Desde que escuché “Whoracle” allá por el año 98, In Flames se convirtió en una de mis bandas preferidas de la nueva hornada de grupos que iban apareciendo y hoy día todavía lo sigo manteniendo entre mis discos más escuchados.
¿Y todo esto por que? Porque creo que In Flames ha aportado al tan saturado panorama musical ideas innovadoras, han creado un estilo y, sobre todo y esto es lo mas importante, han sabido no estancarse en los mismos patrones en cada disco que han editado, manteniendo, eso sí, un sonido que les identifica sin repetirse, no como a muchísimas bandas les ocurre. Esto es precisamente lo que nos encontramos al introducir “Reroute to remain” en el equipo de música: un disco 100% In Flames (algunos no estaréis de acuerdo), pero con numerosos cambios en cuanto a sonido y composiciones con respecto a sus antecesores “Clayman”, “Colony”, etc.
Probablemente estos cambios sean debidos a que este disco se haya grabado en unos estudios diferentes y también a que la banda haya querido darse una vuelta de tuerca y de verdad que lo han conseguido. Este trabajo combina la dureza y la tralla con unas melodías y unos coros como solo ellos saben hacerlo y, a pesar de que yo no soy amigo de las etiquetas, no encuentro por ninguna parte ese sonido de Nu Metal que se rumoreaba que apareciese, sobre todo desde que hicieran su gira por tierras Americanas con Slipknot, y es que muchas veces tenemos costumbre de adelantarnos a los acontecimientos.
Eso sí, por lo menos a mi, las primeras me resultaron un poco turbias y espesas, pero a medida que vas metiendo escuchas vas sacando la cantidad de buenas sensaciones que tiene este “Reroute to remain”. También destacar el tratamiento que se le ha dado en ciertas fases del disco a Anders Friden, la cual me ha parecido que se han pasado un poquito a la hora de meterla en el laboratorio y estar demasiado retocada. Esto en sí no afecta al resultado final del disco, pero creo que se notará mucho cuando la banda tenga que descargar temas en directo, pero bueno, eso es otra historia. Y si tendría que destacar temas de este redondo, empezaría sin ninguna duda con una autentica bofetada a los oídos como es “Drifter” (nada que ver con Iron Maiden), una autentica bomba de canción, cortita pero suficientemente demoledora, que mezcla en una coctelera todo lo que he comentado anteriormente sobre ellos: rapidez, una voz cortante y unas guitarras con unos ritmos trepidantes. Sin duda el mejor tema de todo el disco. También llama la atención “Trigger”, donde los coros que efectúan en el estribillo del tema demuestra que estos suecos tienen una sensibilidad y un punto para las buenas melodías fuera de lo común. Otro tema que pasa por mis oídos como una apisonadora es “Egonomic”, que me recuerda a los buenos tiempos del thrash Metal: una canción rapidísima, corta y con un estribillo machacón.
También nos encontramos dos temas tranquilos y sosegados como son “Dawn of a new day”, con una intro que te recuerda a la etapa de “Whoracle”,,y la acústica “Metaphor”, donde la inclusión de un violín le da al tema una atmósfera muy relajante y tranquila y donde se demuestra que esta banda también esta capacitada para hacernos disfrutar con temas tranquilos y bien elaborados.
En fin, yo creo que In Flames se han vuelto a superar, fundamentalmente porque, como he escrito antes, con “Reroute to Remain” han vuelto a dar otro giro en su música y, lo mas importante, es que en cada disco que escuchas de ellos siempre encuentras cosas nuevas y eso hoy en día pocas bandas de las ultimas que están saliendo son capaces de conseguirlo.
Si nada lo impide espero poderles ver el día 19 de Octubre en la sala Jam de Bergara y así comprobar el directo que ofrecen. También pasarán por Madrid el 18 de octubre en la sala Macumba y por Barcelona el 20 de Octubre en la sala Razzmatazz 2. No perdáis la oportunidad, merecen la pena.
[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=N2JES_t9-z8[/youtube]
Victor Urrutia (Bittor)
