La separación de una banda de calidad nunca es buena noticia, sobre todo si no se produce de forma amistosa, con cruces de comunicados y acusaciones entre los que poco antes eran compañeros. Eso fue es lo que ocurrió con la banda gaditana Huma, que nos dejaron dos buenos discos antes de partir peras de forma un tanto desagradable.
Esto ocurrió hace dos años, y una de las partes en las que se dividió el grupo decidió construir un proyecto nuevo que tomara el relevo del anterior. Ese nuevo proyecto es Guadaña, quienes hace algún tiempo nos enviaron un EP de adelanto que tenemos comentado en esta misma web, y que nos abrió el apetito para escuchar el disco al completo: este “El grito del silencio” que atruena mis altavoces en estos momentos.
En Guadaña se atesoran gran parte de aquello que hacían especial a Huma, en especial la presencia de dos vocalistas, Glory Romero y Salva Sánchez, algo muy poco habitual y un sello distintivo de Huma que se ha traspasado a Guadaña. De Huma también procede el batería Pablo Casas, e incluso el virtuoso guitarrista Jacob García, aunque este último llegó en los últimos estertores de la desaparecida banda, por lo que la sensación de que Guadaña es la continuación de Huma es aún mayor. Guadaña se completa con el bajista Ramón Gaviño, completamente integrado en el sonido de Guadaña.
Y si la formación apenas varía con su grupo antecesor, el estilo va también por el mismo camino: Heavy Metal contundente y visceral en el que las influencias de Judas Priest son tan evidentes como bien aprovechadas. Guadaña exprime al máximo su energía, con una base rítmica muy contundente y riffs agresivos, dominando la escena la brutal aportación de ambos cantantes, con un estilo agresivo y potente que sigue recordando al gran Rob Halford.
Guadaña es una apisonadora, con un brío que contiene toda la energía del heavy metal más aplastante, con el elemento diferenciador de la doble función de vocalista, en la que Salva y Glory se convierten en uno de los mayores atractivos del disco. Además, la oferta musical tiene mucha riqueza, con una instrumentación compleja tanto por diseño como por algunos elementos externos (teclados, tambores, vientos y hasta un sitar) que enriquecen la mezcla, así como muchas voces dobladas que dan aún más contundencia al resultado final.
El disco se podría dividir en dos mitades, o al menos dos de los temas merecen comentario aparte. La primera parte del disco son 10 temas de puro “Heavy Metal”, como reza el título de uno de los temas del disco, toda una declaración de principios, algo que se podría ampliar al resto de cortes del CD, desde el contundente inicio con “Sin rostro”, la tromba que significa “Innombrable”, la balada poderosa “El grito del silencio” o la pesada “En la brecha”.
Acabados estos 10 primeros temas, nos encontramos con la parte más especial del disco. “Ya no son los mismos” es una extensa composición de casi 15 minutos en la que Guadaña aúna todas sus virtudes, un tema muy trabajado, con cambios de ritmo, pasajes suaves y duros, rápidos y lentos, de dominio instrumental o vocal, según el momento… Un cuarto de hora que se pasa en un suspiro, lo que habla del acierto del trabajo invertido en él. Su extensión ha permitido a Guadaña abrir la puerta a varias colaboraciones, como las voces de José Cano (Centinela), Miguel A. Franco (Saurom), Isaak Palon (Viga) y un texto leído por Mariano Muniesa, las guitarras de José Rubio, Chechu Aurrecoechea (Viga), Josete Agredeño (Viga) y Javier Rondán (técnico de la grabación) y los teclados de José Barta (Goliath, Niágara, Ñu, Júpiter, etc.) e Israel Pérez, quien también colabora en “Impulsos”. Hablando de colaboraciones, Fortu (Obús), además de producir el disco ha metido su voz en “Impulsos” y “Heavy Metal”, además de la curiosa inclusión de un sitar, a cargo de Javier Rondán.
El disco finaliza con una versión de la conocida “Reencarnación” con la que los extintos Santa se dieron a conocer hace casi 30 años. Este tema, que ya venía incluido en aquel EP de adelanto, muestra la similitud entre la agresiva voz de Glory con la fallecida Azucena, y en él Guadaña le ha añadido su toque personal, siendo una óptima elección a la hora de buscar un tema ajeno para hacer más atractivo el disco.
Además del disco en sí, este trabajo incluye un DVD con un interesante reportaje a modo de making of de la grabación, en la que se muestra de forma extensa los detalles de cada tema, así como la portada y más curiosidades sobre el disco. También incluye los 3 temas que se podían encontrar en su EP de adelanto “Reencarnación” y una pequeña galería de fotos.
Todo ello hace de “El grito del silencio” un trabajo discográfico muy interesante y completo. Heavy metal contundente y muy trabajado que coloca a Guadaña entre las opciones más interesantes del género que tenemos en nuestro país.
Santi Fernández «Shan Tee»
