José Luis Rodríguez es un músico, bajista para más señas, que lleva tocando y componiendo Rock desde hace más de treinta años. Es más conocido por haber sido miembro de Ñu durante una larga temporada, con los que grabó tres discos. Su grupo de siempre, Isthar, publicó un LP en 1990 titulado “En el mundo de los sueños” y contó con la participación de los músicos más reputados del momento, como El Chino, José Barta, Miguel Ángel Collado, Jero, Enrique Bertrán, Bernardo Ballester, Javier Mira, etc… Lo presentaron en directo sólo en un par de ocasiones. Fui uno de los privilegiados que tuvo ocasión de verlos en directo, en septiembre de 1990 en Talavera. Hace unos años ha retomado el proyecto y están a punto de meterse en el estudio a grabar el segundo disco.
Es sábado, 26 de diciembre de 2009. Una lluvia fina pero persistente nos acompaña a mi amigo Rafa Martín y a mí durante el trayecto hasta que llegamos a Candeleda (Ávila), una pequeña localidad que, curiosamente, ha tenido entre sus vecinos y naturales a varios de los más prestigiosos bajistas de este país, como Ángel Arias (Goliath, Tritón, Niagara, Barón Rojo, Atlas), Chiqui Mariscal (Leño, Ñu, Rosendo) o el propio José Luis Rodríguez (Spider, Ñu, Isthar). Éste último es el objeto de nuestra entrevista, quien nos recibe amablemente en su casa. Nos preparamos un té junto a la chimenea, colocamos la grabadora y nos cuenta, entre otras cosas, esto:
THE SENTINEL: José Luis Rodríguez empezó a ser más conocido a raíz de su etapa en Ñu, pero cuéntanos algo de la etapa anterior.
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: La etapa anterior es la más bonita porque es la que más disfrutas, sobre todo el principio. Creo que tenía 14 ó 15 años cuando hice la primera vez Isthar con mis cuatro mejores amiguetes del barrio en Pinto, que era donde vivía yo entonces. No teníamos un duro y cada pela que teníamos la metíamos en el local y nos comprábamos material. La primera batería que tuvimos la hicimos con tambores de detergente, y llegamos a tocar una vez con ella, era la primera actuación que hacíamos para un montón de amigos en un patio. Era muy bonito con los amiguetes y tal… pero como todo lo que es muy bonito y no deja de ser una utopía, se acaba, y aquello se acabó muy pronto. Luego vino Spider, que fue un grupo que había participado en el primer “Villa de Madrid” y quedamos finalistas con Paracelso…
THE SENTINEL: ¿Estabas en aquellos Spider?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Sí, yo entré justo después del Villa de Madrid.
THE SENTINEL: Recuerdo que tienen algún tema grabado en algún recopilatorio del Villa…
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Sí, “La nave de cristal”. Además éramos muy amiguetes y grupos rivales en Pinto. Estábamos picaos todo el tiempo pero éramos muy muy amigos. Digamos que han sido los dos grupos más… no sé cómo decirlo… lo más entrañable y bonito, porque éramos amigos, había rivalidad entre Isthar y Spider, pero era una rivalidad como con tu hermano.
THE SENTINEL: De todas formas Pinto ha dado una gran cantidad de nombres importantes del Rock: Sangre Azul, Zero, Tokio…
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Sí, siempre ha habido mucho movida de grupos. Zero eran el tercer grupo en discordia, antes eran U.M.O. También éramos muy amigos y a la vez muy rivales; para incordiarles, les llamábamos “la orquesta del mirador” (risas), porque el padre de Carlos y Nini tenía un restaurante que se llamaba “Bar El Mirador”, y como por entonces había un grupo catalán que se llamaban La Orquesta Mirasol, que eran buenísimos, hacían una especie de Jazz-Rock… muy buenos, y a ellos no les gustaban, nosotros les jodíamos llamándolos La Orquesta del Mirador (risas). Yo siempre he presumido de ser el impulsor de la segunda hornada, en la que estuvimos primero Isthar, luego Spider, después ellos, “La Orquesta del Mirador” etc. siempre ha habido muchos grupos. También tuve la inmensa suerte de tocar con un grupo legendario de Pinto que se llamaban Éboli, hacían versiones de Rock en discotecas y luego tenían un repertorio de orquesta. Toqué con ellos cuando yo tenía 17 años y ellos tenían treinta y tantos. El cantante me presentaba como el “beiby” del grupo. Teníamos un repertorio de la hostia, en el que alternábamos versiones de los Allman Brothers, Golden Earring, Deep Purple, etc, con las típicas “paridas” de la época. Tocábamos en pueblos de por aquí todos los fines de semana. Me sentía afortunado de tocar en el grupo más emblemático de Pinto, aunque duró poco. Estuve con ellos tres meses, el tiempo que tardamos en encontrar un nuevo lugar de ensayo para Isthar porque nos habían echado de la casa donde ensayábamos. Por entonces los locales de ensayo eran casas viejas que alquilábamos, con su salón con chimenea, su patio con higueras, y otras maravillas más… ¡igualito que ahora! Mi paso por el grupo Éboli fue uno de los momentos más bonitos de mi vida musical. Con ellos aprendí mucho.
THE SENTINEL: Eso sería a finales de los ‘70 más o menos, no?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: No recuerdo exactamente el año, pero sí, finales de los setenta, yo tenía 17 años, así es que sí, más o menos…
THE SENTINEL: ¿Te dedicabas a eso exclusivamente?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: No, pero ganaba una pasta. Había empezado a trabajar en un taller de carpintería y no recuerdo lo que ganaba allí, pero por cada actuación con Los Éboli me pagaban 1.500 pelas, con lo cual me sacaba 3.000 pelas el fin de semana, y 3.000 pelas de hace treinta y tantos años, para mí que tenía 17, era una pasta. Había una tía que se llamaba Jazmín, la mujer de Piti, el cantante, que me decía: “no te vayas que vas a ganar mucho dinero con ellos este verano”, y de hecho recuerdo que luego me lo rebozó mucho por la cara porque se llevaron 300.000 pelas limpias cada uno en el verano, que era un pastón. Aparte de no parar en verano, los inviernos los pasaban tocando, sin parar, en León y por ahí… eran otros tiempos. La verdad es que si hubiera seguido con ellos sí que hubiera vivido de esto, pero se quedó ahí la cosa. Luego vino Spider.
