Cuarto LP de esta banda americana de power-thrash formada por Bruce Hall (voz), Juan Garcia (guitarra), Bernie Versailles (guitarra), Karlos Medina (bajo) y Rigo Amezcua (batería). Lo que hay dentro del disco es caña, caña burra, auténtico thrash metal aunque con la cara lavá y recién peiná, tan “peiná” como que la voz pasa de bestia a melódica rompiendo todos los estándares del género (escúchese “Human bullet”, por ejemplo).
El disco es bastante heterogéneo, porque aunque predominan los sonidos thrash, hay determinados momentos con pasajes mucho más imaginativos, muy en la onda Queensrÿche del “Rage for order”, como en “Ten fists of nation” que es de lo mejor del disco. Y para que no falte de nada, meten un tema al que llaman “Dance of St. Vitus” (¿El “Baile de San Vito”?, cachondos…) que es un solo de bajo interesante, y para rematar la faena ofrecen una instrumental (“Kontrol”) sencillamente impresionante.
Otra cuestión a destacar es el trabajo de Bruce Hall y su voz versátil, potente, capaz de dar registros altísimos y en el pasaje siguiente meter voces guturales (“Avenger”), o cantar sin forzar (“Ten fists of nations”). La voz que más me ha sorprendido de lo que llevo escuchado este año, muy parecida por momentos a la de Geoff Tate, y en otras ocasiones con algún guiño a Bruce Dickinson y a Phil Anselmo, pero todo mezclado de forma que suena muy personal.
El resto del grupo no desmerece en absoluto, vamos, que se salen literalmente. Realmente buenos. Yo cuanto más los escucho más me gustan.
Alvar de Flack
