Proceden de Ibi, pueblo alicantino más famoso por la industria del juguete que por sus grupos de Rock, y su propuesta la podríamos encuadrar en el saco del mal llamado Rock Urbano, aunque con importantes matices. Sus cuatro componentes, Andrés Villa Gilar (voz y guitarra), Jesús Sánchez Perales (guitarra), David Vilaplana Bermejo (bajo) y Marcos Vilaplana Bermejo (batería) provienen de estilos musicales muy dispares, lo que produce que Agua del Grifo asuma las heterogéneas influencias de sus componentes, músicos con larga experiencia a sus espaldas que unieron sus fuerzas hace 3 años para finalmente editar este primer trabajo discográfico.
Para empezar, Agua del Grifo no posee el elemento Punk-Rock de la mayoría de bandas del estilo, lo que produce una ausencia de esa agresividad común en el Rock Urbano. Sin embargo, su música rezuma aromas mucho más diversos y poco habituales en el Rock and Roll. En este “Rompiendo aguas”, primer disco de la banda, nos sorprende encontrar claros elementos de Reagge (“La cerveza”), Ska (“Si yo pudiera”), Country (“Kity) e incluso la rumba que supone “La mejor manera”, sin perder de vista el hecho de que estamos ante un disco de Rock and Roll, bastante pausado, acercándose a la línea marcada por Fito Cabrales o Rosendo Mercado.
Todo ello confiere al disco una variedad que hace de su escucha algo ameno, potenciado por la frescura de unos temas que denotan una gran madurez de los músicos que componen la banda. Sin poseer una destreza instrumental elevada, Agua del Grifo enfoca su música en lograr buenas canciones, con buenas melodías y acertadas letras, y cuyo crisol de influencias dotan de mayor interés a estos temas, entre los que destacan la rockera “Última oportunidad” o la lenta e intensa “Vientos de Levante”.
Shan Tee