THE SENTINEL: ¿Y luego como vas a parar a Ñu?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: En aquella época conocí a José Carlos Molina. Surgió una buena relación consolidada por la necesidad del intercambio de equipo. José Carlos siempre tenía problemas con los equipos y le venía muy bien que hubiera un grupo con buen equipo disponible (risas), había un intercambio continuo. Ellos fueron a tocar a Pinto a la discoteca “Terpsícore” que estaba haciendo conciertos continuamente, allí descubrí a Ñu, Burning, Coz… a los grupos que había entonces, Lizard, Black Island… y bueno, nos hicimos amiguetes de todo el que pasaba por allí. Poco después me fui de Spider a un grupo que se llamaba “P.U.A.” (Periferia Urbano Acústica) que derivó en “V Doble”, grupo con el que hice un disco que no vio la luz porque faltando dos temas para terminar de grabarlo discutimos el que ponía el dinero y yo y dimos por terminada la historia. Después de esto vino “DC-10”, un grupo del que siempre he pensado que pudo llegar a tener una cierta relevancia en el panorama musical por la calidad de lo que hacíamos y por la gente que estábamos en aquel proyecto. Teníamos de cantante al “Chino”, recién salido de Banzai. Cuando aquello acabó nos repartimos en distintos grupos como Bella Bestia, Ángeles del Infierno, Niágara… Yo llamé por teléfono al Molina, porque me habían dicho que se había quedado sin bajista, y me dijo “vente para acá” y ahí empezó el lío.
THE SENTINEL: Entraste justo antes de la grabación del directo “No hay ningún loco”, no? Por cierto, saliste en la portada y todo… tratándose de quien era fue un buen estreno (risas).
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Lo lógico, joder… un recién llegado… (risas)
THE SENTINEL: Sí, y tratándose de Molina… ¿Qué recuerdas de aquella grabación, que fue la primera, no?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Fue la primera grabación que terminó en disco porque ya había hecho varias que por un motivo u otro, no llegaron a editarse. Me hizo mucha ilusión, las dos noches de los conciertos fueron espectaculares, algo memorable, a pesar de que hubo algún tema, como el “No hay ningún loco” que lo estábamos rematando en la misma sala el primer día de grabación, de hecho este tema alcanzó su plenitud en los conciertos posteriores. De todas formas aquel disco supuso para mí mi primera gran experiencia en la música y siempre le estaré muy agradecido.
THE SENTINEL: Sí, quedó un poco más lento, luego lo volvió a grabar en el siguiente directo y quedó mejor.
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: No sé lo que pasaría después, porque le perdí un poco la pista, pero me refiero no a la velocidad, sino a que los arreglos estaban mejor hechos, los bajos más marcados, las guitarras, etc. Yo creo que fue un poco precipitado en ese sentido, pero todo se hacía así, no había una cierta tranquilidad o reposo, porque cada canción va cambiando continuamente según la vas tocando.
THE SENTINEL: Participaste también en el siguiente en estudio, “El mensaje del mago”…
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Sí, bueno, yo estuve en el siguiente y en el siguiente dentro de la formación, en “El mensaje del mago”… pues igual… quizá el remate que pedía era unas mezclas en condiciones, porque la grabación fue buena pero la mezcla se hizo muy precipitada y no quedó como debiera.
THE SENTINEL: Un poquito floja la mezcla, no? ¿Quién mezcló aquello? ¿Estabais entonces con Mariano?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Pues es lo que estaba tratando de recordar (risas), porque también estaba el Basa, pero no recuerdo ahora mismo… en cualquiera de los casos su aportación al resultado final de la grabación no tuvo ninguna relevancia. La pena es que aquel disco que podía suponer un cambio en el esquema musical de Ñu, por culpa de unas malas mezclas se quedó a mitad de camino.
THE SENTINEL: Los temas de ese disco sí los ha utilizado luego para los directos.
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: En la época en la que estaba yo, creo que excepto alguno se tocaban casi todos. Había uno que me gustaba mucho y que no llegamos a tocar nunca, pero no recuerdo ahora mismo…
THE SENTINEL: El siguiente fue “Vamos al lío”, ¿grabaste los bajos tú?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: No. Por entonces nació mi hijo, y también nació el hijo de Enrique Ballesteros y la hija de Jero, los tres de golpe en el mismo lote (risas). Eduardo Pinilla había vuelto al grupo y junto con Miguel Ángel Collado se planteó la grabación de “Vamos al Lío” en los estudios Red Led, un estudio de la hostia. Por alguna extraña razón, la batería y los bajos los hicieron las máquinas. Una más de esas historias raras que no quedaron claras, al menos para mí. Además hubo otro problema a la hora de cobrar de la compañía, porque en teoría teníamos que cobrar la grabación. Ellos solamente querían pagar a Miguel Ángel Collado y a Eduardo, a los dos que grabaron, aunque en la carpeta aparecíamos toda la formación; no habíamos grabado pero formábamos parte del grupo. Plantearon un ridículo problema con el dinero, porque las cantidades no eran desorbitadas.
