“…En Atocha encontrarás aire limpio sin igual…” La vida era asfixiante, tragando humo y rodeados de moles de ladrillo y hormigón. “…Queremos una central que nos suministre energía para destruir la mucha vegetación que ya nos estorba y no podemos construir…”. “Este Madrid” es un claro ejemplo del llamado Rock Urbano Madrileño que explotó a finales de los ‘70 con grupos que llevaban años en la brecha o, como en este caso, procedentes de escisiones recientes de Ñu y Coz. Es curioso, pero en aquella época no había tantos piques absurdos que tenemos que soportar hoy, los grupos se intercambiaban músicos como si fueran cromos, porque todos tenían un objetivo común que no tenía demasiado que ver con la -casi inexistente- maquinaria músico-industrial.
Este fue su primer LP pero no su primera grabación. Anteriormente se les escuchó en el recopilatorio “Rock del Manzanares – Viva el rollo Vol. II”, también de Chapa, con “Este Madrid” y “Aprendiendo a escuchar” (ambas dieron forma a su primer single), además de aparecer en el disco de la banda sonora de la película “Nos va la marcha”, que recoge actuaciones en directo en el festival “Rocktiembre 78” en la plaza de toros de Vistalegre (Madrid), entre ellas la de Leño como final de festival, con el escenario abarrotado de músicos (Coz, Cucharada, etc.) cantando, de nuevo, “Este Madrid”.
El disco en sí son 7 canciones grabadas en los estudios Kirios de Madrid. Salió a la venta el 7 de marzo de 1979 bajo la producción de Teddy Bautista con sonido de la época (sonido opaco y poca complicación). Bajo sin sustain,batería natural y arreglos de teclas y acústica, aunque el peso lo llevaba la guitarra de Rosendo. Disco básicamente guitarrero, con riffs heavies aunque el concepto no era el de heavy metal, al menos no era esa su intención.
Las lírica era fundamental en este tipo de rock, aunque este sea el disco más musical de Leño en cuanto a importancia de cada parte. “Castigo”, que es la que abre el disco, es un tema casi instrumental con apenas dos estrofas entre largos desarrollos de guitarra. “La nana” es otra canción sin letra, y otro ejemplo es “Se acabó”, estudio de guitarra acústica que cierra el disco, también sin letra.
Del final de la época de Rosendo en Ñu era “El tren”, compuesta a medias con J.C. Molina, de letra con doble sentido y armónica de Teddy Bautista. Es la única en la que el bajo lo toca Tony Urbano, el resto del instrumento es de Chiqui Mariscal. En esto la portada y contraportada son bastante explícitas, uno dejando sitio al otro, con Rosendo y Ramiro de espectadores.
Madrid, ciudad de contrastes. “Sodoma y chabola” describe impotencia ante el avance del hormigón, sueños imposibles, especulación y mentiras. Muy dura. “…me he clavado un alfiler en el pescuezo, me he juntado con los punks soy un moderno…”, opinando sobre la falsedad que rodeó la modernidad snob de la época, rematando con “…porque a decir verdad no soy auténtico, y engañar al personal es muy polémico…”. “El oportunista”, ya está todo dicho.
Fue un disco muy homogéneo tanto en la lírica -inmersa en el estilo urbano- como en la música -muy dura- en consonancia con el entorno, que no tuvo la promoción que debió tener pero que puso el listón en una marca que no superaron (por encima), aunque sí bordearon para pasar (por un lateral).
Alvar de Flack
