KATIE KING “1870” (2006)

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Vienen pegando fuerte. Estos sevillanos han logrado destacar entre la vorágine de grupos que pueblan la geografía hispana, a base de trabajo, actitud y creer firmemente en lo que hacen. No estamos hablando realmente de un grupo nuevo. Llevan en esto desde 1992, y en 2004 publicaron su debut discográfico, llamado “Letras de Sangre”, y al año siguiente editaron un EP, “Última mirada atrás”, adelanto de lo que sería este “1870” que tengo en mis manos.

Katie King es un cocktail compuesto por elementos que brillan por sí solos, conjuntados en una engrasada maquinaria que da lugar a un resultado excelente. Por un lado, la aplastante base rítmica formada por Miguel Gullón (bajo) y Paco Rodríguez “Batthery” (batería), responsables de este sonido crudo y contundente que es la seña de identidad del grupo. Su aportación, muy alta en la mezcla, es crucial en el sonido poderoso de Katie King. Las guitarras de Manuel Iñigo y Larri López se complementan perfectamente, doblándose en muchas ocasiones y adaptándose con éxito a la temática de cada canción. Larri López también es el encargado de poner voz a los temas. Su poderosa garganta lidera las melodías vocales de cada composición, con una fuerza descomunal sacada de las tripas, al más puro estilo Ronnie James Dio y lejos de la mayoría de cantantes, más empeñados en buscar tonos agudos. Todo ello, unido a un excelente sonido, confiere a este disco un carácter rocoso, duro y contundente muy atractivo.

Pero todo esto no serviría de mucho si el disco no contuviera buenas canciones. Y ciertamente, las tiene. Una desconcertante intro folk llamada “La taberna de Morgan” (¿?) da paso a 12 trallazos que, con el denominador común que supone la crudeza del sonido y la contundente base rítmica, son lo suficientemente diferentes entre sí para conferir al disco una frescura y diversidad que lo hace ameno, permitiendo escucharlo al completo (algo más de una hora) sin cansar en absoluto.

Temas melódicos con buenos estribillos como “Letras de sangre” (lo mejorcito del disco) o “La visión” conviven con otros de estructura más complicada, como la extensa “Gaia”, cuyas guitarras rezuman influencias de Iron Maiden, más duras como la instrumental “69” o la cañera “A propósito de Annie”

El disco contiene 2 versiones: La primera es una atrayente y rocanrolera “It’s all right”, de los míticos y pioneros sevillanos The Storm, que allá por 1974 se adelantaron a su tiempo formando una de las primeras formaciones rockeras conocidas en nuestro país. Para ello han contado, además, con la colaboración del miembro original de aquella banda Ángel Ruiz, quien se hace cargo de la voz en una de las estrofas y de uno de los solos de guitarra. La otra versión es la mítica “El Tren” de Ñu / Leño, totalmente adaptada al estilo Katie King, y por lo tanto muy alejada del original, con la colaboración de Vikingo V.D. (Ex–Narco, V.D.M.), quien añade su ronca voz en una de las estrofas.

Estas colaboraciones no son las únicas del disco, ya que David Kala mete su slide guitar en el inicio de “Sicarios”, y la trepidante “Reto a vivir” (con un breve guiño inicial al “Lazy” de Deep Purple) contiene una sucesión de solos de guitarra en los que intervienen Ángel Ruiz (The Storm), José Rubio (Trilogy), Fernando García Poblet y Nacho Madeiro (Narco). Para terminar, “La caja de los truenos” contiene un doble solo de batería, donde el inicial de Paco “Batthery” Rodríguez (¡qué exhibición hace en todo el disco!) da paso a otro de Diego Ruiz, conformando un inusual tema con dos solos de batería.

Katie King. Apuntad bien este nombre. Llegarán lejos. Palabra de rockero.

Shan Tee