THE SENTINEL: Recuerdo que cuando salió el disco me chocó que el bajo y la batería fueran “de mentira”, de hecho vi una actuación vuestra en televisión en la que se ve a Enrique tocando la batería sin ganas, como diciendo… “bah!”, un poco desmotivado, no?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Es que la artificialidad en la música yo no la concibo. Con lo bonito que es estar aquí con una guitarra y… joder, hay que olvidarse de tanta máquina. Era como la primera época del desplazamiento del músico por la tecnificación. Si a eso le añades los problemas con el dinero, que eran relativos, ya te digo, y tal… al final empiezas a sumar una serie de factores que desencadenan que volvamos a la misma historia: un disco que podría haber estado bien grabado y mezclado se convierte en algo que no se sabe muy bien lo que es y al final eso se nota, además del ridículo de la contraportada del disco que yo no sé si os habéis fijado, pero estaban tachados los nombres de los músicos, tapados. Estaba todo hecho, la portada y la contraportada con los músicos y tal… pero bueno, una cosa un poco absurda, muy raro, una tontería de tantas cuando además partes de la base de que en aquel momento había una amplia disponibilidad relativa del estudio, de hecho el disco de Isthar lo grabamos con Eduardo Lowenberg, que había sido el teclista en mi época con W, en Red Led y Equal, sin límite de tiempo; él y yo teníamos una muy buena relación lo que facilitó las cosas para grabar en estos estudios.
THE SENTINEL: ¿Cuándo saliste de Ñu?, ¿después de la grabación?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Estuve en la época que abarcaban tres discos, un año antes y un año después, más o menos, porque… espera que me sitúe… luego vino Jero… Yo me fui al año siguiente antes del verano, un año después del “Vamos al lío”.
THE SENTINEL: Sí, porque el siguiente disco fue “Dos años de destierro”. ¿Cuando sacaste tú el tuyo seguías en Ñu o ya te habías ido?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: No, todavía estaba en el grupo, pero ya lo estaba grabando, de hecho eso le jodió a José Carlos… (risas), me decía que tenía que centrarme en Ñu.
THE SENTINEL: ¿Entonces Isthar era un proyecto paralelo de esa época?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: No, Isthar para mí había estado siempre, porque siempre había sido mi grupo y sigue siéndolo. El disco lo empecé a grabar estando en Ñu, pero a partir de ahí fue cuando nos pusimos a ello más en serio. La grabación tendría que haber sido con gente más estable, porque se hizo con todo el que se apuntó a la historia. La idea era estabilizar una formación y presentarlo por ahí, que fue cuando fuimos a tocar a Talavera…
THE SENTINEL: Sí, ahora vamos con eso, pero antes me gustaría saber cuál fue el final de tu relación con José Carlos y Ñu.
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Tuvimos algún problemilla, supongo que pasa en todos los grupos. El caso es que si tú me pides un té me has dicho que quieres un té, no me digas luego “…no, es que te he pedido un café”. Si me has pedido un té me has pedido un té, no me cuentes más historias. No voy a hablar de choque de personalidades porque cada uno es como es. Las cuestiones de personalidad son muy difíciles de valorar porque cada uno tiene sus razones y cada cual defiende lo suyo y tal, yo estaba un poco… estaba pensando en irme porque quería retomar la historia de Isthar. Bueno, también tuvimos un problema en la carretera, discutimos un poco y se acabó.
THE SENTINEL: ¿Pero tú notabas que Ñu era un grupo o era José Carlos y sus músicos?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Es que me daba un poco igual porque cuando empezaba con el primer grupo, la idea idílica del grupo de amiguetes y tal, duró poco. Cuatro días después vi que era un cuento chino. En mi primera época si me dicen que Ñu es un tío que manda y controla y los demás tocan, me habría desilusionado, pero luego sobre la marcha ves que no hay otra manera de hacer que un grupo funcione, con lo cual la historia de Ñu me parece perfectamente válida. Yo en Ñu era el bajista y no aspiraba a nada más, porque me parecía lo correcto, José Carlos fue el que hizo esta historia y es el que se lo ha currado. Su vida es Ñu, así es que me parece razonable. Los demás aportamos, claro, en mayor o menor medida, pero es así. A mí me pilló en una época muy buena, me vino bien, lo aproveché y de puta madre, estoy muy agradecido. Luego ya, que en cuestiones personales haya cualquier gilipollez y me pueda mosquear contigo o que haya incompatibilidades… bueno, pues ya nos conocíamos de muchos años atrás y eso pasa en la vida continuamente.
THE SENTINEL: Bueno, el caso es que estás con Isthar paralelamente… Oye, por cierto, en la mitología mesopotámica la diosa babilónica del amor y la guerra se llama Ishtar, vale, pero lo de la “h” en sitio distinto ¿por qué es? (NOTA: el nombre correcto del grupo es Isthar, con la “h” cambiada y acentuado en la “a”, y no Ishtar).
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Desde siempre me ha gustado más así; sólo es cuestión de estética. Hay “hs” que no me gustan y si de mí dependiera las pondría o quitaría a mi antojo, y ya está (risas).
THE SENTINEL: El caso es que retomas en serio el asunto Isthar y tienes un montón de músicos de lo más granao de la época, no?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Sí, músicos de lo más reconocidos, aquello fue la hostia y por amor al arte. En aquella época los músicos estábamos disponibles para todo el mundo. Cuando te mueves en el círculo que te mueves, los que somos amiguetes lo somos para todo. Es un lujo haber hecho un disco con toda esa gente.
(En este momento cojo el disco, que lo tengo por ahí a mano, y vamos repasando las fotos, los músicos, la portada y demás detalles).
THE SENTINEL: Este eras tú con cara de asustado y menos canas (risas). Por cierto, ¿la portada de quien fue?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Yo la diseñé y otra persona me lo hizo. Yo hice el boceto. La contraportada es lo más horrible del mundo.
THE SENTINEL: Están por aquí Miguel Ángel Collado y José Barta, que eran los teclistas que había…
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Sí, “los dos teclistas” por excelencia. (risas).
THE SENTINEL: Jero, Enrique Bertrán de Lis, Antonio Ramírez… este no sé quien es.
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Es un guitarrista que tocó en la última época de Orquídea y había estado conmigo en DC10. Es una pena porque he intentado contactar con él y no sé de su vida.
THE SENTINEL: Orquídea, sí, el grupo de Maxi…
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Sí. A mí me gustaba mucho y aunque vivía en mi barrio, nunca más he vuelto a saber de él.
