el propio Jorge, es de su padre, Chema Salán, presente en la sala.

Con ello finalizó la primera parte del concierto. Pau Álvarez se despidió, ya que no participaría en la segunda, y Jorge nos anunció un pequeño descanso de 5 minutos antes de volver al escenario.

Dicho y hecho, como estaba anunciado, en la segunda parte del concierto únicamente Jorge Salán estuvo en el escenario, esta vez con su guitarra eléctrica. Sobre una base pregrabada que él mismo iba disparando, Jorge dio toda una exhibición a la guitarra, explayándose en su vena más blusera, rindiendo homenaje a grandes leyendas del blues como Freddie King, Buddy Guy, Jimi Hendrix y B.B. King, mostrando su gran talento como guitarrista.

Esta segunda parte terminó con una sorpresa como “Es momento de luchar”, tema perteneciente a su disco “Tempus” y que grabó junto a Enrique Villarreal “El Drogas”. Fue curioso escuchar la voz de El Drogas grabada en los backing tracks.

Tras un amago de despedida y atendiendo a la petición del público, Jorge Salán terminó el concierto con “Smoke On The Water”, con todos los presentes en pie cantando este clásico de Deep Purple con el que, ahora sí, finalizó el concierto.

Gran concierto que me dejó muy satisfecho, en especial la primera parte acústica, un formato cálido y cercano en el que la cercanía con el artista deja una sensación muy agradable.

No puedo terminar esta crónica sin lamentar la actitud de alguno de los espectadores de las primeras filas que se pasaron medio concierto pegando gritos sin sentido, haciéndose notar y demostrando mucho afán de protagonismo y muy poco respeto por el artista que dicen admirar. Si no lo digo, reviento.

Texto: Santi Fernández “Shan Tee”

Fotos: Ernesto Estébanez Boatas

Puedes leer esta crónica en catalán en El Rock-Òdrom

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