THE SENTINEL: Luego están también por aquí José Carlos que te ayudó con la flauta, Bernardo, que era un pedazo de batería… y Santiago de Dios y Juan José García, que tampoco sé quiénes son.
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Santi y yo tocamos juntos en Spider y luego estuvo en Bellabestia, y Juan José García era el batería de Júpiter.
THE SENTINEL: Creo que también participó Anthony Philips, el que fue guitarrista de Genesis, no?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: No, Anthony Philips no estuvo en este disco, estuvo en la grabación de una recopilación que hicieron en Inglaterra que se llamaba “Double Exposure”. Era al margen de esto. Nosotros participamos con el tema “M’allegro molto vivace” y él apartó un tema suyo que se llamaba “Promenade”, pero no llegamos a conocernos. Un tal Ángel Romero, que hacía un programa de New-Age en la segunda cadena, estaba de enlace con la gente que hacía el disco en Inglaterra, que era un recopilatorio de gente de distintos países. A través de Joaquín Gallego, coproductor de “El Mundo de los Sueños”, nos ofreció la participación en el “Double Exposure” y nos comentó que, entre otros músicos, se encontraba Anthony Philips y que iba a participar en el lío, pero la verdad es que no le llegamos a conocer. No sé cómo apareció Ángel Romero, pero el caso es que le gustó mucho el tema y la mandó para allá.
(José Luis sale un momento de la habitación para buscar el disco, y viene con él mientras escuchamos un poco a Janis Joplin, que la tenemos de fondo)
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: La mezcla que hay aquí es diferente a la del disco.
THE SENTINEL: Sí, pero el copyright de este disco es de 1987, ¿desde cuándo teníais grabado ese tema?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: No recuerdo exactamente, sólo sé que lo hicimos echando hostias para mandarlo y luego nos pusimos con el disco entero. No sé muy bien cómo fue esta historia. El caso es que grabando el de Isthar nos tiramos un año, y que desde que empezamos a grabarlo hasta que apareció se fueron por lo menos otros dos años.
THE SENTINEL: El disco de Isthar tuvo una cierta repercusión internacional, porque se publicó en Japón, en Brasil…
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Sí, lo vendieron en todo el mundo gracias al tirón del “Double Exposure”, aparte de la distribución que hizo la compañía, mandamos discos a gente que lo pedía a título particular desde los lugares más remotos, como USA, Japón, Alemania, San Marino, Argentina, Brasil… Del disco inglés hubo una amplia distribución a nivel mundial pero nunca he sabido la cantidad que se vendió porque hubo baile de cifras en los registros, y a estas alturas ya ni quiero saberla.
THE SENTINEL: ¿Os permitió tocar mucho por ahí o no? Porque cuando tocasteis en Talavera fue el primero o de los primeros, no? (NOTA: Me refiero al primer concierto tras la publicación del disco, que fue en Talavera de la Reina a finales de septiembre de 1990).
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Tocar era la mayor necesidad, pero dada la complejidad del tipo de directo que quería, se hacía difícil de llevar adelante, y es que me gusta mucho complicarme la vida… Hicimos lo de Talavera y lo de la Sala Argentina de Madrid. La idea era desarrollar los directos más allá de lo estrictamente musical, éramos como 12 ó 14 en el escenario, había bailarinas… en “Estrella estrellada” hice unos arreglos que terminaban como en una especie de tormenta y algo tenebroso con unos fantasmas y efectos… en fin, que era un rollo en plan ampliar un poco más el concepto musical, pero como era muy caro y complicadillo, pues decidimos dejarlo.
THE SENTINEL: Claro, porque mover a tanta cantidad de músicos que, además, no eran músicos cualesquiera sino que eran unos tíos ya con una cierta reputación…
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Sí, en Talavera estaban Barta…
THE SENTINEL: Estaban Bernardo Ballester (batería), José Barta (teclados), Javier Mira (guitarra), el Chino (voz), Yolanda (coros), estabas tú, claro, en el bajo y la voz, y había otro teclista que no recuerdo el nombre…
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Sí, había otro pero no me acuerdo yo tampoco (risas) (NOTA: Tras mirar mis apuntes de la grabación, que anoté en la cinta que grabé de la mesa de mezclas de aquel concierto, el teclista “olvidado” se llamaba Fran). Lo que recuerdo de él es que le conocí poco antes, porque la idea era llevar dos teclistas, pero después de aquello no he vuelto a saber de él, no sabía ni de dónde venía ni a donde fue.
THE SENTINEL: ¿Repetisteis después formación en la sala Argentina?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: No, allí estaban Bernardo, Javier, Barta, el Chino… y luego había otro guitarrista que se llamaba Quique Sánchez, del cual tampoco volví a saber nada hasta hace muy poco. La cantante que venía tampoco era Yolanda, que fue la que estuvo en Talavera y había participado en la grabación del disco, y que provenía de la Compañía Nacional de Zarzuela, era Antonia la mujer del bajista de Tritón.
THE SENTINEL: José Luis Aragón.
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Sí, Pepe Luis. También estaban las bailarinas, los fantasmas… En fin, que aquello hubiera molado mucho si hubiera seguido.
THE SENTINEL: Pero ¿os daba tiempo a ensayar o no?. Porque mi percepción del concierto de Talavera fue que la banda no “sonaba”, no estaba conjuntada. Puedes tener muchos buenos músicos, pero si no suenan…
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Cada uno estaba por su lado y aquello era la confluencia de todos. Te cuento esto para enlazar con la idea que te contaba antes de Molina y Ñu y tal. Lo que yo quería era tener un grupo, Isthar como grupo, pero lo que no tenía claro era si iba a tener la disponibilidad de todos los músicos porque no podían estar continuamente, por lo que no había una formación definida. La idea era ir tocando y estabilizar aquello. Hubo una formación para lo de Talavera para preparar la presentación en Madrid con quien estuviera, que fue inmediatamente después. El proyecto era hacer algo estable, pero como era tan complicado por la cantidad de músicos… Es una putada. Ahora, un montón de años después es cuando más contento estoy en ese sentido, porque tengo un grupo estable. Ojalá hubiera podido estabilizar aquello, pero era lo que había. Aún así, empezamos a plantear la preparación del segundo disco, le di los temas a Antonia, a Javier…
THE SENTINEL: A Javier Mira le entrevistamos hace un tiempo y se lo comenté, pero casi no se acordaba (risas). ¿Y por qué se terminó aquello, dificultades económicas…?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: La principal dificultad económica era que mover aquello era medio “kilo”, para que todos cobraran y tal, y era muy difícil. Yo estuve intentando conseguir un manager, alguien que se involucrara, pero solamente conseguí a alguien que funcionaba a porcentajes, pero claro, si funciona… de puta madre pero al principio era una aventura. Un día dije “se acabó” y se acabó. Fue una saturación de cosas.
THE SENTINEL: ¿Llegasteis a grabar algo del segundo disco?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: No. Estaba compuesto pero sin grabar. Estuvimos viendo algunas cosas de teclados en casa de Antonia, pero veía que me estaba metiendo en un berenjenal y no era cuestión… Pudo haber estado muy bien.
THE SENTINEL: Desde mi punto de vista personal creo que no era el mejor momento.
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Es que nunca ha sido buen momento (risas).
THE SENTINEL: Quiero decir que, por ejemplo, ahora sería mejor momento porque hay un cierto auge del Rock progresivo, del Rock más complicado, más elaborado, menos simple… pero en aquella época que estaba todo más radicalizado, con el Rock más básico en pleno auge… Los Suaves, Barricada… con un momento un poco raro de eclecticismo en muchos grupos y tal… entonces el asunto de la complejidad en las composiciones, lo progresivo o lo sinfónico no estaba tan presente.
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: No era tanto por el tipo de música en sí, de hecho yo nunca me fijo en el estilo, me dejo llevar por la música y ya está. Empiezo la canción y a partir del cuarto acorde es ella la que me lleva. Yo soy muy creativo, todos los días estoy haciendo algo pero nunca me digo “hoy toca hacer Heavy Metal” o “toca hacer Rock sinfónico”. Lo que hacemos ahora es más cañero, pero a su vez quizá sea más enrevesado, aunque no sé cómo definirlo porque no me gusta etiquetar la música. Tampoco lo veo como algo progresivo… no sé cómo explicarlo.
THE SENTINEL: Puede que no fuera progresivo del todo, pero lo que quiero decir es que cuando apareció este disco, alrededor de 1990, no era el tipo de música que se llevaba, era diferente, y aunque a priori con aquel plantel de músicos podría resultar muy atractivo, la gente estaba distraída con otro tipo de música muy distinto.
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Puede ser, pero yo nunca he pensado en nadie a la hora de hacer música, no quiero decir que me de igual, quiero hacerlo para que a la gente le guste, pero eso es en segundo término digamos, al primero que le tiene que gustar es a mí y a los músicos del grupo porque si te planteas lo que le guste a la gente, no acabas nunca. A unos les gusta el Speed, a otros el Thrash, etc. Yo hago lo que a mí me gusta dentro de un abanico muy amplio y luego que cada uno se sirva.
THE SENTINEL: Y si no hay otras opciones, ¿no?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Claro.
THE SENTINEL: Ahora retomamos un poco el tema este para ver lo que andas haciendo ahora, pero desde que termina el proyecto este hasta ahora mismo, que han pasado 19 años ¿Dónde has estado? Porque de repente desapareces…
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Sí, el gran error de mi vida fue dejar la música durante una temporada larga. Estaba saturado, creí que me estaba metiendo en la boca del lobo, estaba a la orden del día la manipulación de todo y lo dejé. Quizá el error fue querer abarcar más de lo debido y me saturé. Vendí el equipo, no tenía nada, se acabó para siempre… Y sí, fue el error de mi vida, dije que era definitivo y cuando volví a oler el local me volví a contaminar. Fue una equivocación inmensa pero bueno… fue mi decisión de aquel momento. Estuve muchísimos años sin querer saber nada de nada, diez años, ni veía a gente ni iba a conciertos ni nada de nada. Mantenía una mínima relación con alguno… con Jero nos veíamos de vez en cuando, digamos que había algunos amigos con los que tenía alguna relación. Pero a nivel de oficio nada. Ni cogía la guitarra en casa siquiera. Me venían las ideas para canciones continuamente, pero no quería hacer nada, y cuando decidí volver a hacer cosas fue como un auténtico aluvión de ideas. Además me pasó una cosa, yo notaba como los dedos se agarrotaban de no tocar y sentía dolor físico, notaba como se agarrotaban…
THE SENTINEL: ¿Y cuánto tiempo hace que has vuelto a retomar el asunto entonces?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Pues hará unos seis años o así. Estuve un año con “Etcétera” un grupo medio acústico y tal y luego esto.
THE SENTINEL: Cuando volviste a retomar Isthar empezaste como trío y claro, un trío es una formación estupenda para hacer determinadas cosas, pero no para esto…
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Sí, pero a su vez también tenía su encanto. El trío no fue provocado, surgió así. Una de mis sorpresas al volver fue ver que las cosas eran muy distintas, por ejemplo la dificultad para encontrar músicos. Me llamó Enrique Bertrán para hacer lo de “Etcétera”, que como te he dicho era un proyecto semiacústico, y también surgió la posibilidad de hacer algo con él y con Enrique Ballesteros… pero bueno, no cuajó porque el choque de personalidades era muy fuerte, había dificultades para entendernos por caracteres personales. Y fue cuando contacté con Manolo Caño y con un guitarrista y decidimos hacer algo. Estuvimos un tiempo buscando un cantante y un teclista, pero como no aparecían, seguimos los tres. El guitarrista se fue, luego apareció otro, que también se fue y vino otro… y así. Ir a cuarteto cuando no éramos capaces de estabilizar el trío, se convirtió en algo casi imposible (risas). Yo nunca había estado en trío, salvo en Spider, que era mucho más cañero. Imagínate hacer el “M’allegro molto vivace” en trío… era muy difícil, pero el tiempo que duró me gustó mucho.
THE SENTINEL: Pero ¿lo hacíais?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: El “M’allegro” no, aunque llegamos a montarlo, pero sí tocábamos “Vagabundo” y otros. El caso es que nos quedamos en trío y estuvo bien, porque era otra manera muy diferente de hacer música.
THE SENTINEL: ¿Manolo sigue contigo?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: No, ya no, pero estamos juntos en el local casi todos los días. Nos vemos ahora más que cuando estaba en el grupo (risas). Al final ha sido el batería con el que más tiempo he estado, unos cuatro o cinco años, pero ya te digo, no está en el grupo pero tenemos las dos baterías montadas en el local y cuando el nuestro no puede venir se sienta él y tocamos. (NOTA: En el momento de transcribir esta conversación Manolo Caño acaba de incorporarse a los nuevos Coz como batería titular)
THE SENTINEL: ¿De ese segundo disco habéis rescatado cosas también para vuestro repertorio, o no?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Sí, de aquel hay un tema con el que abríamos, se llama “Carretera y manta” y es un instrumental muy potente a doble bombo. En su día iba a abrir el segundo disco y ahora, muy cambiado, será el que abra el nuevo. Tocábamos también otra canción de él que se llamaba “La Tormenta” y otra que se titula “Señor importante”, esas son las que hemos recuperado.
THE SENTINEL: ¿Cuál es la formación actual, ya no sois trío, no?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: No, ahora somos quinteto, aunque hemos sido sexteto, hemos pasado por todos los números (risas). Afortunadamente, ahora por fin estamos estabilizados y eso se nota a todos los niveles. Con Javier Busto, que estuvo en Alborde, llevamos ya cuatro años, es un guitarrista superpotente. Pedro Bronson, ex-Sake Mate, vino como co-cantante y como co-guitarrista, y como “el que no hay quien le haga callar”. Antonio José Fernández toca el saxo y los teclados y es un estudioso de la música nato, y José Luis Gorjón un batería superfino y elegante, a la vez que potente, que vino de grupos de blues de Salamanca. Ahora la música, que es lo más importante de un grupo, a veces casi queda en segundo plano porque lo que más me gusta es el rollo que hay entre los músicos, estamos muy a gusto, con muy buen rollo. De hecho, yo que soy muy de “subidas y bajadas” los días que voy muy contento vale, pero los días que voy un poco hecho polvo llego allí y se me pasan todas la penas, y eso para mí es una novedad. Los ensayos son una parte vital en cualquier grupo, y si no hay buen ambiente se convierten en un castigo. En alguna formación anterior hemos tenido algún guitarrista más pero las relaciones no funcionaban, por lo que al final decidimos dejar las cosas como estaban y disfrutarlo.
THE SENTINEL: Entonces sois batería, bajo, guitarra…
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: … saxofonista que también va a tocar teclados y además Pedro toca guitarra acústica, cuando es necesario, y yo toco la guitarra clásica en algún tema, con lo cual hay una cierta versatilidad en el grupo.
THE SENTINEL: ¿Seguís manteniendo el mismo estilo? ¿Qué es lo que estáis haciendo ahora mismo, qué es lo que sale?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Es muy complicado definirlo. Hay un tema que se llama “DC-10” que empieza de forma muy estrambótica y desemboca en un pasaje medio-árabe, luego Rock duro convencional con una guitarra espídica y vuelve a la parte dura… bueno, pues desde ahí hasta el blues en un tema que se titula “Mi viejo blues” que empieza con un saxo soprano y guitarra clásica, que tampoco es algo muy estándar. En esencia sería un disco más duro que el anterior y tocando distintos estilos que no había en el otro, eso sí ha sido premeditado. Siempre con unas bases muy potentes.
THE SENTINEL: Entonces ¿Qué proyectos tenéis ahora en mente, vais a grabar algo, ya estáis en ello…?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Sí, a la vuelta de las navidades vamos a empezar. Había una proposición que no sé si va a cuajar, que consistía en que la batería la íbamos a grabar aquí y el resto lo íbamos a hacer en Bélgica, en Bruselas, pero la cosa está un poco en el aire.
THE SENTINEL: ¿Por qué os vais a Bruselas, por el sitio para grabar?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Sí, por el sitio para grabar, pero no es algo que quiera tocar mucho porque han surgido problemillas.
THE SENTINEL: No está cerrado, vaya.
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Estaba cerrado, pero desde que lo cierras hasta que empiezas pueden surgir problemas. En cualquier caso las baterías las vamos a grabar ya, y si el plan que te he contado falla vamos a seguir por otro lado, con lo cual lo vamos a hacer ya. La deuda del disco siempre ha estado ahí, pero nunca lo hemos terminado precisamente por la falta de estabilidad en la banda, porque preparábamos el repertorio con alguien y se iba y venía otro, lo preparábamos y se iba… lo que era un sinvivir, hasta que ya todo está muy claro.
THE SENTINEL: De todas formas, y entrando en temas más generales, grabar un disco ahora no es como grabarlo hace unos años. Ahora lo grabas porque te apetece, porque te lo pide el cuerpo, pero antes era lo que te permitía tocar por ahí e incluso recibir algo de dinero por las ventas, pero ahora es muy distinto todo…
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Yo creo que ahora está bastante peor el asunto. A mí lo que de verdad me gusta es hacer temas y montarlos con el grupo. Grabar un disco está bien pero lo que de verdad me llena es lo otro, lo que pasa es que si quieres volver tienes que hacerlo con un disco, es imprescindible. Tenemos cuatro actuaciones cerradas para preparar una presentación del grupo, y digo del grupo, no del disco, que vendrá después. Estamos buscando una sala en Madrid para hacer la presentación. A partir de ahí, una vez hecho el disco, lo presentaremos y haremos todo lo posible para que salga adelante, pero no me preocupo demasiado en pensar si se venderá o no, porque todos sabemos cómo está el patio. Hombre, me gustaría que fuera como antes, que hubiera una Compañía que te graba, te publica, te distribuye y te hace rico… (risas), pero acabo de decir la mayor gilipollez, porque eso prácticamente es imposible. A pesar de todo, intentaremos buscar quien se encargue de ello para quitarnos problemas, pero si no, no pasa nada, porque en ese caso los distribuiremos nosotros por un cauce u otro, según como vaya la cosa.
THE SENTINEL: Si, pero vamos, que ya tenéis cerrados los temas que entran y tal, ¿no? ¿La grabación la pagáis vosotros, ¿no?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Si vamos a Bruselas no. Nos sale por el morro excepto los viajes y tal. Si lo hacemos aquí sí, lo pagamos nosotros.
THE SENTINEL: Pero vamos, que no tenéis soporte, no hay una Compañía detrás ni nada.
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: No, y yo prefiero que sea así. Si tienes una idea tienes que tirar hasta el final de la forma más fiel posible. En el momento en el que se meten unos u otros se empieza a desvirtuar y te empiezan a manipular, y la verdad es que si hace 20 años no me dejé, a estas alturas de mi vida menos, lo que no significa que si surge una Compañía que lo hace de forma honesta, pues encantados, porque así sería más cómodo para nosotros. A estas alturas, manipulaciones las justitas…
THE SENTINEL: ¿Y cómo ves tú el actual mundo de la música?, lo de grabar, tocar… Ahora no tocas y te pagan por ello, ahora tienes que alquilar el sitio y a veces palmas y tienes que poner pasta y pagar tú por tocar…
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Sí, yo es que estoy muy mosqueado con el tema, porque me parece una ruina, un desastre total. Antes tocabas y, poco o mucho, cobrabas. Y ahora… joder, antes iba a los conciertos gente que ahora tiene 40 o 50 años, ibas a una firma de discos y había una cola interminable, y toda esa gente ¿ahora dónde coño está? Había una receptividad mayor a este tipo de música, la gente estaba más por la labor, los festivales eran más abiertos, había más tipos de música junta, podías ver a Barón Rojo con Miguel Ríos o con Mediterráneo en el mismo escenario y no pasaba nada, o cuando tocamos Ñu en el Rockódromo fue con Toreros Muertos y estuvo bien, pero ahora no va la cosa así. Y es una putada, porque esa gente que se ha ido haciendo más mayor se ha acomodado y ahora no se les ve, y eso me jode porque luego viene cualquier grupo de fuera y se llena de tíos de los de antes con sus hijos y abarrotan cualquier sitio grande. Me parece muy bien que lo hagan, pero me jode que no estén apoyando a los de aquí, yo creo que a esa gente es a la que habría que recuperar. Me jode que la gente se vaya y desaparezca para siempre y no sirven excusas de edad ni gilipolleces varias, porque si el Rock se lleva en la sangre, es como el aire que respiras, imprescindible.
THE SENTINEL: Es verdad que hay mucha gente que iba a los conciertos antes y que ha desaparecido, pero también es cierto que hay muchos grupos que no han sido capaces de llamar la atención de las generaciones nuevas. Yo no le echo la culpa a unos ni a otros, pero creo que los medios de comunicación han influido mucho, diría que definitivamente. Hace unos años había una serie de emisoras con “estrellas de la radio”, ahora con Internet la cosa se ha difuminado un poco y ya no hay que pasar por el aro de esa gente, pero también es verdad que hay que seleccionar un poco y filtrar lo que se lee. La gente está un poco confusa con este tema, y a la hora de ver en un escenario a grupos de distinto pelaje se ha complicado un poco más porque las tendencias se han vuelto a radicalizar un poco. Ha habido grupos que se han encerrado en lo suyo y de ahí no salen… pero en definitiva, creo que la influencia de los medios ha sido muy importante, ¿Cómo lo ves?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Hay mucho más porque está más al alcance de la mano, y cuando tienes mucho no valoras de la misma manera. Yo recuerdo al principio, cuando compraba los discos de vinilo que los ponía, los escuchaba, los leía, los releía… ahora te bajas de Internet lo que te da la gana y no se valora tanto, nos perdemos en la abundancia. Es verdad que Internet mola y tal, pero yo prefiero las cosas como eran antes. Es verdad que Mariano, Mariscal, El Pirata… a lo mejor monopolizaban un poco el tema pero también es verdad que había muchas emisoras pequeñas. De todas formas la radio se ha desvirtuado, hasta tal punto que ya no la oigo, porque no me gusta lo que hay. También hay más grupos, es más fácil grabar un disco… grabar el primer disco para mí supuso un año de curro y ahora casi cualquiera se lo hace en su casa a ratos.
THE SENTINEL: Pero el hecho de que se pierda la cultura del disco, que desaparezcan las portadas, el soporte físico, el rollo de ir a la tienda y buscar… eso, en comparación con lo que hay ahora, con más acceso y con una cierta “libertad”… ¿crees que es una evolución o una involución?, ¿vamos avanzando o no?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: A mí me gusta ir a las tiendas y comprar discos. Es cierto que me bajo alguna cosa de Internet, cuando me hablan de alguien que no conozco pero si me gusta tengo la costumbre de comprarlo. Lo que decías de las carátulas, si alguien me pasa algo para escuchar y no viene con su carátula oigo el disco y lo dejo ahí, no lo pierdo, pero me olvido, porque me gusta ir a los discos, abrir la carpeta y releer lo que viene… soy un clásico en eso. Está bien tener acceso a tantas cosas, pero yo prefiero las viejas costumbres. Y luego lo de vender discos… bueno, ahora los regalas y por lo menos tienes las gracias aseguradas.
THE SENTINEL: De la venta de discos se saca poco, apenas para invertir en material. Por ejemplo, yo toco por divertirme… pero vuestro proyecto está enfocado a ser ¿complemento de tu vida normal o como centro de tu vida normal?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: No, está muy bien pensar que vas a hacer un disco y que va a ser la hostia y tal… pero siendo realistas, no podemos ser muy ambiciosos… por ejemplo, “En el mundo de los sueños” lo van a reeditar, pero no van a tirar 5.000 discos de esa reedición porque no se venden, no lo hace nadie. Todos tenemos nuestros trabajos y lo enfocamos a complementar eso.
THE SENTINEL: ¿A qué te dedicas en tu vida normal?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Yo me dedico a montar armarios y cosas de de esas, bricolaje de la madera. Me costó volver a ello cuando dejé la música y ahora que estoy perfectamente estabilizado y me va bien, sería muy difícil tirarlo todo por la borda, y no porque no lo valga la música, sino porque de algo hay que vivir.
THE SENTINEL: Ya, ya… te entiendo. ¿Qué tipo de música escuchas normalmente? Porque la inspiración te vendrá de mil sitios…
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: De todo, y cuando digo de todo digo de todo. Exceptuando rumbas, rap y poco más, que no lo soporto. Además, creo que es muy sano escuchar de todo.
THE SENTINEL: ¿Y qué equipo llevas ahora? Recuerdo haberte visto con un Fender Jazzbass.
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Sí, ése le sigo teniendo y le tendré toda la vida, además de un Yamaha, también un precioso bajo imitación al de Jaco Pastorius; una serie que sacaron imitando hasta los arañazos y las magulladuras. Tengo por aquí el primer bajo que tuve… (NOTA: En ese momento rebusca en un diván sobre el que estamos sentados a ver si encuentra el instrumento. Van saliendo varias guitarras españolas pero ni rastro del bajo en cuestión) Ésta es una guitarra centenaria, tiene cien años… Ésta otra también es bastante vieja… El primer bajo, que no sé dónde coño se ha metido, es uno tipo Gibson de cuernos, físicamente se parecía… tiene unos cuarenta años.
THE SENTINEL: Pesaría un quintal…
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Joder, para peso uno que tuve hace tiempo que era guitarra y bajo que usaba cuando estuve en V Doble y tocaba algunos temas con la guitarra y otros con el bajo. Lo utilizaba para todo. Pero la joya de mi colección de instrumentos, es un acordeón bicentenario que alguien que no conocía me regaló. De amplificadores utilizo un Trace Elliot y un Peavey.
THE SENTINEL: Pues nos falta que nos cuentes algo del resto de la banda y lo que quieras añadir…
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Sólo incidir en el inmejorable ambiente entre los miembros del grupo. Lo que queremos es hacer el disco, tocar y presentar todo esto lo antes posible. Agradecerles a ellos su infinita capacidad de aguante conmigo y mencionarles una vez más como, sin duda, lo mejor que ahora mismo tiene Isthar. Javier Busto, el guitarrista, que estuvo en Alborde, el grupo de Leo que fue el cantante de Saratoga, y es un tío que toca de la hostia. Pedro Bronson que canta y también toca la guitarra, que procede de Sake Mate. Antonio, el saxofonista es un tío que sabe un huevo. En principio, nunca me había planteado tener un saxofonista, pero en una actuación que hicimos en Pinto, en el teatro de la casa de la Cultura, un amigo común me dijo que había un tío que quería tocar con nosotros y que tocaba el saxofón, le dije que viniera y hablábamos. Cuando le conocí, le dije que no sabía qué iba a hacer con él, pero que podíamos probar. Es un tío que venía de orquestas y tal, estudioso de la música, que toca la flauta… y nada, empezamos a arreglar los temas con saxo y ya no los concibo sin él.
THE SENTINEL: Bien metido es como todo, Supertramp por ejemplo, metiéndolo en sitios determinados…
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Sí. Las posibilidades son tremendas. Por ejemplo, hay temas como “Mientras todos duermen” en plan relajado, con una parte de guitarra clásica, donde un saxo soprano acompaña a la guitarra y le da un toque majestuoso.
THE SENTINEL: Es que hay algunos instrumentos que son muy difíciles de meter, el saxo, el violín y la flauta, por ejemplo. Te puede quedar de puta madre o te puede quedar como el tío de la cabra (risas).
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Por eso te digo que al principio no sabía qué hacer con un saxofonista, y a día de hoy me parece imprescindible pero, además, visto lo visto, si mañana apareciera alguien que dijera que quiere tocar la mandolina con nosotros, por poner un ejemplo, le diría que vale, a ver qué pasa. Todo lo que enriquezca cualquier posibilidad musical, hay que darla por buena.
THE SENTINEL: ¿Y el resto de la banda?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ: Sí. José Luis Gorjón, el batería, que como ya se ha comentado antes, viene de grupos de blues de Salamanca. Cuando vino hace año y medio, nunca había tocado con doble bombo, y se asustó un poco al principio. Yo le comenté cual era la idea y se puso a ello. Un año y pico más tarde toca que te cagas. Él decía que no tocaba con doble bombo porque no le gustaba y yo le decía “los cojones, no tocas porque no sabes, ya verás como cuando aprendas te gusta” (risas). Y bueno… eso, que estoy súper contento con ellos.
En este momento corté la grabadora. José Luis sacó una grabación hecha en el local de ensayo y estuvimos escuchando un poco las ideas de los temas mientras seguíamos hablando de todo un poco. Después de unos vinos y hora y pico más de charla relajada sobre música, volvimos a adentrarnos en la lluvia, la niebla, el frío y los baches para volver a casa. Sobre la música que están haciendo ahora mismo tengo que decir que suena muy bien y que, seguro, van a sorprender a mucha gente, pero hasta ahí puedo leer. Y sobre la grabación en Bruselas, las últimas noticias son que han decidido zanjar el asunto para empezar a grabar aquí el día 23 de enero.
Texto: Alvar de Flack (The Sentinel)
Fotos: Rafa Martín y Archivo ISTHAR

